Democracia en Juego
Por la época de diciembre, hace diez años, el jefe paramilitar Carlos Castaño y sus hombres anunciaban que celebrarían el año nuevo en Barrancabermeja. Los paramilitares cumplieron su propósito y lograron cooptar en pocos meses, no solo la administración local, sino también poner candidatos para las elecciones del Congreso en 2002 y luego en 2006.
Luego de que se convirtiera en campo de batalla en el que las milicias del ELN y las Farc se trenzaban con la Fuerza Pública (en los 90), y de que pasara a ser objetivo de conquista del Bloque Central Bolívar (BCB) de las autodefensas, en la ciudad hoy se respira un nuevo aire. La desmovilización de los jefes paramilitares y la reactivación económica del negocio del petróleo han convertido a Barranca no solo en eje del progreso de la zona, sino también en un lugar “de mostrar” para quienes defienden la política de Seguridad Democrática. El puerto petrolero es también hoy el centro de planeación de operaciones del Batallón de Selva número 48 y desde donde despegan los aviones que fumigan las 2.400 hectáreas de coca que aun hay sembradas en el sur de Bolívar.
Pero en este clima, aparentemente tranquilo, sorprende que solo muy pocos candidatos se atrevan a asomar la cabeza y que sus campañas estén aún en la incubadora. La incertidumbre sobre cómo van a influir los nuevos grupos armados en estas elecciones causa, al menos, un poco de zozobra y es un factor que influye en el lento desarrollo de las campañas.
Los antecedentes de la parapolítica
“El alcalde de Barrancabermeja soy yo", le dijo el ex comandante Ernesto Báez al periodista Alfredo Serrano, después de que lograron copar los estamentos más importantes de la ciudad. Varios concejales cuentan hoy que en esa época tenían que ir a hablar con los paras para ver qué proyecto tenían que aprobar en el Concejo.
El BCB empezó su arremetida en la región hacia finales de los 90. Ocuparon primero Puerto Boyacá, Cimitarra, Puerto Berrío, y poco a poco se fueron extendiendo por todo el Magdalena Medio hasta que Barranca quedó rodeada. El 23 de diciembre del 2000 se metieron de lleno a la ciudad. Uno de los paramilitares, alías el Muelón, dijo que habían llegado vestidos de policías y en las tanquetas de la institución al barrio Primero de Mayo.
Luego de que lograron dominar por la violencia a la que llamaban la “capital subversiva de Colombia”, los paras empezaron a meterse en política abiertamente para las elecciones de 2002. En un vídeo aparece Ernesto Báez diciéndole a la gente en plaza pública que tenían que votar por los candidatos Carlos Arturo Clavijo y Carlos Higuera Escalante -quien fue miembro de la junta directiva de Ecopetrol-. Los dos fueron detenidos por sus nexos con las Auc. El apoyo a estos candidatos incluía la financiación de sus campañas, pero también el acompañamiento de los candidatos en sus correrías políticas y reuniones con las comunidades donde había injerencia del BCB.
En las elecciones de 2006, la influencia paramilitar no fue tan descarada, pero solo ciertos candidatos, como el senador Luis Alberto Gil, quien se encuentra hoy preso por sus vínculos con los paramilitares, podían entrar a ciertos municipios y poner sus vallas en lugares públicos.
¿Los alcances de la “nueva política”’?
"Las cosas no están bien, pero no están en su peor momento", afirma Francisco Campos de la Corporación Nación, una organización no gubernamental que trabaja con víctimas del conflicto armado en Barrancabermeja. Cuenta que hace cuatro años, por esta misma época, ya había calor electoral y estaba todo definido. En contraste, la contienda política actual está fría porque los actuales grupos paramilitares están más interesados en la plata que en la política y por eso no van a incidir tanto en las próximas elecciones.
