Una de las figuras políticas más relevantes en Colombia de los últimos veinticinco años y con un amplio recorrido en los principales cargos públicos. Fue alcalde, congresista, procurador, copresidente de la Constituyente de 1991, Ministro de Gobierno del presidente Ernesto Samper y candidato presidencial en 1998, 2002, 2006, entre otros. Siempre ligado a su inseparable Partido Liberal y llevando las banderas de la socialdemocracia dentro de su colectividad. Ahora, aspira a la gobernación de su departamento natal, de la mano, por supuesto, del Partido Liberal.
Serpa siempre ha estado vinculado al sector socialdemócrata del Partido Liberal, es más, impulsó la iniciativa de vincular al liberalismo en la Internacional Socialista. De joven hizo parte del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), liderado por el ex presidente Alfonso López Michelsen y después se mantuvo disciplinado con los liberales. Es un político que cree en el funcionamiento de los partido por eso siempre ha estado ligado al Partido Liberal, a pesar de que durante años los partidos tradicionales han sido estigmatizado y la mayoría de los políticos prefirieron aparecer como independientes. Dentro de su colectividad ha participado en todos los cargos institucionales desde presidente del directorio departamental hasta presidente nacional del partido. Serpa fue una de las figuras más visibles de la constituyente de 1991 y hoy en día es un gran defensor de la carta política. Tal vez el momento político que más incidencia ha tenido en su carrera política, ha sido el gobierno de Ernesto Samper. Fue su Ministro de Gobierno y principal escudero ante el congreso y la opinión pública, durante el proceso 8.000. Serpa fue vinculado en aquel escándalo por filtración de dineros del narcotráfico en la campaña de Samper pero fue exonerado. Aquel episodio todavía es recordado por el electorado y pareciera ser una de las razones que no le ha permitido llegar a la presidencia en tres intentos.

Abogado egresado de la Universidad del Atlántico en Barranquilla, Serpa empezó su carrera como juez promiscuo municipal de Tona, Santander. Trabajó hasta los principios de los años 70 en la rama judicial, ascendiendo al puesto de juez superior de Barrancabermeja. Con apenas 26 años, fue designado alcalde de esa misma ciudad. En los años que siguieron, fue concejal de Barrancabermeja, Bucaramanga y secretario de educación de Santander. Fue congresista durante varios periodos, primero como representante (1974-1986) y después como senador (1986-1994). Además, fue Procurador General de la Nación (1988) y Ministro de Gobierno y Comisionado de Paz en la presidencia de Cesar Gaviria. Copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente en 1990 y Ministro de Gobierno durante la presidencia de Ernesto Samper. Durante el gobierno de Andrés Pastrana fue embajador en la OEA y aspiró tres veces a la presidencia de la República, sin jamás lograrlo.

El partido Liberal avala la candidatura de Serpa a la gobernación de Santander. Recibe también el apoyo político de los partidos de 'La U', Conservador, Alas Equipo Colombia, Polo Democrático, Colombia Democrática, Cambio Radical, Autoridades Indígenas de Colombia y Opción Centro. Asimismo, la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia le anunció su apoyo. Además adhirieron a su campaña el cuentero Francisco Pacho Centeno y trece ex alcaldes de Bucaramanga, los mismos que respaldan Fernando Vargas a la alcaldía de Bucaramanga. Entre ellos, Alfonso Gómez Gómez, Roberto Cadena Arenas, Fernando Ariza Moreno, Carlos Virviescas Pinzón, Herman Villalba Torres, Eduardo Valdivieso Mantilla, Eduardo Remolina Ordóñez, Jorge Reyes Puyana, Plinio Eduardo Silva Marín, Alberto Montoya Puyana, Jaime Rodríguez Ballesteros, Carlos Ibáñez Muñoz y Luís Fernando Cote Peña.
Su equipo de trabajo está compuesto por: Constantino Tami (gerente de campaña), Jesús Ángel Carrizosa (Jefe de debate), Germán Granados (Director del Equipo de Comunicaciones), Mónika María Leal (Jefe de Prensa) y Hernán Uribe Niño (El Tesorero).

Carismático y muy experimentado en la política, Serpa se distingue por su tenacidad y paciencia de negociación. Las personas que han trabajado con él lo describen como una persona seria, estructurada y que maneja bien el tiempo. Por otro lado, le gusta escuchar y dar espacios de participación a la gente. Trabaja en equipo, se deja controvertir, pero al final, toma su propia decisión. Su esposa, Rosita juega un papel muy importante en su vida y la consulta constantemente antes de tomar decisiones.

Según la información suministrada por la campaña, el presupuesto es aproximadamente de mil doscientos millones de pesos, el tope establecido por el Concejo Nacional Electoral. El Banco de Colombia le concedió un crédito de 400 millones de pesos. Varios empresarios están financiando su campaña pero cuales nombres todavía no quisieron ser revelados por la campaña. También está recauda financiación haciendo eventos especiales, como un cóctel el 16 de octubre en cual busca vender 300 boletas de 1 millón de pesos.
En julio pasado, el candidato firmó el Pacto por la Transparencia Electoral de la Misión de Observación Electoral, comprometiéndose a publicar mínimo una semana antes de las elecciones los nombres de las personas naturales y jurídicas que han hecho donaciones a su campaña y el monto de las mismas.

Durante décadas, Serpa incidió en la política colombiana. Ha estado en casi todos los cargos públicos y de elección popular y nunca fue objeto de investigaciones. Como Procurador General de la Nación fue unos de los primeros que puso el tema de derechos humanos en la agenda de su despacho, creando la Oficina de Investigaciones Especiales. Asimismo, fue unas de las cabezas más visibles de la Asamblea Constituyente siendo su defensor ardiente y elaborando activamente la nueva Constitución de 1991. Por otra parte, se destacó como interlocutor en diversos procesos de paz con la guerrilla.
Otro mérito de Serpa es que logró vincular el partido Liberal a la Internacional Socialista y darlo un giro social-demócrata.
Sin duda, su más grande decepción es de nunca haber sido Presidente de la República, único cargo que le falta en su hoja de vida. Fracasó varias veces en las urnas; primero en 1998 cuando lo derrotó Pastrana y después en 2002 y en 2006 cuando Uribe se llevó las elecciones. Por otro lado, ganó desprestigio político cuando defendió el gobierno de Samper en el proceso 8.000, hecho que todavía no se lo perdona.

No tiene antecedentes penales ni disciplinarios.