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Juan Carlos Abadía, un joven que a sus 28 años ya sueña con ser presidente de Colombia, marcó una amplia ventaja sobre sus rivales.

Resultados
Mapa multicolor

La U y el partido Conservador son los grandes ganadores en el Valle del Cauca. Mientras que el partido Liberal sufrió su peor derrota y el Polo Democrático Alternativo apenas se sostiene.

Si algún desprevenido turista sobrevolara el Valle del Cauca el primero de enero de 2008, y pudiera ver sus 42 municipios pintados con el color de cada partido político que hoy consiguió hacerse a una alcaldía, se admiraría por el brillo y la diversidad de una multicolor colcha de retazos. Trece movimientos políticos se repartieron el poder político en el departamento más importante del sur occidente del país.

Con más del 90 por ciento de las 8.808 mesas de votación escrutadas, la composición de la política regional quedó de la siguiente manera: Con 10 alcaldías el partido Conservador, otras 10 para el partido de la U, 6 quedaron en manos de Convergencia Ciudadana, 4 en las de Cambio Radical, 3 son de la Alianza Social Indígena, 2 las del partido Liberal y con 1 el Polo Democrático Alternativo y otros seis movimientos independientes, entre ellos Podemos Cali, el grupo político que llevó a Jorge Iván Ospina Gómez a ganar la alcaldía de Cali.

En Cali la disputa fue muy cerrada y sólo hasta las ocho de la noche pudo declararse triunfador el médico Ospina, quien logró 261.548 votos frente a los 217.586 sufragios que alcanzó su rival Francisco ´Kiko` Lloreda, escrutado el 98.5 por ciento de las 4.184 mesas dispuestas en la capital vallecaucana.

La situación fue muy distinta en la lucha por la gobernación donde Juan Carlos Abadía, un joven que a sus 28 años ya sueña con ser presidente de Colombia, marcó una amplia ventaja sobre sus rivales desde que se conoció el primer boletín informativo de la Registraduría. Escrutado el 94.5 por ciento de las 8.808 mesas, Abadía obtenía 625.936 votos frente a los 113.838 que lograba su inmediato seguidor, el conservador Francisco Murgueitio.

¿El fin del Lloredismo?

La victoria de Ospina es una clara demostración de que los caleños no quieren que un Lloreda dirija la ciudad, pues esta era la tercera ocasión en que Kiko buscaba llegar al primer cargo del municipio. Algunos analistas se atreven a explicar esta nueva derrota como un castigo por las andanzas de su familia, tiene un tío condenado en primera instancia por estafa, decisión que fue apelada, pero no es claro el por qué, siendo uno de los ciudadanos mejor preparados y que más conoce los problemas de Cali, no ha podido convencer a sus coterráneos. Hoy debe estar pensando, mientras asimila este nuevo golpe, que nadie es profeta en su tierra.

Con la derrota de Lloreda y Murgueitio, quienes fueron los sucesores del movimiento que fundara el ya fallecido Rodrigo Lloreda, padre del primero, en los corrillos políticos de Cali se pregunta si ha llegado el final de una casta y de uno grupos en que está dividido el partido Conservador en el Valle. El futuro depende de la disciplina y la fidelidad que demuestren el senador Ubeimar Delgado y el representante a la cámara Santiago Castro, quienes quedarán de jefes de la casa Lloredista.

Por el contrario los excelentes resultados del partido azul en la repartición del poder en la región, que incluye seis puestos en la asamblea del Valle y otros tantos en el concejo de Cali, hacen pensar que la situación no es desesperada y, sobre todo por a juventud de Kiko, que el tiempo le dará otras oportunidades al ex ministro de educación.

En gracia de lo anterior la mayor responsabilidad para ejercer el control político sobre los dos jóvenes e inexpertos mandatarios, Abadía en la gobernación y Ospina en la alcaldía de Cali, recae en el partido Conservador. Lo que pase o no pase durante los próximos cuatros años en esta importante región será asunto de los azules, quienes no podrán alegar que no tenía representación, pues lograron las mayorías en ambas corporaciones y en 10 alcaldías en el Valle.

Una apuesta arriesgada

Ante la facilidad con que Juan Carlos Abadía se hizo con la gobernación del Valle dos argumentos son los que más se escuchan en los mentideros políticos: La falta de reacción de sus contendores, que nunca se pusieron de acuerdo sobre cómo enfrentarlo y la seguridad que demostró Abadía durante toda la campaña, pese a ser la primera vez que se lanzaba al ruedo político por un cargo importante y a que tuvo que capotear los fuertes ataques que recibió por los líos que su padre tuvo con la justicia hace 10 años.

Por un Valle Seguro fue el movimiento político que respaldó a este administrador de empresas de la Universidad Santiago, con especialización en derecho administrativo. En su meteórica carrera Abadía ha sido concejal de Cali y diputado del Valle. Según ha dicho el mismo candidato en su pasado judicial no aparece ninguna condena y está seguro de salir bien librado de varios procesos disciplinarios que le adelanta la Procuraduría, por presuntas irregularidades en la firma de contratos.

En sectores políticos hay quienes desde ya dicen que Abadía no terminará su período como gobernador, lo que deja entrever que la lucha por separarse del turbio pasado de su familia con la mafia y de la mala sombra que sobre su gestión proyecta el mayor apoyo político con que cuenta, el senador de Convergencia Ciudadana, Juan Carlos Martínez aun no termina.

Este oscuro personaje es sin duda otro de los grandes ganadores de la contienda electoral junto con su enconada rival la senadora del partido de la U, Dilian Francisca Toro, y el ministro del partido conservador, Carlos Holguín. El grupo de Martínez obtuvo seis alcaldías en el Valle y otras cinco en el Cauca, además con su apoyo, velado en algunos casos, puso los gobernadores de Cauca y Valle, así como el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, quien hace dos semanas recibió públicamente su bendición.
El pueblo manifestó su voluntad en las urnas y, palabras más palabras menos, estos son los nuevos dueños del poder político en la región. No deja de ser una apuesta arriesgada entregar el mando a dos muchachos que tienen todo por demostrar.

Vea la distribución política por municipios

10/28/2007 VOTEBIEN.COM