Los Rastrojos y los Urabeños (sucesores de la gente de alias ‘Don Mario’ y las Autodefensas Gaitanistas) son los grupos paramilitares que se disputan el control de Barrancabermeja y los cascos urbanos de otros municipios del Magdalena Medio. Buscan controlar el negocio del narcotráfico, el contrabando de la gasolina y la chatarra, y los préstamos “gota a gota” o el “paga diario”. También extorsionan a cuanto contratista cierre negocios con Ecopetrol.
La disputa entre estos grupos en Barranca dejó como saldo 29 muertos el pasado mes de octubre. En noviembre fueron 10, pero la Defensoría explica que el motivo por el cual los índices de violencia bajaron obedece a que posiblemente algunos grupos lograron consolidar ya su presencia en ciertas zonas que disputan: las comunas tres, cinco, seis y siete, pero también tienen presencia en el corregimiento de Mesetas, en San Rafael de Lebrija, en la Fortuna, y en Sabana de Torres. También los han visto en Puerto Sogamoso y Puerto Wilches.
No obstante los intereses económicos de estos grupos, algunas de sus acciones tienen tintes más políticos. A principios de año empezaron a circular panfletos sin firma dirigidos a jóvenes líderes de algunos de los barrios de Barrancabermeja. Algunos de ellos también recibieron amenazas a través de mensajes de texto a sus celulares.
Por eso hay quienes creen que tanto silencio en las candidaturas se debe a que la “nueva política”, como ya algunos le dicen en la zona a la parapolítica de ahora, se viene cocinando a fuego lento y va a incidir en las elecciones. “Algunos candidatos están con miedo, pero otros están esperando a ver qué grupo se queda con qué territorio para ver con quién tienen que entrar a negociar para poder hacer campaña”, dice la Misión de Observación Electoral del Magdalena Medio.
Un político de la zona dijo que al igual que los grupos armados, los políticos también están haciendo su cálculo económico y por eso las campañas no han empezado con fuerza. "Si hacemos campañas ahora, se convierte en un concurso de quién da más regalitos y quedamos limpios. Hay que guardar esa plata para enero, cuando la gente pida listas escolares", dijo.
Para otros líderes políticos solo se sabrá qué tanto van a incidir los nuevos grupos cuando también se defina si va a haber o no reelección. Antonino Galán, uno de los directores del Polo Democrático en Barranca, dice que ya se acostumbraron a las muertes selectivas en la ciudad, pero que como aún ninguno de los candidatos del Polo ha recibido amenazas, la situación no está tan mal.
La Defensoría confirma que no ha recibido denuncias de amenazas a quienes empiezan hacer política en la zona.”Hasta ahora ellos están tomando decisiones frente a sus candidaturas pero de acuerdo con la dinámica de lo que ha sucedido en otros años es muy seguro que esto se va a presentar”, dijo un funcionario de la Defensoría en Barranca.
Pero Álvaro Pérez Vides, uno de los pocos candidatos al Congreso que ya ha mostrado su cara, tiene miedo. El “negro Pérez”, como lo conocen en la ciudad, es dueño del canal local de televisión Telepetróleo. Fue militante del M-19, ha sido concejal de Barranca, y fue aspirante por el partido Opción Centro en las pasadas elecciones.
El hermano de Pérez, Delfín Rafael, era militante del Polo Democrático Independiente y fue asesinado en 2005 presuntamente por paramilitares del BCB. Pérez dice que como él ha insistido en que se haga justicia con el caso de su hermano, ha sufrido varios atentados, el último de ellos en septiembre.
El esquema de seguridad que tenía y que le prestaba el Ministerio del Interior no le estaba funcionando porque los guardaespaldas a veces no aparecían. Por eso compró un arma y está esperando que le salga el salvoconducto para poderse proteger él mismo, ya que ha visto movimientos sospechosos cerca de la sede del canal recientemente. Dice que no ha recibido amenazas, pero añade: “Una amenaza sería chévere porque por lo menos le están dando a uno la oportunidad de irse, pero a mí no me amenazan, a mí me quieren matar."