
Algunos candidatos han recorrido sus departamentos en helicoptero, lo que podría disparar sus gastos de campaña. ¿Estarán violando los topes?
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Candidatos de alto vuelo
Las versiones de gastos excesivos en campañas se amparan, entre otras cosas, en las correrías en helicóptero de algunos candidatos a la gobernación.
Didier Tavera y Luis Alfredo Ramos, candidatos a las gobernaciones de Santander y Antioquia, respectivamente, suelen recorrer sus departamentos en helicóptero. No son los únicos, pero sí los que más suenan por recurrir frecuentemente a este medio de transporte. Es una buena estrategia. En un mismo día logran asistir a eventos en diferentes municipios del departamento en el que hacen campaña. Pero el hecho prende las alarmas sobre los altos costos que pueden estar asumiendo.
Un cálculo matemático sencillo podría demostrarlo. Las campañas a las gobernaciones de estos departamentos tienen un tope de 1.236 millones de pesos. Si cada hora de helicóptero cuesta un promedio de dos millones y medio –como lo confirmaron las empresas en las que contrataron los servicios-, si utilizaran todo el cupo para este rubro sólo podrían pagar 494 horas, que se traducen en 20 días completos. Obviamente esto no sucede así y este es sólo un calculo para tener una idea de lo que pesa un gasto tan alto como este. Si esto sucediera la campaña no tendrían la posibilidad de gastar un peso más ni en publicidad ni en nada.
Pero estos mismos candidatos también tienen decenas de vallas, costosa publicidad en medios y personal que les ayuda a hacer política. Estos son los tres rubros en los que suele irse el presupuesto de las campañas. Al volver a los números, una valla cuesta entre tres y ocho millones de pesos, según su ubicación. Ramos aseguró tener 30 vallas en Antioquia.
Tavera podría tener más, Votebien.com no puedo constatar en su campaña el número pues no obtuvo respuesta a sus llamadas. Sus contradictores se quejan de que el departamento está lleno de este tipo de publicidad. Solo en el recorrido de 20 kilómetros entre el Aeropuerto de Palonegro (en el municipio de Lebrija) a Bucaramanga, Votebien.com contó al menos siete vallas de este candidato.
¿Será que el tope les da para tantos gastos? Ramos dice que sí. “Todos mis gastos caben en 1.236 millones de pesos”, dice, sin embargo no precisó cuantas horas de vuelo calcula ha acumulado en su campaña en estos tres meses.
Otros candidatos, con menos presupuesto o conscientes de los altos costos que estos viajes implican, han recurrido en menor medida a este tipo de transporte. Eugenio Prieto, quien se enfrenta a Ramos en las elecciones, y Horacio Serpa, el contrincante de Tavera, han contratado helicópteros por algunas horas. Igual otros como Álvaro Cruz, de Cundinamarca. En sus campañas coinciden en que hasta al momento en promedio han sido máximo 10 viajes. “El tope no alcanza para eso”, aseguró Cruz al ser indagado sobre el tema.
El debate no es nuevo. El controvertido gobernador de Cundinamarca, Pablo Ardila, fue demandado ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) por supuestos gastos excesivos en su campaña de 2003. El demandante se amparó en las constantes giras en helicóptero del entonces candidato y aseguró que a la hora de rendir cuentas ante el CNE relacionó menos horas de vuelo de las que realizó y por un valor inferior al comercial. Ardila se defendió y dijo que no mintió ni en la relación de horas de vuelo, ni en el precio que pagó, pues tomó el servicio con la empresa que le ofreció el más barato y además tuvo varias horas de cortesía.
La investigación precluyó. Los magistrados del CNE debatieron el caso intensamente pero no encontraron ninguna inconsistencia en las cuentas, en parte, por los vacíos de la ley de financiación de campañas. Aunque la ley obliga a relacionar todas las donaciones que reciben las campañas, no hay una norma que establezca que estas sean presentadas en su valor comercial. Si una empresa de helicópteros le regaló a un candidato 15 horas de vuelo, por ejemplo, no hay nada que obligue a este candidato a sumar este “regalo” en sus cuentas por lo que le costaría realmente.
Por todo ello, gastos como volar en helicópteros son apenas una alerta sobre posibles excesos de los candidatos. Si se demuestra que alguno excedió los topes, y gana las elecciones, sería destituido. Solo cuando rindan sus cuentas y el CNE les haga la auditoria podrá determinarse si efectivamente volaron en helicóptero más horas de las que podían, cómo pudieron pagarlas y cómo les quedó plata para pagar publicidad y personal sin pasarse los topes. Obviamente ninguno va a exponerse a gastar –o reportar- más plata de la que debe. Pero no está de más ponerles atención.
10/12/2007 VOTEBIEN.COM