Quién es quién

Alto Riesgo

En Atlántico, Norte de Santander; Santander; Antioquia; Risaralda, y Valle del Cauca, se concentran los municipios con más inconsistencias.

Investigación
Alto riesgo electoral

Graves inconsistencias entre las cifras del censo electoral de la Registraduría y el censo poblacional del Dane alertan sobre posibles irregularidades en las próximas elecciones.

El esfuerzo de autoridades, veedurías y el grueso de la población es porque estas elecciones sean una fiesta democrática, pero hay serios indicios de que en algunos lugares hay personas que van a tratar de hacer fiesta con la democracia.

A los evidentes riesgos en aquellos municipios que han visto cómo han asesinado, amenazado, atentado y secuestrado a sus políticos, a los lugares donde pese a todas las advertencias de los entes de control persisten las postulaciones de candidatos inhabilitados, y a la inscripción irregular de más de 300.000 cédulas en todo el país que fueron anuladas por el Consejo Nacional Electoral, se suman las protuberantes diferencias que hay entre el número de personas inscritas en un lugar para votar, y el número de ciudadanos mayores de edad que viven en ese lugar. Así se desprende de una investigación de Votebien.com en la que, con base en información del Dane y la Registraduría, se comprueba que esto sucede en decenas de poblaciones.

La situación más dramática se concentra en 10 municipios. El primero de ellos es Barranquilla, en Atlántico, donde hay inscritas para votar 855.236 personas, cuando se calcula que hay 764.295 ciudadanos mayores de edad. Es decir que inexplicablemente aparecieron 90.941 personas de más que pueden ser un factor decisivo para las elecciones del domingo.

Los otros nueve municipios son: Cúcuta y Villa del Rosario, en Norte de Santander; Bucaramanga, en Santander; Itagüí y Envigado, en Antioquia; Pereira, en Risaralda, y Yumbo, Palmira y Cartago, en el Valle del Cauca. La suma de los ciudadanos de más en estos lugares es de 361.780 personas. ( ver tabla).

Es llamativo que esto coincide con lugares donde históricamente se presenta fraude o que están bajo el cruce de muchos intereses de los ilegales, como es la situación de Cúcuta y Villa del Rosario, en la frontera con Venezuela, o que en este momento están bajo una alta presión política, como el caso de Bucaramanga y Pereira, por la disputa entre partidos. Casualmente, en estos últimos dos casos la rivalidad se da entre Convergencia Ciudadana y el Partido Liberal.

Votebien.com revisó con más detalle la situación de Barranquilla, Antioquia y Valle, y encontró que hay suficientes indicios de que algo irregular se da en estos lugares, lo que debe alertar a las autoridades para actuar con particular atención en estos lugares el próximo domingo.

En la capital del Atlántico ya hay montada una operación masiva de compra de votos. Así queda demostrado en un especial multimedia publicado por este portal en el que da cuenta de cómo en el sur de la ciudad están organizados varios grupos con millones de pesos en efectivo. (para ver el multimedia haga clic aquí).

A los organizadores se les paga hasta 100.000 pesos por voto y de ahí deben cubrir el pago del sufragio y los gastos de logística y transporte. Los políticos aprovechan las necesidades de esta comunidad y una tradición de muchos años de cambio del voto por favores y dinero. (Para leer más sobre la situación de Barranquilla haga clic aquí).

El caso de Itagüí y Envigado en Antioquia tiene sorprendidos a sus ciudadanos que nunca han visto a sus municipios dentro de mapas de riesgo electoral. En la primera ciudad las autoridades locales le dijeron a Votebien.com cómo, desde mediados de año, circularon versiones de cómo en varios buses llegaron gran cantidad de personas a inscribirse. De hecho, este es el lugar, luego de Barranquilla y Soledad, en Atlántico, donde más cédulas anuló el Consejo Nacional Electoral tras demostrar que sus portadores no residían en Itagüí. De 15.000 cédulas impugnadas, se retiraron 12.865.

En Envigado las autoridades electorales locales dicen que el mayor número de personas que tienen registradas para estas elecciones se explica en el hecho de que muchos jóvenes allá a sacar su cédula y quedan registrados en el censo electoral del municipio, a pesar de que no viven allí. (Para leer más sobre la situación de Itagüí y Envigado haga clic aquí).

