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¿Qué es el voto en blanco?

A pesar de su limitada efectividad práctica, el voto en blanco es una herramienta válida dentro de la ley colombiana.
Noviembre 3 de 2009
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¿Qué es el voto en blanco?

¿Tiene valor el voto en blanco?

 

Sí. El voto en blanco es una forma de participación electoral que es tan válida como el apoyo a un candidato o a un partido. Su valor radica en la importancia jurídica que le otorga la Ley, que en el caso de la legislación colombiana es decisiva y está conceptuado como un factor que puede forzar a la repetición de la votación, como contempla el artículo 258 de la Constitución. Dicho artículo aclara que cuando los votos en blanco constituyan la mayoría del total de votos válidos de una votación  para elegir los miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, la elección debe repetirse por una sola vez. 

 

En el caso de las elecciones unipersonales (gobernador, alcalde, Presidente en primera vuelta) no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras que en las elecciones a corporaciones públicas no se podrán presentar las listas que no hayan alcanzado el umbral mínimo de votación.

 

La Reforma Política aprobada en junio de 2009 amplió los límites del voto en blanco. La mayoría exigida para hacer efectivos estos votos ya no es “absoluta”, como decía en la Constitución anteriormente, sino que es simplemente la mayoría “del total de los votos”. Esto quiere decir que las votaciones en las que los votos en blanco “salgan ganadores”, se deberán repetir.

 

A pesar de su peso legal, han sido múltiples los debates sobre la utilidad y vigencia del voto en blanco dentro de la democracia. En la historia política de Colombia no se conoce ningún caso en el que el ejercicio de este derecho haya sido concluyente. Sin embargo, un caso representativo, que prometía sentar un precedente a favor del “voto protesta”, ocurrió el 30 de octubre de 2005 en las elecciones atípicas para alcalde que se celebraron en Cartagena. Ninguno de los candidatos era una buena opción para ganarle al ex alcalde Nicolás Curi Vergara, quien había salido del cargo en 2000 con más de 70 denuncias en su contra, pero era el candidato más fuerte y quería repetir. 

 

La campaña a favor del voto en blanco fue emprendida por varios sectores  descontentos, incluidos los medios de comunicación, importantes personalidades y otros seguidores de esta herramienta protesta. El día de las elecciones la historia no cambió. La abstinencia alcanzó un 78 por ciento, y la mayoría de los que votaron lo hicieron por Curi quien obtuvo  54.583 votos, mientras que el voto en blanco, quedó en segundo lugar con 40.683 papeletas. Si hubiera triunfado el voto en blanco, se  habría convertido en símbolo de revolución contra las clases políticas de la ciudad y se hubiera convocado a nuevas elecciones. 

 

El alto número de votos en blanco, exigidos por la Ley para que éste resulte vencedor genera apatía entre los ciudadanos que ven nulos sus efectos prácticos y terminan asignando su papeleta al candidato con menos opciones como estrategia para combatir al aspirante favorito.

 

¿Favorece el voto en blanco al vencedor de unas elecciones?

 

No. A modo de leyenda urbana corrió entre el electorado esta creencia que aseguraba que votar en blanco era un acción que favorecía al candidato o partido vencedor. Antes de la reforma electoral de 2003, que introdujo varios cambios, tanto en la forma de contar el voto como el de obtener las curules, el voto en blanco era tenido en cuenta para obtener el cociente electoral, es decir el número de sufragios necesarios para obtener uno de los puestos sometidos a elección. En muchas ocasiones esta cantidad resultaba favorable a los candidatos que optaban a cargos públicos y que sin contabilizar los votos en blanco no habrían llegado al umbral requerido y por consiguiente se hubieran quedado sin su escaño.

 

La legislación vigente continúa incluyendo al voto en blanco para establecer el umbral. Sin embargo, modifica el método de la repartición de curules reemplazando el cociente electoral  por el de cifra repartidora. Esta última fórmula asigna escaños de manera proporcional a la votación que hayan obtenido cada uno de los candidatos, sin incluir el voto en blanco.

 

Para la reposición de gastos por voto, que es el dinero que da el Estado por cada voto obtenido y que entrega el Consejo Nacional Electoral a los candidatos y partidos políticos, el voto en blanco no es tenido en cuenta. “A pesar de que su figura es la de un voto válido, la reposición de gastos está dirigido a los sufragios directos que hayan obtenido los candidatos o los partidos, que son los que se unen durante la campaña para afrontar juntos el desembolso económico”, explica José María Sarmiento director del Fondo de Campañas del Concejo Nacional Electoral.

 

La reposición de votos, según la Resolución 431 del 27 de mayo de 2009 estableció los siguientes montos: $4.135 por voto válido para elegir candidatos a la Presidencia, y $1.237 por voto válido para autoridades internas del orden nacional, departamental o distrital. 

 

Voto en blanco, voto nulo y abstinencia; conceptos distintos

 

El voto en blanco es una posición política para demostrar el inconformismo que se tiene hacia los candidatos que se presenten a elección. Es una herramienta válida dotada de capacidad jurídica a diferencia de los votos nulos o la abstinencia. El voto nulo o inválido no es tenido en cuenta para el conteo de votos y no es interpretado como una señal de contestación o rebeldía.  La abstención en las elecciones públicas no tiene ningún efecto político. 

 

Colombia padece un creciente fenómeno abstencionista que ha llegado a cifras de ausencia de participación ciudadana superiores al 70 por ciento del censo electoral, que traducido en números significa cerca de 12 millones de ciudadanos. En las elecciones para la Constituyente de 1991 la abstención fue del 70 por ciento; en las elecciones para el Congreso del 2002 la cifra fue del 57.09 por ciento; y en las elecciones presidenciales de 2006 fue del 55 por ciento. Estas cifras no  generaron ningún efecto político pero evidencian la falta de compromiso por parte de los colombianos en tomar parte de las decisiones del país, situación que debilita el sistema democrático.

 

¿Cómo votar en blanco?

 

1-En el tarjetón electoral existe una casilla, al lado de las de los candidatos, con la opción de voto en blanco.

 

2- Cuando se vota en blanco sólo se debe marcar esa opción.

 

3- Votar en blanco no quiere decir no marcar el tarjetón. Si no se marca el tarjetón esto se considerará  como un voto inválido.

 

4- Cuando la elección es múltiple, por ejemplo incluye dos o más tarjetones, el elector podrá marcar voto en blanco en uno sin que necesariamente deba marcar voto en blanco en todos, pues cada tarjetón es independiente.