
Durante la vigencia de la zona de distensión en el sur del país se hicieron más evidentes las amenazas generalizadas.
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Violencia
La estrategia electoral de las Farc
Esta guerrilla no busca sabotear las elecciones con amenazas generalizadas, como lo hizo en el pasado. Asesina selectivamente a candidatos que considera enemigos, mantiene bajo perfil en sus zonas de influencia y amedrenta en otras donde se recrudece el conflicto.
La violencia que ha rodeado el ambiente previo a las próximas elecciones regionales del 28 de octubre está enmarcada en una dolorosa paradoja: hay mayor seguridad y movilidad en regiones del país que históricamente estuvieron bajo la influencia de las Farc, pero al mismo tiempo este año se han presentado un alto número asesinatos de candidatos, la mayoría según el Gobierno, a manos de esta guerrilla.
En regiones como Arauca, Putumayo, Caquetá, Cauca, Huila y Meta, pobladores y candidatos consultados por Votebien.com manifiestan abiertamente que la seguridad ha mejorado y que los aspirantes pueden recorrer zonas de sus departamentos que hace unos años era imposible visitar en época preelectoral porque las Farc “prohibían” cualquier actividad proselitista.
Unos y otros coinciden en que en esta ocasión no han circulado panfletos llamando a la abstención o exigiendo la renuncia masiva de los candidatos. Con algunas excepciones, no se perciben presiones a los electores. Sin embargo, en estos departamentos se han registrado homicidios y ataques contra candidatos que hacen pensar en un accionar más selectivo de la guerrilla.
Por otro lado, el sur del Tolima, el oriente antioqueño y Caldas presentan situaciones de presión y amenaza más fuertes que en anteriores comicios. Sólo en esta zona de Antioquia han sido asesinados cuatro aspirantes, mientras que en Tolima han caído tres más. La amenaza de esta guerrilla es directa contra los candidatos uribistas. Esta situación ha hecho que se incremente la tensión en la que viven estas regiones por ser territorios en disputa entre guerrilla, narcotraficantes y Fuerza Pública.
Ante este panorama surgen varios interrogantes: ¿Por qué se percibe ese clima de relativa tranquilidad en zonas donde las Farc tienen una fuerte e histórica presencia, mientras en otras, la amenaza es más marcada que en años anteriores? ¿Las Farc cambiaron de estrategia? ¿Qué buscan?
En departamentos del oriente del país es evidente el desgaste militar que ha sufrido este grupo armado por las operaciones militares sostenidas de la Fuerza Pública y la prensión que han tenido por parte de reductos paramilitares, pero también es clara la pérdida de apoyo entre los campesinos y colonos que durante décadas conformaron su base social.
Haciendo una consulta con habitantes, líderes cívicos, políticos y autoridades en las regiones que históricamente han tenido una fuerte presencia de esta guerrilla, Votebien.com encontró muchas facetas de esta realidad. En Arauca, por ejemplo, se destaca la gran afluencia de candidatos en municipios que en comicios anteriores apenas podían contar como máximo con dos aspirantes. Arauquita, Tame y Saravena se ufanan de tener entre cinco y siete candidatos a la alcaldía y duplicaron en algunos casos los aspirantes al concejo. Igual panorama se percibe en la campaña a la gobernación.
En Arauquita, los siete candidatos se han movilizado por la zona rural y muchos celebran el hecho de que la guerrilla haya permitido la colocación de afiches y propaganda política en sus calles. Aún así, hace una semana explotaron unos petardos en el casco urbano. Este fin de semana Saravena fue escenario de un hecho inusitado para una región marcada por la violencia: los candidatos del partido de la U cerraron su campaña en un acto de plaza pública, con líderes en la tarima, música, comida, fiesta y transmisión radial a bordo.
Algunos líderes sociales señalaron que el ambiente de tranquilidad se debe en parte a la fuerte presencia del Ejército, pero no descartaron, según versiones sin confirmar, de posibles alianzas “non sanctas” entre aspirantes y la guerrilla, derivadas del interés que despiertan las jugosas regalías petroleras que empieza a recibir Tame y que próximamente empezaría a recibir Arauquita, donde la española Repsol viene adelantando exitosas exploraciones.
Aún así reconocieron que la población ya no cede tan fácil a las presiones de las Farc. Desde hace un par de semanas están circulando rumores sobre un paro armado, que no se ha realizado.
En Caquetá la situación de calma es similar, pero es posible que la razón sea diferente. La hipótesis que manejan muchos en la región es que la guerrilla no quiere alborotar el avispero en un lugar donde prefieren mantener bajo perfil para no arriesgar lo que aún conservan de territorio tras la arremetida del Ejército. Esto hace que entre la población crezca la sensación de seguridad. “El último paro armado se registró el año pasado y mucha gente se rebotó”, dijo un pequeño comerciante. Los habitantes de este territorio sienten que la presión de las Farc ha bajado porque ya no controlan las carreteras ni atacan los pueblos como hace algunos años, y los candidatos pudieron llegar a municipios como Solano, San Vicente o Curillo.
