Democracia en Juego
Tal como lo anunciaron, los 400 integrantes del movimiento Convergencia Ciudadana se reunieron este lunes para aprobar la fundación del Partido de Integración Nacional, PIN, y nombrar a su nueva mesa directiva.
Después de 10 horas, el PIN designó en la presidencia colegiada al senador Samuel Arrieta, como vocero, así como a Fabio Estrada, presidente de la Federación Nacional de Concejos. El tercer escaño fue para el empresario Jaime Higuera. En la vicepresidencia del PIN nombraron a Abel Sepúlveda, dirigente del Huila, y a Luis Gaviria, candidato al Senado en las pasadas elecciones por el Partido Liberal.
El secretario general será Ricardo Flórez, la única cuota santandereana, lo que sorprende, pues Convergencia nació en ese departamento. Flórez fue secretario de salud durante la gobernación del coronel Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, y mano derecha del ex presidente de Convergencia, Luis Alberto Gil Castillo.
“El PIN es un partido independiente a Convergencia, que apoya la política del presidente Álvaro Uribe. Buscamos ser la tercería uribista en el Congreso y apoyar el referendo reeleccionista. En caso de que el referendo no pase, estaríamos de acuerdo con una consulta interpartidista”, dijo el senador Samuel Arrieta, presidente del nuevo movimiento.
Sin embargo, Arrieta reconoce que el PIN utilizará la personería jurídica de Convergencia para apostarle a las elecciones de Congreso de 2010. Si hubieran querido empezar de cero y fundar un nuevo movimiento hubieran tenido que recolectar firmas. De todas maneras, el Consejo Nacional Electoral, CNE, tendrá que autorizar si es válido que el movimiento se cambie el nombre mientras se proclama como un nuevo partido.
La investigadora Beatriz Gil, de Congreso Visible, indica que el cambio de nombre obedece a una limpieza de imagen. “La fuerza de Convergencia estaba en Santander y con la detención de Luis Alberto Gil, investigado por parapolítica, perdieron credibilidad. Supongo que decidieron cambiarse el nombre para mejorar su imagen y agrupar a otras fuerzas políticas en el país para ampliar su espectro”, dice la analista.
“No es que haya habido problemas internos en Convergencia. Aprobamos el PIN con el fin de integrar fuerzas y lograr una colectividad. Esperamos ser la tercera fuerza política del país”, dijo Martha Eugenia Montero, concejal del Convergencia en Bucaramanga, y afirma que la integración pretende una fuerte representación en el Congreso.
“Al movimiento llegarán políticos de Antioquia, Cundinamarca, Boyacá y otras zonas del país”, añadió Pedro Nilson Amaya, concejal de Bucaramanga. Dijo que el PIN es la proyección de un partido nuevo que supera los límites locales, como lo era Convergencia.
La meta del PIN es ocupar entre 20 y 25 curules en el Congreso el próximo año. Sus directivas afirman que ya tienen 40 aspirantes al Senado y siguen buscando precandidatos a la Cámara en varios departamentos, pero solo darán a conocer las caras nuevas del movimiento, cuando el Consejo Nacional Electoral les dé el visto bueno a la reforma de sus estatutos.