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Alto Riesgo

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¿Qué hay detrás del cambio de Registradores regionales?

A pocos meses de las elecciones llegan a lugares claves para el debate electoral, once nuevos registradores departamentales

Hace algunos días, la Registraduría Nacional sorprendió con el anuncio de que iba a llenar las vacantes de Registradores Delegados en once regiones del país. Estos cargos son importantes, pues son la máxima autoridad electoral en el departamento y en gran medida de ellos depende la transparencia de lo que suceda durante los comicios. Por eso no dejó de llamar la atención que esos cargos estuvieran disponibles precisamente en lugares de gran atención por lo que pueda suceder en las próximas elecciones. Están allí  Magdalena, Cesar, Atlántico, Arauca, Chocó y Putumayo. Además de otros de gran  importancia como son Antioquia, Caldas, Tolima, Valle del Cauca e, incluso, los dos Registradores del Distrito Especial de Bogotá.

El antecedente a estas designaciones sucedió el pasado 27 de febrero cuando el Registrador, Juan Carlos Galindo, sacudió la nómina de la entidad con el fin de brindar garantías en el proceso electoral que comenzaba por esos días. Ordenó 158 traslados de Registradores entre departamentales, municipales y especiales que son aquellos que están en municipios de más de cien mil habitantes. En su momento la Registraduría informó que buscaba “transparencia y claridad en la inscripción de cédulas”.

Este tipo de rotaciones, que ya se han aplicado en otras elecciones, libera a los funcionarios de las presiones de los políticos locales con los que llevan mucho tiempo conviviendo. Estas pueden ser mayores para los dos registradores que hay por departamento pues sus cargos son provistos por los dos partidos con mayor votación en el departamento. Una herencia del Frente Nacional.

Esa decisión de cambio no le gustó a algunos de estos funcionarios que antes de aceptarla renunciaron, lo que obligó a que la entidad enviara desde Bogotá registradores Ad Hoc, para cubrir el proceso de inscripción de inscripciones. Luego, al ser cargos de libre nombramiento y remoción, el Registrador Nacional le pidió la renuncia a varios de ellos, sin dar mayores explicaciones y sin que se conozca de procesos disciplinarios en contra de alguno de ellos. De esta forma se dieron las once vacantes.

Se sabe de algunas investigaciones internas que recién comienzan para determinar si algunos de los retirados durante su periodo incurrió en alguna irregularidad, por ejemplo al contratar en época electoral a personas sólo afines a sus corrientes políticas, por nombramientos de jurados homogéneos o por asuntos administrativos o prácticas sesgadas que hubieran podido significar alguna clase de ventaja para determinado candidato.

Mientras se establece si hay algo que aclarar, lo importante es que se está actuando de forma preventiva para evitar irregularidades en las próximas elecciones del 28 de octubre. Tanto que desde ya se alistan nuevas rotaciones de en el máximo ente del proceso electoral, días antes de los comicios.