Aún así, el asesinato de dos candidatos, uno en Cartagena del Chairá, en febrero, y otro en Curillo, en agosto, y el atentado contra el senador Luis Fernando Velasco en la carretera entre Doncello y Paujil, hace dos semanas, alteraron momentáneamente esa tranquilidad. Pero ni siquiera las ferias de Florencia, que empezaban al día siguiente, se interrumpieron por el atentado contra el senador.
En Putumayo los líderes sociales sentían una calma similar que acabó hace cerca de un mes, cuando las presiones de las Farc se volvieron a sentir. Esta vez, aunque no ha prosperado el paro armado que convocaron, la guerrilla optó por cobrar entre 30 y 50 millones a cada candidato para permitirles visitar algunas zonas rurales del bajo y medio Putumayo, según líderes sociales consultados por Votebien.com. Estos mismos coinciden en que ante la exigencia la mayoría candidatos optó por no ir a las zonas rurales donde cobran.
En Puerto Guzmán fue asesinado un candidato a la alcaldía del Partido Liberal, mientras que varios colegas de Villa Garzón recibieron amenazas. En contraste, se ha presentado una activa participación de la comunidad. “La gente ha despertado. Va a las reuniones, opina, pregunta por los planes de gobierno”, comentó el director de una radio comunitaria de Puerto Caicedo. Otros líderes creen que las Farc han cambiado porque han perdido el apoyo de la gente y necesitan ganar credibilidad.
En el Cauca, no se sabe si por respeto a la autoridad de los indígenas o por repliegue estratégico, las Farc han permitido el libre desplazamiento de los candidatos por territorios que usualmente estaban vetados para hacer política, como Toribío, Argelia, Santa Rosa, Piamonte, El Tambo. El silencio de la guerrilla en esta zona tiene perplejos a los mismos dirigentes políticos.
Sin embargo, en Corinto hay amenazas y en Morales mataron un candidato a la alcaldía. “Algunos aspirantes del uribismo se camuflaron en otros movimientos políticos y eso distorsiona el panorama”, explicó un dirigente liberal que confirma el cambio de accionar en las Farc: En las elecciones anteriores amenazaron a todos los candidatos de su zona de influencia e impidieron elecciones en varios corregimientos.
Por los lados del Meta, la situación de seguridad mejoró considerablemente en los municipios que pertenecieron a la zona de distensión. Con excepción de La Macarena, donde los candidatos no pueden salir de la cabecera municipal, en las demás poblaciones abundaron los candidatos y el proselitismo se reactivó. Hasta Mapiripán, que sigue agobiado por el conflicto entre paramilitares y guerrilleros, tiene cinco candidatos a la alcaldía. Puerto Lleras también tiene cinco aspirantes, Acacías ocho y Granada siete.
Sonia Pabón, directora de Cordepaz, una organización que lidera el programa desarrollo y paz del Meta, asegura que la mejoría en la seguridad se percibe de varias maneras. En foros organizados en 10 municipios, todos los aspirantes dijeron que tienen garantías para hacer sus campañas, a diferencia de hace cuatro años. “La gente bajó de las veredas para participar y opinar. Lo más impactante fue que al terminar nos regresábamos a Villavicencio por carretera después de las diez de la noche sin ningún problema”, asegura.
Algunos líderes comunales explicaron que el asesinato de un candidato al concejo no fue obra de las FARC, como lo ha presentado las autoridades, sino de los paramilitares de alias Cuchillo, porque se negó a pagar una extorsión. “La gran preocupación en nuestro departamento ya no se centra solo en la guerrilla sino el derroche de dinero de dudosa procedencia en las campañas de Villavicencio y la guerra sucia entre los candidatos”, dijo un periodista.
Constanza Arias, defensora del pueblo en el Huila reconoce que en su departamento las Farc han cambiado su forma de operar. “Ahora recurren más a acciones sorpresivas e indiscriminadas para atemorizar porque ya no tienen una presencia sostenida en la región. Operan mediante células más pequeñas, están más atomizados”. Algunos dirigentes sociales del Huila no descartan que detrás de algunos ataques a aspirantes estén otro tipo de móviles, diferentes a la guerrilla. Entre los organismos de inteligencia se afirma que los petardos que estallaron hace una semana durante una concentración política en Neiva iban dirigidos a la fuerza pública.El resto del país
En otros lugares algunos ataques contra aspirantes podrían ser resultados de otros factores, como la llamada “guerra sucia” entre las campañas. Antonio Álvarez Lleras, secretario general de Cambio Radical, dice que “cuando alguien quiere quitarse de encima a un contrincante, busca que lo amenacen diciendo que es paramilitar”, de esta forma lo hace objetivo de la guerrilla. Asegura que las mayores amenazas contra su partido se presentan en Tolima, Huila, Nariño y Norte de Santander, pero aclara que no se sabe bien de dónde proceden o si solo buscan hacer declinar la aspiración de sus militantes, como dice sucedió en Acevedo, Huila.
