
El ex congresista Juan Manuel López, detenido por cuenta de la parapolítica, y sus alianzas con el partido de la U fueron el gran elector en Córdoba.
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Córdoba
Parapolítica incidió en resultados electorales
Luego de la desmovilización el mapa político vuelve a favorecer al Partido Liberal, representado en el grupo político del ex senador Juan Manuel López Cabrales detenido en la Picota por la Parapolítica. Con el nuevo gabinete se sabrá si los ex jefes paras siguen teniendo injerencia en la administración pública de este departamento.
Solidaridad y derrota fueron las dos caras de la moneda que se vieron en Córdoba durante este debate electoral, y todo por cuenta de la ‘parapolítica’. Quienes creían que el fenómeno terminaba con todos los caciques políticos tras las rejas, atinaron a medias porque si bien es cierto algunos de ellos prácticamente fueron aniquilados en las urnas, otros siguen vivitos y coleando desde la cárcel.
Entre los que salieron fortalecidos figura el nombre del ex senador Juan Manuel López Cabrales, liberal preso en La Picota. Su esposa, Arlet Casado de López, quien retomó las banderas del movimiento, vendió la idea junto con su candidata a la gobernación, Marta Sáenz Correa, de que el barón electoral no solo es inocente, sino que la única manera de corroborarlo era saliendo a votar masivamente a las urnas. De hecho el lema de campaña de Sáenz Correa fue “Gobernadora solidaria y comprometida” y fue tal el sentimiento que despertó entre los seguidores del trapo rojo, que se ganó la Gobernación de Córdoba con una votación que supera los 211 mil votos, siete mil sufragios por encima de la obtenida hace cuatro años por Libardo López Cabrales, hermano de Juan Manuel.
La gobernadora electa de Mayorías Liberales, como se llama esta vertiente política en Córdoba, ganó en los resultados de la gobernación en 22 de sus 28 municipios, derrotando a la candidata Margarita Andrade García, avalada por el partido Colombia Democrática, del ex senador Miguel Alfonso De la Espriella, también en La Picota.
Culminó el debate electoral y comenzó uno jurídico. Aunque la gobernadora electa Marta Sáenz Correa, del Partido Liberal, le ganó a Margarita Andrade, de Colombia Democrática, por más de 25 mil votos, esta última no se resigna a perder. Su seguidor más cercano, el diputado Jorge Burgos Vellojín interpuso una acción popular para impedir la posesión de Sáenz Correa porque según él estaba inhabilitada para aspirar a cargos públicos.
Sáenz Correa se desempeño como jefe de Presupuesto de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS) y según el diputado y también el veedor de Córdoba, Carlos Valera, firmó documentos que la comprometen en ejecuciones presupuestales dentro del año antes de las elecciones, y tampoco renunció al cargo en el tiempo indicado.
Si la justicia comprueba la inhabilidad de Marta Sáenz Correa se estaría repitiendo el caso en el departamento, porque el pasado gobernador elegido popularmente Libardo López Cabrales, de Mayorías Liberales, también fue inhabilitado durante el tercer año de su mandato, el Consejo Nacional Electoral ordenó la realización de nuevas elecciones y actualmente el mandatario es Jaime Torralvo Suárez, quien inicialmente ganó por el Partido Liberal y posteriormente se apartó de la colectividad.
Tras comprobarse la inhabilidad de Libardo López en Córdoba se vivió un verdadero caos político hasta tal punto que por la Gobernación pasaron seis mandatarios diferentes hasta que fueron convocadas las elecciones.
En lo político, aunque el poderío de los López se sintió con fuerza en los resultados electorales que le dieron la Gobernación, no sucedió lo mismo con los municipales, en donde alguna ventaja le sacaron las colectividades uribistas entre la que se destaca el Partido de la U . Un total de 15 alcaldías quedaron en cabeza de candidatos liberales, actualmente tenían 20; 7 en manos de la U; 2 ganaron los conservadores, 2 Colombia Democrática, una Cambio Radical, una Colombia Viva y una más el movimiento afrocolombiano.
