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Candidata a la Gobernación del Valle
'A la muerte hay que responderle con democracia': Fabiola Perdomo


A la 5:26 de la tarde, los gritos de los niños que juegan en el conjunto residencial en el que vive Fabiola Perdomo, en el sur de Cali, se oyen tras los muros de la casa que ella habita con Daniela, su hija. Allí, en el balcón que se asoma a la entrada principal, una mesa cubierta con un mantel blanco sirve de base para 14 velas de igual color y una foto -del grande de un óleo- de Juan Carlos Narváez, su esposo, uno de los 11 diputados de la Asamblea del Valle del Cauca muertos durante el cautiverio al que fueron sometidos por las Farc.

Luego de dos meses de haber recibido la noticia del asesinato de Juan Carlos, con quien vivió 10 años de casada, Fabiola dejó de ser vista como la esposa de éste para convertirse en una de las aspirantes a la gobernación del departamento. En sus primeros días de correrías por el Valle, como candidata por la Alianza Social Indígena (ASI), esta egresada de comunicación social de la Universidad Autónoma reconoce que lo más difícil ha sido explicarle a la gente que su campaña no comenzó por la imagen que logró alcanzar en los medios de comunicación, ni por los susurros al oído de unos cuantos oportunistas de turno.

"Después de estar encerrada en esta casa, llorando todos los días, una mañana me levanté y dije: 'Hoy tengo que tomar una decisión sobre lo que voy a hacer con mi vida'. Y como antes ya había recibido invitaciones y solicitudes de gente que me conoce, no solo como la que ha luchado por la liberación de los secuestrados sino como la mujer que ha ocupado distintos cargos públicos, entonces decidí lanzarme para el cargo. Eso y el no ver en el horizonte un candidato que representara a las mayorías vallecaucanas, me llevó a tomar esa decisión", dice ella, sentada en la sala de su casa.

Recién llegada de Bogotá, a donde viajó para hablar del acuerdo humanitario, Perdomo cuenta que aspirar al más alto puesto público departamental fue una decisión estudiada. Una determinación que hizo pensando en su esposo muerto y en el tiempo que ella lleva en la política. Ha ocupado escaños en la Cámara de Representantes y en el Concejo de Cali.

"En ese sentido he logrado que la gente entienda y que no se vea esta aspiración como una acción irresponsable, sino por el contrario, como la acumulación y el resultado de 14 años de trayectoria pública, de trayectoria política. Eso me dan la legitimidad para aspirar al cargo", asevera.

Terra Colombia: Además de lo anterior, ¿cuál es el momento definitivo para decidir y lanzarse como candidata?

Fabiola Perdomo: Antes de hacerlo público, hubo un momento en que el 56 por ciento de los vallecaucanos no se sentía representado por las actuales candidaturas. Esa fue la coyuntura para pensar en esa posibilidad y permitirle a los electores poder escoger entre todas las opciones.

TC: ¿Qué tanto papel jugó su esposo, con el secuestro y lo que finalmente sucedió, para tomar esta decisión?

F.P: Durante los 10 años que vivimos juntos, siempre hacíamos planes sobre una supuesta candidatura de él o mía y pensábamos en ese Valle líder, solidario y productivo. Un departamento en el que la convivencia sea parte de la cotidianidad de los vallecaucanos. Con cada prueba de supervivencia de Juan Carlos, él me recordaba esas responsabilidades que nos habíamos trazado juntos y sentía que él siempre quiso que yo asumiera una aspiración de este tipo.

TC: ¿Cómo se siente frente a los demás candidatos?

F.P: Mi hoja de vida, mi trayectoria, frente a otros candidatos, es igual. Y, en otros casos, está por encima. Nunca estoy por debajo y eso me da la legitimidad para decirle a las personas que no estoy improvisando, que esta es una candidatura seria, que no es una candidatura que se da de la noche a la mañana sino que es la acumulación de resultados, gestiones y formación académica y profesional. Creo que es una gran oportunidad para que los vallecaucanos puedan tener un abanico de candidatos y puedan votar de una manera consciente. Le estoy diciendo a la gente: "Vote a conciencia, mire hojas de vidas, mire las propuestas, mire las trayectorias; pero, además, mire cuál va a ser el estilo de cada gobernador, identifíquese con el que le dé la tranquilidad para elegir bien.

TC: ¿Qué es la política para usted?

F.P: Es mi vida, es una pasión, en estos días de campaña me he sentido distinta, he sentido que puedo aportar, que puedo trabajar por la gente, que puedo dar mucho más y sé que lo voy a dar cuando sea gobernadora. La política es pensar en los demás, generar procesos, generar desarrollo, generar futuro y generarle a la gente una esperanza de vida mejor.

¿Por qué la ASI para desarrollar esta campaña?

F.P: A la ASI no llegué a pedir un aval, me lo gané, pues llevo dos años en esa organización. Acompañé a Jesús Piñacué en su elección al Senado y ahora soy militante. La ASI no me entregó un papel con una firma, me dio una responsabilidad para mantener en alto el nombre de esa organización que ha avalado a gobernantes idóneos como Antanas Mockus en Bogotá y al que hoy es el mejor alcalde del país, Sergio Fajardo de Medellín.

TC: ¿Qué tipo de mensaje le quiere hacer llegar a la gente?