Desde otra orilla ideológica, Carlos Lozano, dirigente comunista, comparte esa visión: “Hay una puja entre caciques regionales para ver quién se queda con el presupuesto. Hay muchos que aprovechan la situación y como saben que todo se le atribuye a los señores de las Farc, aprovechan para pescar en río revuelto”. Por ejemplo en Tolima hay una fuerte sensación de que el asesinato del candidato a la alcaldía de Ataco podría tener origen en esta guerra entre contendores, pero el crimen fue atribuido a la guerrilla.
De otro lado, es evidente que la política de seguridad democrática se ha quedado corta para brindarle seguridad a la democracia en el oriente antioqueño, Caldas, Tolima y donde se ve más clara la autoría de las Farc en algunos hechos violentos contra candidatos. En este departamento todo pareciera indicar que “la guerrilla quiere cobrarle al senador Carlos García, dirigente del Partido de la U, las operaciones militares que los hicieron salir de Marquetalia, Planadas y Rioblanco, sus sitios fundacionales. Él ha presionado al gobierno para que envíen más tropas al sur y se ha quejado de la falta de resultados de la seguridad democrática”, comentaron analistas tolimenses.
Para Santiago Ramírez, defensor del pueblo del Tolima, “Está afectada la democracia porque no se necesita amenazar al elector cuando le matan sus candidatos favoritos”. El funcionario reconoce que la situación actual es peor que la de otras elecciones. Sin embargo, asegura que el hecho de que se hayan lanzado candidatos uribistas en regiones donde ha existido control absoluto de las Farc, es una muestra de la inconformidad con la situación que se ha vivido durante los últimos 40 años.
En el oriente antioqueño la situación es tan compleja como la del Tolima. El 80% de los candidatos de esta región pertenecen a la coalición uribista. Tal vez por eso su cuota de tres asesinatos.
Para la analista Claudia López esta zona está en disputa y hay muchos intereses en juego: las zonas cocaleras han crecido, hay embalses, generación de energía, la autopista Medellín-Bogotá y es un corredor estratégico hacia el eje cafetero, el magdalena medio y el centro del país. “Allí se ha desarrollado un pequeño Plan Patriota que corrió a las Farc hacia Caldas. Por eso en ese departamento también se han hecho sentir con amenazas y asesinatos a candidatos”.
¿Cómo se explica el cambio de estrategia electoral de este grupo armado?. Entre varios analistas la diferencia de su accionar armado en estos comicios regionales obedecería a su interés en abrirse espacios políticos. Eso explicaría, según el dirigente comunista Carlos Lozano, las referencias de miembros del secretariado hacia el Polo Democrático y la ausencia de comunicados oficiales saboteando las elecciones.
El analista León Valencia cree que esa acción diferenciada de las Farc evidencia que lograron pasar la etapa más dura de la seguridad democrática y por eso se pueden dar cierta libertad en sus movimientos. “No se trata de un éxito de esa política, sino de un cambio de actitud, tal vez presionada por la muerte de los diputados y el deseo de asumir una actitud más política. Por eso también aceptan conversar sobre el intercambio humanitario y quieren verse con Chávez.
Claudia López, en cambio, cree que la estrategia de esta guerrilla obedece a que ya no pueden sostener una amenaza generalizada porque para ello necesitan tener presencia activa y permanente en el territorio, condición que es imposible cumplir hoy en día. “Ahora se concentran en ataques puntuales a ciertos objetivos concretos”.
No hay duda de que el accionar de las Farc en estas elecciones ha cambiado. Es más selectivo y diferenciado. Pese al asesinato de candidatos que ha llenado de zozobra algunos municipios, en la mayoría del país (en particular de las zonas de su influencia histórica) pobladores, políticos y autoridades reconocen que gozan de un ambiente más seguro y que se movilizan por áreas que antes no podían visitar. Aún así no bajan la guardia. Temen que en esta última semana se puedan presentar ataques indiscriminados que siembren un clima de terror generalizado para sabotear las elecciones. Paradójicamente en esta oportunidad la calma y el silencio también los llena de susto. La misma sensación que los rumores y amenazas de antaño. 10/20/2007 VOTEBIEN.COM