Por su parte, en Valle del Cauca tres municipios concentran la atención ante este posible riesgo electoral: Yumbo, Palmira y Cartago. Los dos primeros son vecinos de Cali, la capital del departamento, y han estado en la mira de las autoridades en el pasado por la influencia que sobre ellos ejercen los grupos ilegales. Varios miembros de la clase política de Yumbo, Palmira y Cartago han sido asesinados en los últimos años, de ahí que la Dirección de Policía Judicial (Dijín) señale a la mafia tras estos homicidios. También Palmira y Cartago han sido objeto de graves escándalos de corrupción que tienen tras las rejas a varios miembros de su clase dirigente, y en Palmira gran parte del Concejo municipal fue destituida por el Consejo de Estado.

En Pereira sucede algo similar a Cartago, existen 20.665 personas de más en el censo electoral. Estas dos poblaciones, cuyas cabeceras están separadas por un recorrido de 30 minutos en carro, son una zona del país que es objeto de fuertes presiones del narcotráfico. (Para leer más sobre la situación del Valle del Cauca haga clic aquí).

¿Qué está pasando?

Son tres las hipótesis que podrían explicar el mayor número de personas inscritas para votar, contra el de habitantes mayores de edad. La primera es una diferencia en el censo poblacional. Esto no tendría presentación a menos de dos años de haber realizado una cuantiosa inversión y de haberse hecho varias actualizaciones del mismo. Reconocer una inexactitud de este tipo daría sustento a los muchos críticos que tiene.

La segunda es que el censo electoral esté desactualizado. En este registro es necesario ir sacando las cédulas de los muertos y de los condenados, pues pierden su derecho al voto, entre otros casos. Es frecuente que eso suceda, pues hay fallas de comunicación entre las entidades a cargo de este procedimiento. Esta situación podría explicar algo del número de más de las personas que aparecen inscritas, pero, según expertos en temas electorales, es muy difícil que esa cifra llegue a una proporción como la que hay en los 10 municipios en donde más se presentan estas diferencias.

La tercera es fraude. Una proporción tan abultada de personas inscritas por encima de lo que tiene oficialmente una población puede evidenciar una masiva trashumancia, que es la inscripción de ciudadanos de otros lados, o el uso, por ejemplo, de cédulas de muertos o incluso de documentos falsos. La situación es más alarmante si se tiene en cuenta que muchos de estos municipios tienen un alto nivel de abstención, lo que hace aun más difícil explicar el porqué hay más ciudadanos inscritos que habitantes. Lo más probable es que la explicación termine siendo un poco la mezcla de las tres hipótesis.

Al colocar en un mapa la información de los 10 municipios más críticos junto a la de las poblaciones que según los cálculos tiene una sobrepoblación mayor a 5.000 habitantes inscritos para votar, llama la atención cómo este fenómeno se concentra además en Córdoba, Sucre y una parte de Bolívar, al igual que en el Eje Cafetero. En total son 49 municipios en esta situación. (Ver mapa- ver información de los municipios con más de 5.000 habitantes inscritos por encima de su población).

El Registrador Nacional, Juan Carlos Galindo, dijo a Votebien.com que el censo electoral requiere “una depuración integral y a fondo para determinar la realidad de los votantes”. También reconoce que pese al trabajo de anulación de inscripciones del Consejo Nacional Electoral, “el trasteo de votantes es una maniobra que se hace desde hace mucho tiempo”. Anunció que les pedirá a sus funcionarios y demás autoridades poner especial atención en los lugares donde se concentra. En particular sobre Barranquilla, anunció que remitiría toda la información al Fiscal General de la Nación y que buscará evitar que se dé el fraude. Además, ya definió para ese día el traslado de personal de Bogotá con trayectoria y experiencia que estén a cargo de actividades críticas del proceso ( Vea declaración del Registrador Nacional ).

Es claro que un estudio como el realizado por Votebien.com no es en sí mismo una prueba contundente de la realización de fraude. Pero sí es un indicio grande, si se tiene en cuenta que no es fácil explicar tamañas diferencias. Las elecciones aún no se han realizado y las autoridades aún están a tiempo de reforzar su papel en los lugares donde se presenta esta situación. De la atención que presten ellas y los ciudadanos en estos lugares dependerá que no se concreten las intenciones de los que quieren ganar a punta de trampa.

10/26/2007 VOTEBIEN.COM