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Alto riesgo
Consultas bajo asedio
Los cuatro disparos que hace un mes acabaron con la vida de Juan Manuel Caballero, un tradicional portador de las banderas azules en el Meta y quien aspiraba a ser elegido nuevamente como diputado del departamento, estuvieron a punto de poner fin a las intenciones de ese partido por alcanzar algún cargo en las próximas elecciones locales.
El partido Conservador puso las primeras víctimas en el debate electoral que apenas calienta motores con las consultas de los partidos y movimientos políticos. No fue sólo la muerte de Caballero, también fue asesinada la concejal Alejandrina Rincón, en Arauquita, y la candidata a la alcaldía de Villavicencio, Norma Vaquero sufrió un atentado.
Por ello, todos los precandidatos conservadores alcanzaron a renunciar a su aspiración. Según ellos hay un “mensaje claro de que no habrá vacilaciones para quitar de en medio y a cualquier costo, a todo el que se pueda interponer en las ambiciones de conseguir el poder político, burocrático y administrativo”, como lo dijeron en la carta donde comunicaban su dimisión. Hubo viaje a Bogotá, solicitud de seguridad y respaldo del Gobierno y de su partido; los candidatos volvieron a sus campañas, pero pese a esto no es posible quitarse de encima el temor, y sus campañas están trabajando a media marcha. “No es un asunto de escoltas, sencillamente el ambiente no se siente tranquilo”, dijo a Votebien.com uno de los amenazados.
Las presiones y amenazas no están sólo en los Llanos sino que parecieran expandirse por otros lugares. Desde Barranquilla, la dirección del Polo Democrático Alternativo recibió una denuncia por falta de garantías. Las amenazas en esa ciudad provienen aparentemente de grupos que estuvieron vinculados con los paramilitares. Hasta ahora, no hay más que presiones veladas, pero hay mucha tensión y las campañas están en alerta roja.
No son los únicos. Hay denuncias por amenazas en Montelíbano, Córdoba; en Caquetá, algunos municipios antioqueños y en el Valle. Los remitentes de esas advertencias son en su mayoría desconocidos: grupos armados sin identificar, que pueden ser miembros de la guerrilla o paramilitares no desmovilizados. Y esas son sólo las que oficialmente han sido reportadas, lo que ha hecho prender las alarmas antes de que llegue a su nivel más alto el debate electoral.
Y donde no los amenazan los armados, la intimidación es de la opinión pública que reclama mayor depuración en el interior de los partidos. Y por ello Cesar es uno de los departamentos donde tal vez el tema electoral está cogiendo un tono candente desde estas primarias. Ha habido de todo, renuncias, peleas internas, candidatos cuestionados y hasta baleados; parece que el tema de las relaciones con los paramilitares ha prevenido a algunos partidos que se esmeran por examinar las hojas de vida de los precandidatos.
En Valledupar hubo un amague de no participación en las elecciones del Partido Liberal, luego que la casa del representante a la Cámara Pedro Muvdi fuera baleada por algunos de sus contendores. Pero la consulta de este partido para la gobernación sí se canceló por falta de garantías de transparencia, según dijeron algunos de los precandidatos al momento de su renuncia. Por su parte el Partido Conservador canceló la consulta popular y decidió elegir un candidato único para competir por la Alcaldía de Valledupar.
La negativa de entregar avales se ha escudado en muchos casos en una supuesta renuncia de los candidatos, pero en otros la situación se ha ventilado públicamente. Así ocurrió con Alas Equipo Colombia, pues ninguno de sus candidatos a la gobernación se salvaba de ser cuestionado por supuestamente tener asuntos pendientes con la parapolítica, según denunciaron medios locales. Ni Arturo Calderón, Guillermo Castro, José Concepción Meneses ni Fredys Socarrás pasaron la prueba de la hoja de vida, pese a ser militantes de rato en ese partido.
Los cuestionados
“Verdad sabida, buena fe guardada” es el argumento utilizado para rechazar candidatos para la contienda electoral. Los temores de relaciones con personas que puedan resultar salpicadas por sus relaciones con grupos paramilitares, tiene prendidas las alarmas de prevención. El Conservatismo, por ejemplo, no revela los nombres de las personas cuestionadas, pero la lista de rechazados para las elecciones locales supera la veintena, según información del Directorio en Bogotá. Ante cualquier demanda, hay respaldo legal, pero prefieren el desgaste de los procesos que nuevos cuestionamientos por avalar personas con sombras en sus antecedentes.
