BlogsDel 9 al 13 de noviembre se llevó a cabo en Doha, Qatar, la tercera conferencia de los Estados Parte (COSP3) de la Convención de Naciones Unidas contra la corrupción (UNCAC).
Esta reunión se realiza periódicamente por mandato de la Convención. En esta oportunidad, el objetivo de la misma era adoptar un mecanismo de revisión de los avances de la UNCAC, así como resoluciones sobre prevención de la corrupción y asistencia técnica para luchar contra ésta. Participaron delegaciones de todos los Estados parte, así como representantes de la sociedad civil, entre ellos Ocasa.
La adopción de un adecuado mecanismo de revisión de los avances de la UNCAC era primordial, ya que de éste depende el éxito o fracaso de la Convención, que se establece como un marco global de trabajo mancomunado en la lucha contra la corrupción en el mundo, indicando, a su vez, pautas de trabajo nacional que permitan adelantar efectiva y eficientemente dicha lucha en los diferentes países que la ratificaron.
Al contrario de lo que pasó en la COSP anterior, realizada en Bali en el 2008, desde el principio de la Conferencia, gracias a las negociaciones previas adelantadas meses atrás, los Estados estaban de acuerdo en la adopción de un mecanismo de revisión. Lo que se discutiría y anunciaría en Doha estaba relacionado con las características principales de éste. En este proceso de negociación se enfrentaron dos grupos: uno, liderado por la Unión Europea, que pretendía darle ‘dientes’ al mecanismo para que fuera fuerte y permitiera una adecuada revisión de los avances de la convención; y otro que preferían un mecanismo débil, compuesto principalmente por Rusia, China, Irán, Egipto y Venezuela.
El segundo grupo estuvo constantemente bloqueando el avance de lo que el primero, apoyado por las organizaciones de la sociedad civil, querían para el mecanismo: la publicación completa de los informes de países (transparencia), visitas de seguimiento a los países (rendición de cuentas), una participación relevante de las organizaciones de la sociedad civil (inclusión).
La mayor parte de las organizaciones presentes en Doha se encontraban trabajando en equipo gracias a la labor de la Coalición de la sociedad civil para la UNCAC. Además de transmitir el mensaje de la necesidad de la adopción de un fuerte mecanismo, la Coalición adelantó creativas acciones de sensibilización para que los Estados votaran de la forma más acertada para fortalecer la UNCAC.
Al final, el grupo de bloqueadores arrasó con el deber ser de las negociaciones y logró que se adoptara un débil mecanismo de revisión, en el que las visitas de pares y la participación de la sociedad civil son opcionales, y se requiere únicamente una publicación parcial (resumen ejecutivo) de los reportes de evaluación.
Desafortunadamente, se perdió una excelente oportunidad para que la lucha contra la corrupción tenga dientes que permitan una efectiva solución al problema. Ahora que ya existe el mecanismo la sociedad civil es necesario lograr que los gobiernos hagan obligatorio lo que es opcional en la resolución de la COSP3, por petición expresa de los ciudadanos.
PD. La delegación de Colombia estuvo en cabeza del señor Carlos Rodríguez Bocanegra, Funcionario de la Cancillería y parte de la Misión de Colombia ante Naciones Unidas en Viena, Austria, quien estaba de acuerdo con la adopción del mecanismo, pero no presentaba una postura fuerte ante las características de éste.