F.P: Quiero decirles que no nos podemos esconder ante el dolor, que cuando creamos que el mundo se nos está acabando es cuando, al contrario, tenemos que salir a darle la cara a la vida. No podemos, como el avestruz, esconder la cabeza y que la vida siga. Hay que seguir adelante. A la muerte hay que responderle con democracia y participación; a la violencia, con inversión y movilización social; y a la indiferencia, insolidaridad y críticas, respondamos con propuestas, respondamos con desarrollo para los vallecaucanos.

TC: Usted es una víctima directa del conflicto que vive Colombia, ¿qué piensa de ello?

F.P: Hoy más que nunca he entendido lo que es ser parte de este conflicto, ser parte y haber sufrido todo lo que alcancé a padecer durante estos cinco años, pero ese sufrimiento también me ha forjado, me ha dejado una enseñanza, me ha acercado más a Dios, me ha permitido entender y ponerme en la situación del otro, a no esperar que pase algo para actuar y ser solidaria. Entender el tema de la pobreza, el tema de la desigualdad, de la violencia, el tema de cómo poder responder a las expectativas de los demás, cómo poder ser más solidarios y ser más equitativos. El dolor y la tragedia acercan más a la gente, a Dios, y les permite ver la vida con ojos diferentes. A entender que la vida es hoy.

TC: ¿Qué le dice la gente en la calle, cuando la reconoce, cuando se encuentra con ellos durante una correría?

F.P: Lo primero que recibo son gestos de solidaridad, me abrazan y lloran. Me dicen que represento y significo el dolor que sintieron los vallecaucanos con la muerte de los 11 diputados. Siento una gran solidaridad y cariño, pero también siento que la gente ha visto en Fabiola Perdomo una persona con capacidad de liderar otro tema, en este caso el tema del desarrollo del Valle del Cauca. He encontrado en la gente aceptación a mi candidatura. TC: ¿En qué se basa su campaña?

F.P: En trabajar en el acceso a la educación, generar seguridad, salud, en garantizar planes de vivienda, pero más que eso es cómo vamos a gobernar. En mi programa de gobierno yo partiré de cinco principios: equidad, inclusión, solidaridad, eficiencia y trasparencia. Cuando uno tiene un manual de convivencia, lo demás se da. De nada sirve tener buenas propuestas si nuestro comportamiento va en contravía de lo que la gente espera de un gobernante.

TC: ¿Hay alguna diferencia entre Fabiola Perdomo, la esposa de Juan Carlos Narváez y la mujer candidata de hoy?

F.P: No, soy la misma. Lo que pasa es que he cambiado las proporciones. Antes de la muerte de mi esposo, yo le dedicaba el 80 por ciento al tema del acuerdo humanitario y el 20 por ciento a la política, pues era concejal de Cali. Mi prioridad era devolverle el padre a mi hija, porque una familia consolidada, con valores, no fracturada, es una familia que genera desarrollo a una ciudad, por eso le dediqué todo ese tiempo. Hoy, después de dos meses de la muerte de mi esposo, cambié esos porcentajes. Le estoy dedicando el 80 por ciento a la política y asistiendo a los familiares en el tema de los secuestrados.

¿Si usted es elegida el 28 de octubre en su agenda estará la petición de las Farc para que sean despejados los municipios de Florida y Pradera? ¿Usted va a impulsar eso?

F.P: Yo no voy a esperar al 28 de octubre para expresar una posición, porque la he venido sentando desde antes. No como candidata a la Gobernación sino desde antes de la muerte de mi esposo. Cuando vi que el tema se había radicalizado, un Gobierno diciendo no al despeje de Pradera y Florida, y una guerrilla insistiendo al despeje de estos municipios, sentíamos que estábamos en un punto muerto y que había que buscar una nueva propuesta. No podemos ni como gobernantes ni como ciudadanos ser inferiores a esa realidad, ser ajenos, pero tampoco podemos condenar a que los secuestrados se mueran en las selvas colombianas, hay que insistir en una propuesta distinta. Por eso, cobra importancia el tema de Venezuela, porque se puede convertir en un nuevo escenario de negociación y de paz. Ojala las Farc entiendan que si en verdad les interesa resolver el tema de los secuestrados, tienen que abrir y flexibilizar su posición. Seguir insistiendo en eso es condenar a familiares y secuestrados a más dolor.

Hoy más que nunca, lo de Pradera y Florida entró en crisis. Y el posible escenario de encontrar un lugar en el Valle del Cauca para dialogar con las Farc está lejos de ser una realidad. El llamado es que las Farc entiendan que hay que abrirse, que ya hay un fracaso y que seguir insistiendo es desconocer una realidad local y nacional. TC: Una lección aprendida del tema de los secuestrados...

F.P: De todo lo que aprendí, voy a a poner en práctica lo siguiente: primero, que cuando uno se mete a liderar una gestión, de cualquier tipo, debe saber qué quiere, cuál es el objetivo.

Segundo: ponerle corazón, sentirlo, porque ahí aparece la creatividad, las propuestas y hay entrega total.

Tercero: sacar al Valle del Cauca del Valle del Cauca. Eso hicimos con el acuerdo humanitario, lo nacionalizamos, lo internacionalizamos y créame que eso voy a hacer con los problemas del departamento, con los problemas de estigmatización del norte del Valle, con los problemas de pobreza en Buenaventura, con los problemas de miseria en el resto del departamento, con los problemas de convivencia y seguridad que se viven aquí. Es decirle al Gobierno nacional que el Valle necesita más acompañamiento en sus procesos, que necesita una mirada desde lo nacional e internacional. Eso es lo que voy a hacer. Decirle a los 42 municipios del Valle del Cauca que tendrán gobernadora, que estará permanentemente haciendo propuestas.

Terra Colombia