Los 'padrinos' políticos de los presidenciables
Antanas Mockus: Gustavo Petro

Semanas después de renunciar a la rectoría de la Universidad Nacional un industrial lituano amigo de su padre le sugirió la idea de ingresar a la política. La idea comenzó a tomar forma cuando Gustavo Petro, en ese entonces representante a la Cámara por la AD M-19, fue a su casa a proponerle que hiciera parte de su lista al Senado pero Mockus estaba inhabilitado porque apenas habían pasado unos meses de haber renunciado a la rectoría de la Nacional.
Después de reunirse con otros miembros de la AD M-19, Petro volvió a hablar con Mockus. Esta vez para proponerle que fuera candidato a la alcaldía de Bogotá. La idea le sonó y después de verificar que no estaba inhabilitado para participar en esas elecciones comenzó a trabajar la idea. Sin embargo, unas semanas después se presentó un problema con Petro porque no fue informado de una reunión sobre su posible candidatura y Mockus prosiguió su campaña solo.
Alvaro Uribe: Bernardo Guerra Serna

Desde que estaba en la universidad, Uribe se declaró partidario de los ideales liberales. En 1983 se unió a las filas del Directorio Liberal de Antioquia, bajo el mando del entonces cacique liberal oficialista Bernardo Guerra Serna, quien lo puso de primero en una lista al Concejo de Medellín para el período 1984 -1986. Salió elegido. Luego, se alejó de Guerra Serna, y con su aliado de siempre, William Vélez Mesa, armaron una lista disidente que los llevó de nuevo al Concejo.
Después de varias consultas en los sectores políticos y empresarial, el presidente Belisario Betancurt lo eligió como Alcalde de Medellín.
Carlos Gaviria: Orlando Fals Borda, Gerardo Molina

Carlos Gaviria hizo sus pinitos en la política al lado de Gerardo Molina, una de las figuras más reconocidas de la izquierda pacífica de la época. Aunque pocas personas lo sepan, Carlos Gaviria Díaz fue uno de los colaboradores de la campaña presidencial de Molina en 1978 con el movimiento Firmes fundado en compañía de Orlando Fals Borda y José Obdulio Gaviria.
Este movimiento fue pasajero y Carlos Gaviria se volvió a concentrar en sus actividades académicas, hasta que en el 2002 se involucró con el Frente Social y Político. Allí confluyeron movimientos de la izquierda tradicional encabezados por Lorenzo Muelas, Wilson Borja, el Partido Comunista y las principales uniones sindicales, especialmente la CUT representada por Luis Eduardo Garzón, quienes lanzaron al ex magistrado como uno de sus candidatos al Senado.
Horacio Serpa: Alfonso Gómez Gómez

El que metió a Serpa en la política fue el ex ministro liberal santandereano Alfonso Gómez Gómez, un reconocido político, historiador y académico.
Cuando se desempeñaba como gobernador, en 1970, Gómez Gómez escogió a Serpa en una terna para alcalde de Barrancabermeja, en la que finalmente fue elegido. Allí comenzó oficialmente su carrera política. Sin embargo, varios años atrás, cuando todavía estudiaba en la universidad, hizo parte de las juventudes del Movimiento Revolucionario Liberal, creado por Alfonso López Michelsen.
Alvaro Leyva: Misael Pastrana Borrero

Leyva Durán entró a la política de la mano de Misael Pastrana Borrero. Siempre le había gustado la política y ser conservador, pero no quería heredar los pleitos de su papá, quién al final de sus días se enfrentó con su mentor Laureano Gómez por oponerse al Frente Nacional. Entonces ingresó a la otra ala del conservatismo, ayudándole a Misael Pastrana Borrero en su campaña presidencial en 1969. A la postre se convirtió en su delfín político.
Según lo cuenta la periodista María Teresa Ronderos en el perfil que escribió de Leyva en el libro “Retratos del poder”, Pastrana le dio cupo en la lista al Senado de 1982 por encima de contemporáneos suyos, fue su cuota en el Ministerio de Minas en el gobierno de Betancur y, lo que es más interesante, era la única persona ajena a la familia que subía al segundo piso de la casa familiar a ver con Misael el resultado de los comicios en televisión. Sin embargo, el delfín de sangre pesó más y cuando Andrés Pastrana entró a la política, Misael le pidió a Álvaro Leyva que le dejará el camino libre. Desde entonces, su carrera política en el conservatismo paró su vertiginoso asenso.
Enrique Parejo: Roberto Arenas Bonilla

Parejo militó en el Partido Liberal en su juventud como activista en el Magdalena. Después viajó a Bogotá y se hizo a un lado de la estructura política del partido. Después de trabajar como docente en la Universidad Nacional y de desempeñar varios cargos en entidades públicas como el Idema, el Sena y la alcaldía de Bogotá, Parejo fue invitado por Roberto Arenas Bonilla, amigo de Luis Carlos Galán a conformar el movimiento de disidencia liberal llamado Unión Liberal Popular, ULP.
Arenas había conocido a Parejo en la Universidad Nacional mientras ejercía como director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo en 1971. Dos años después de su creación, la ULP se unió al Nuevo Liberalismo. Para las elecciones de 1982, por insistencia de Arenas, Galán inscribe a Parejo como segundo suplente en la lista para el Senado. Parejo llegaría al Congreso en 1983 y luego de la muerte de Rodrigo Lara Bonilla se convertiría en ministro de Justicia como representante del Nuevo Liberalismo en el gobierno de Belisario Betancur.
Carlos Rincón
Cuando ejercía la profesión de medicina en España se involucró con el partido político Centro Democrático Social de España CDS, que participó en la transición democrática de este país. Al llegar a Colombia, recorrió varias regiones haciendo brigadas de salud y según su testimonio, eso lo impulsó a lanzarse a la Presidencia. No tiene un padrino político definido. Tocó las puertas del movimiento Únete Colombia y el C4, liderado por el senador Jimmy Chamorro, pero no fue aceptado. Al fin obtuvo el aval del Movimiento Comunal y Comunitario, dirigido por Jorge Pedraza. Ahora los votos de Carlos Rincón son la esperanza de este partido de mantener la personería jurídica, pues sus candidatos en la Cámara y en el Senado no lograron el apoyo suficiente.