Pero no todos los partidos andan preocupados por la buena imagen y depurar sus filas. De los seis candidatos que el liberalismo propone para la Alcaldía de Valledupar, cuatro están investigados. John Valle Cuello es quien más está siendo cuestionado, tanto por la Procuraduría como por la Fiscalía. Luis Fabián Fernández y Melkis Kammerer también tienen procesos pendientes y tras Pedro José Peroza está la Procuraduría, pero también muchas voces de la ciudad que le recriminan su apoyo a Rubén Carvajal, quien ya fue expulsado del liberalismo por su cercanía con el gobernador del Cesar, Hernando Molina Araujo, hoy sindicado de nexos con el paramilitarismo.
No se trata sólo de presiones y amenazas de los armados. En muchas regiones, las peleas son de tinte político. Desacuerdos con la elección de los precandidatos o rechazos por parte de las dirigencias regionales, tienen a las oficinas jurídicas de los partidos y movimientos trabajando horas extras.
Por ejemplo, está el caso del Douglas Montañez, quien había sido escogido como candidato único para la Alcaldía de Pereira por el Polo Democrático; sin embargo, de manera autónoma la Dirección Regional cambió de candidato sin motivos aparentes. Ese caso está en estudio en la oficina jurídica del PDA. “Los partidos gozan de total autonomía, pero aún falta una cultura política incluyente. Por eso es tan necesario un estatuto integral, una reforma al sistema”, explicó un representante de la dirección general del partido.
Otro hecho que causa muchos ruidos alrededor de las candidaturas son los pactos que se tejen y se rompen con una facilidad sorprendente.
Esto ocurrió en Risaralda, donde Gregorio Jaramillo anunció una demanda contra su partido, el Conservador, porque consideró que se tomaron “decisiones anómalas” que lo dejaron por fuera de la Consulta. De acuerdo con la Dirección del Partido, Jaramillo, junto con otros precandidatos declinaron de su aspiración luego de hacer un pacto para tener un candidato único. Sin embargo, después el pacto se rompió y ellos intentaron volver a la contienda, cuando ya era demasiado tarde, pues las listas habían sido modificadas ante la Registraduría Nacional del Estado Civil.
El Polo también fue criticado en Cúcuta, donde David Corredor Cuellar no pudo participar en la consulta porque había renunciado a su aspiración y luego intentó revocar su decisión. La dirección nacional decidió no aceptar su solicitud.
O hay casos en que la consulta está siendo utilizada para facilitar el triunfo. En Ibagué, algunos candidatos a la Alcaldía que no se someterán a consulta interna, apoyan bajo cuerda a los que sí van a las urnas el 8 de julio, pero que tienen pocas probabilidades. Quieren garantizar contendores débiles para el 28 de octubre.
Y mientras tanto, tantos rechazos, disidencias y renuncias han lanzado a la calle a muchos equipos de campaña, a buscar firmas. En Risaralda, por ejemplo, los inconformes están montando listas para aspirar a las alcaldías y gobernaciones respaldados por listas. Hay desconcierto con sus partidos. Por ejemplo, Consuelo Jaramillo, quien aspirará al concejo de Pereira se negó a participar por el Liberalismo porque no estuvo de acuerdo con las condiciones previstas por el partido. Acusó a su partido de ser todo, menos liberal.
En el interior del partido, todos estos reclamos y denuncias son parte del debate electoral. “Hay personas inhabilitadas y otras que no lo están, el proceso ha sido normal y sencillo”, explicó Jorge Muñoz, secretario ( e) del partido.
Alas Equipo Colombia no se ha escapado a los reclamos. Guillermo Castro Daza renunció al partido porque éste decidió revocar el llamado a consultas para la Gobernación.
La lista de contiendas, matizadas por la supuesta falta de garantías podría hacerse interminable. Y eso que apenas está comenzando a respirarse el ambiente electoral. Ya van 1.550 candidatos que renunciaron a su aspiración. Sólo hasta el lunes próximo comenzarán a conocerse las listas oficiales y definitivas de candidatos y muchos de los rechazados encontrarán la forma de participar. Todo ello, al lado de los armados que ya se vislumbran nuevamente como protagonistas de estas elecciones.