Quién es quién

Alto Riesgo

Los miembros del partido Alas tienen gran ascendencia sabre la gobernación del Cesar (foto), que en teoría es de los liberales

Regiones
Liberales a menos

Las disputas que hay por el control de la gobernación del Cesar son el indicador que muchos en esta región utilizan para pronosticar quien va a ganar en las próximas eleccio-nes.

Luego de la detención del gobernador del Cesar, Hernando Molina Araujo por el proceso de la parapolítica, el partido Liberal recuperó el derecho que tenía sobre este cargo pues Molina se había inscrito bajo ese partido, pero en la práctica el partido Alas tenía el control de la go-bernación. De ahí que desde ese momento al interior de esta dependencia, se viva una pugna por cuál de las dos tendencias políticas controla la entidad. Una disputa que tiene gran influencia en lo que pueda pasar en la escogencia del nuevo gobernador. En los diferentes rincones de este depar-tamento se hacen apuestas sobre si los liberales lograrán montarse por fin al trono o si por el con-trario permitirán otra vez que el derecho a mandar se vaya volando a otras manos.

En los corrillos políticos del Cesar pronostican que la oportunidad roja es ahora o nunca; sin embargo, disputas al interior del Partido han causado una debilidad evidente que Alas, el partido de la tradi-cional familia Araujo, está aprovechando a su favor. La desventaja para los rojos es que las diferen-cias parecen irreconciliables y cada día surgen nuevas rencillas a su interior y se escuchan diatribas de boca de liberales ofendidos con su colectividad y en general con la política cesarense. Para las cercanas elecciones regionales,,el Partido Liberal otorgó a última hora el aval a Jesús Namén Rapalino. Más tarde esta candidatura se cayó al darse una coalición entre liberales y conservadores denominada ‘Gran Alianza por la salvación del Cesar’, en la que tuvo más peso el aspirante conser-vador Jaime Murgas Arzuaga. Por su parte Alas no tiene candidato a la Gobernación, aunque diri-gentes del movimiento han expresado abiertamente su favoritismo hacia Arturo Calderón Rivade-neira.

Desde su llegada Molina Araujo dejó ver que su corazón estaba más cerca de la colectividad de su familia que por la que fue elegido. Aunque algunos liberales entraron a hacer par-te de su gabinete, como el liberal José Luis Urón que fue secretario de Gobierno, estos prefirieron renunciar al ver que su bancada no tenía voz ni voto en la Administración.

Tras la de-tención de Molina Araújo, quedó encargado de la gobernación el secretario general Luis Carlos Ramírez Ariza, de filiación liberal, pero incondicional con el gobernador detenido de modo que pese a que estaba un liberal al mando, esa bancada sentía que la gobernación continuaba en manos de Alas, o mejor, de Hernando Molina. El Partido Liberal resintió esta situación y buscó el cambio que aunque demorado llegó por orden presidencial. Con el encargo que hizo el presidente de la Repú-blica del liberal Rodrigo Canosa Guerrero en la Gobernación del Cesar el departamento quedó en las manos del partido que por ley debía gobernar, en consonancia con los resultados de las elec-ciones de 2003. A su llegada a la Gobernación, Canosa, encontró un ambiente tenso generado por la incondicionalidad de los secretarios de despacho hacia Molina Araújo, de quien llegó a decirse en los mentideros políticos del Cesar que dirigía los Consejos de Gobierno vía telefónica desde La Pi-cota –algo que nunca se probó- y se habló del surgimiento de los ‘Nandistas’, un nuevo movimiento al interior de la Administración conformado por los secretarios.

Todo parece indicar que las jugadas políticas no solo se quedaron en las simpatías de unos cuántos funcionarios. Recien-temente se conoció un decreto mediante el cual (durante su encargo como gobernador) Ramírez Ariza traspasó la mayor parte de las decisiones de la Administración Departamental, al secretario general, cargo al que él regresaría cuando encargaran otro gobernador, como en efecto ocurrió. A través de medios de comunicación locales Canosa Guerrero ha dicho que se siente solo y maniata-do y que le gustaría rodearse de gente de su confianza. Le quedó entonces como opción comenzar a mandar de vacaciones a los secretarios. Ya van tres: el general, el de infraestructura y el de edu-cación y se vaticinan más envíos. Mientras tanto, a través de Radio Guatapurí, la emisora de la fa-milia Molina Araujo, el gobernador detenido dijo a sus simpatizantes que regresará pronto porque “no hay chorro que no termine en gota”.

Hechos recientes como la conformación de un Directorio Liberal alterno, integrado por miembros disidentes del tradicional, dejó en evidencia la gravedad de las diferencias entre liberales, que los hacen descuidar el frente de batalla para ocu-parse en ofensas contra sus ‘hermanos de color’. Ya el ambiente estaba tensionado por la renuncia de José Luis Urón Márquez a la presidencia del Directorio Liberal de ese Departamento. La dimisión habría sido provocada por la tardanza para dar el aval al candidato a la Gobernación por esa colectividad, Jesús Namén Rapalino. Aunque también se dijo que las razones de la renuncia habrían sido lo poco que pesaban las decisiones que tomaba como presidente departamental de su partido. Las cosas están en los extremos y se agravan cuando los mismos liberales ‘lavan la ropa sucia en público’.

Otro ejemplo de que el rojo se decolora y que fue calificado como una actitud antidemo-crática, ocurrió antes de la consulta liberal para escoger el candidato a la alcaldía. El liberal Eloy Quintero Romero emitió una propaganda radial en la que invitaba a sus copartidarios a quedarse en sus casas y no sa-lir a votar. Sin embargo, algunos optimistas dicen que el liberalismo se recuperará, aunque su ex candidato a la Gobernación ahora es el gerente de la campaña conservadora.

Unir las fuerzas liberales es el único camino para llegar, dicen los analistas. Muchos pensaron que el duelo por el asesinato del dirigente li-beral Anuar Yaver Cortés serviría para unir los lazos del Partido, pero las discordias siguieron su rumbo.

Por el lado de Alas, después de tener cinco precandidatos para la Gobernación, se quedó sin aspi-rantes a ese cargo, tras la deserción de cuatro de ellos. Freddy Socarrás, el único que permaneció fiel al parti-do fue sorpresivamente presentado para la Alcaldía de Valledupar. Arturo Calderón Rivadeneira, quien reco-gió firmas y se inscribió por el movimientos ‘Libres’, públicamente ha dado gracias a Dios por haberse libera-do de Alas, sin embargo, la promoción que le hizo el detenido senador Álvaro Araújo Castro a través de su emisora familiar, generó dudas en el ambiente político del Cesar, que ahora se preguntan si Calderón es de verdad ‘libre’ o si harán alguna jugada maestra a última hora. Las inquietudes surgen a raíz de la gran canti-dad de alcaldías y concejos de Alas que han salido tras Calderón. Sería él, Calderón, el candidato de la familia Araújo, incluido el ex gobernador Molina.

Mientras se acercan los comicios los cesarenses hacen sus apuestas sobre si los liberales permitirán que les arrebaten el poder, así sea con el candidato conservador que respaldan, y si Calderón llegará al primer cargo del departamento como la prolongación de Alas.

09/14/2007 VOTEBIEN.COM