¿Pero realmente el Partido Liberal perdió terreno? Víctor Negrete De la Barrera, historiador y analista de los fenómenos políticos en Córdoba, sostiene que el Partido Liberal realmente ganó porque hizo alianza con la U, que es representado en Córdoba por la senadora Zulema Jattin Corrales, quien hace menos de ocho días fue nuevamente involucrada por Salvatore Mancuso en el juicio al congresista Eric Morris en la Corte Suprema de Justicia.
Cuando arrancó el debate electoral se especuló que desde La Picota se estaba fraguando un acuerdo político, bautizado jocosamente como ‘Pacto de la Picota’, en el que Juan Manuel López Cabrales hacía alianza con Miguel De la Espriella para elegir gobernador y un buen número de alcaldías. Pues bien, la fusión no se consolidó y el nombre de De la Espriella fue cambiado por el de Zulema Jattin Corrales. Así las cosas las alcaldías que ganó el Partido de la U en Córdoba se suman a las ganadas por los candidatos del trapo rojo.
Tan claro como el agua quedó el hecho de que no hubo pacto entre los dos barones electorales López y De la Espriella, que este último perdió la alcaldía de Cereté con un candidato fuerte, su hermano Alfonso De la Espriella. Esta gran pérdida le significó al ex congresista el segundo gran golpe electoral del 28 de octubre de 2007: el primero fue la pérdida de la Gobernación con Andrade García y el segundo el haber perdido en su patria chica, Cereté, loque deja herido de muerte a su movimiento en Córdoba, pues Colombia Democrática solo se quedó con dos alcaldías.
Otro aspecto que merece análisis fue el de los resultados en los municipios de Tierralta y Valencia, zona de influencia paramilitar, donde se investiga la injerencia de estos grupos en la política local. De hecho el actual alcalde de Valencia, Negus Correa Peña, fue candidato único. Los entes territoriales ubicados en el Alto Sinú, gran parte de sus zonas en el Paramillo donde hay extensas hectáreas sembradas con cultivos ilícitos, parecen a simple vista haberse sacudido de los ‘paracos’ porque las elecciones fueron ganadas por liberales. Un ejemplo que así lo lleva a pensar es la altísima votación que sacó en Valencia el aspirante a la Asamblea Departamental Orlando Benítez Mora, hijo del diputado Orlando Benítez Palencia, asesinado por hombres supuestamente al mando de Diego Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’. Recientemente un juicio absolvió al ex jefe ‘para’, lo que prácticamente motivó al joven economista a aspirar y a intentar devolverle al liberalismo el territorio de Valencia. Y no solo lo logró, sino que obtuvo la mayor votación para la Asamblea en Córdoba.
A simple vista podría concluirse que los ‘paras’ fueron expulsados por miles de seguidores rojos que quisieron quitarse de encima el estigma del ‘paramilitarismo’, y más aún de la ‘parapolítica’. Sin embargo, sobre el asunto no hay total claridad. En los corrillos políticos cordobeses creen que esto se sabrá sólo cuando se conozca el nuevo gabinete departamental, especialmente el nombramiento que se haga en la Secretaría de Salud Departamental, que desde hace cuatro años es ocupada por un cuñado del jefe paramilitar desmovilizado Salvatore Mancuso.
A juzgar por los resultados en cifras y por el ambiente democrático que se vivió en Córdoba, en donde no hubo un solo municipio con candidatos únicos; y por el hecho de que en todo el territorio se hizo política abierta y sin limitaciones podría decirse que los ‘paras’ fueron desterrados del ejercicio político. Al menos así fue de las presiones armadas que llegaron a ejercer. Ahora resta ver que las alianzas políticas no hayan dejado espacios para garantizar el poder que los antiguos jefes paras llegaron a tener en este departamento.
11/07/2007 VOTEBIEN.COM