
Las elecciones en César y Magdalena tienen dos nombres fuertes atrás: Hernando Molina y Trino Luna.
> Concejales advierten que las amenazas aumentarán durante campañas
> Secuestran a candidato alcaldía de La Playa
> Indecisión de conservadores motivó apatía electoral
> 'Mariamulata' candidata para Cartagena
> Judicializan primeros casos de trashumancia electoral
> Bumangueses indecisos para candidato a la Alcaldía
> En Barrancabermeja los liberales se sintieron poco
> Debate de candidatos a la alcaldía de Bogotá
> Aspiración liberal por la alcaldía de Neiva
> Alcalde Curí piensa retirar apoyo a Gossaín
> El Polo eligió a sus candidatos para las alcaldías de Bogotá y Cali
Costa
Mundos paralelos
Los gobernadores de Cesar y Magdalena presos por la parapolítica, estarían detrás de las campañas más fuertes para sucederlos. Hace cuatro años ellos fueron candidatos únicos. Los habitantes de estos departamentos esperan que no se vuelva a repetir la historia.
En línea paralela andan las realidades políticas de Cesar y Magdalena, dos departamentos que no sólo comparten un límite territorial, sino un horizonte nublado por la coincidencia de tener gobernadores elegidos en unos comicios en los que no hubo contendores. En el primer caso fue Hernando Molina, en el segundo Trino Luna, ambos con mandatos cuestionados por la supuesta influencia paramilitar para lograr su elección. Los dos están recluidos en la cárcel La Picota, en Bogotá junto con varios paisanos congresistas que entraron al juego de analogías en el que están inmersos los dos departamentos. Además coinciden en ser los dirigentes que estarían tras las campañas que hoy día se perfilan con mucha opción de sucederlos. O de prolongar sus mandatos, como muchos lo interpretan en estas regiones.
En el caso del Cesar el nombre de Arturo Calderón Rivadeneira, tiene gran acogida pues a su paso por la administración de Molina como secretario de Salud Departamental, puso en marcha un exitoso programa de salud preventiva. Hasta hace un par de semanas su nombre estaba dentro de la baraja que el partido Alas – Equipo Colombia tenía para presentar a consulta. Este partido finalmente no pudo presentarse a las urnas pues hubo denuncias anónimas y sin confirmar, según las cuales los precandidatos tendrían antecedentes de cercanía con lo paramilitares de la región. Eso llevó a que las directivas suspendieran todo hasta que no se esclarecieran las denuncias. No querían correr el riesgo de vivir un escándalo más en el Cesar.
Calderón, un dirigente político de gran afecto del gobernador Molina se retiro de Alas - Equipo Colombia y comenzó a recoger firmas para inscribirse de forma independiente. Que esto haya sucedido ha despertado gran inquietud sobre cómo andan las relaciones entre Hernando Molina y el congresista Álvaro Araujo, también en La Picota, y quién era el principal líder de Alas en el Cesar. Por ahora lo cierto es que Calderón ha logrado traer tras de si a una buena cantidad de políticos de los municipios del sur y de amplios sectores de Valledupar.
No deja de ser una paradoja el hecho de que Calderón, discípulo político de Molina, en esta oportunidad tenga que enfrentarse en la urnas con Cristian Moreno Paneso, quién hace cuatro años dimitió a su candidatura por amenazas, dejando a Molina como candidato único. Junto a él están Jaime Murgas Arzuaga, Jesús Namén Rapalino y Freddy Socarrás. Cada uno de ellos esperando el guiño respectivamente del Partido Conservado, Liberal y de Alas, Equipo Colombia.
Semejanzas
Por los lados del Magdalena ha habido movimientos similares. Desde La Picota Trino Luna, investigado por presuntos nexos paramilitares, estaría manejando las piezas de un rompecabezas que buscaría llevar a la Gobernación a Omar Díazgranados, quién fue su secretario privado. Por lo menos así se ha interpretado en los mentideros políticos del departamento el hecho de que muchos de los amigos políticos fieles a Luna estén respaldando las aspiraciones de Diazgranados.
El candidato ha buscado que su campaña esté más ligada a una organización llamada El Ciudadano, que utiliza como plataforma política, que a la imagen de su ex jefe y amigo Trino Luna. Así mismo, sin desconocer su origen Liberal, hace más énfasis en su experiencia pública cuando fue diputado y concejal, que de su paso como empleado de la gobernación. Estas estrategias han sido de buen recibo, pese a que persista la sombra de Luna sobre él.
Llamativamente el segundo nombre con más fuerza electoral, también fue empleado de Trino Luna. Se trata de José Luis Pinedo Campo, quién actuó como secretario del Interior y de Planeación. Este candidato es el delfín del congresista Miguel Pinedo Vidal de Cambio Radical, quién está fortalecido políticamente al no resultar salpicado por la parapolítica. Pinedo Campo, espera que una posible alianza entre liberales y los de Cambio Radical, catapulten su candidatura.
Otro nombre que empezaba a sonar para la gobernación es el de Carlos Eduardo Caicedo, rector suspendido de la Universidad del Magdalena e investigado por un posible caso de corrupción. Pero en los últimos días emitió un comunicado declinó a la postulación de su nombre.
Por su parte el medico Elias Hani, conservador, Álvaro Ordóñez Vives, cercano a Apertura Liberal y al prófugo congresista Jorge Luis Caballero y el concejal Carlos Urbano Diazgranados, están en la posible baraja de candidatos al primer cargo del Magdalena, esperando el aval de sus respectivos partidos políticos.
De llegar los candidatos que estarían respaldados desde La Picota, para muchos es como continuar con las mismas administraciones pero en cuerpo ajeno. En la contienda pasada los electores no tuvieron muchas opciones entre Molina y Luna, que esperan que la justicia decida su futuro. Esta vez el abanico está abierto y vienen sumándose más candidatos. Los electores esperan esto se mantenga hasta el final de la contienda en octubre, para no repetir la historia de hace cuatro años en estos dos departamentos de historias paralelas.