Democracia en Juego
El 26 de octubre, en el municipio de Soledad, en el área Metropolitana de Barranquilla, varias personas hacían fila desde 6 de la mañana para inscribir su cédula, a pesar de que la Registraduría fijó que el horario de atención en las mesas es de 10am a 6pm. Cuando los delegados llegaron al lugar, alrededor de las 8 am, la gente en la fila empezó a exigir que abrieran la mesa más temprano. Cuando estos se negaron fueron agredidos.
Nunca antes se había presentado este tipo de incidentes en Barranquilla para inscribir una cédula. Los ciudadanos están llegando en buses o colectivos contratados y coordinados por personas llamadas ‘mochileros’. “Estas personas sirven de intermediarios a políticos corruptos para ejercer el constreñimiento al ciudadano y para la compra de votos. Estos son delitos electorales”, señala un informe de la Misión de Observación Electoral, una organización no gubernamental que vigila la transparencia de los procesos electorales. El trasteo de votantes a zonas definidas en tiempo de inscripción, es un paso previo a la compra de votos. Aunque faltan varios meses para las elecciones, los mochileros estarían “zonificando” a la gente, es decir, inscribiéndolas en determinadas mesas a cambio de dinero, para que se comprometan a votar por un determinado candidato .
La MOE ha analizado los datos de cédulas inscritas hasta el momento. El análisis muestra que hasta el miércoles 28 de octubre, por cada ciudadano que ha acudido a registrar su documento de identidad en una mesa en Bogotá, en Barraquilla lo han hecho cuatro. El informe dice que en algunas zonas del Atlántico el aumento de cédulas inscritas ha superado en más del 50 por ciento el promedio histórico.
Ante las denuncias, Holman Ibáñez, Director del Censo Electoral de la Registraduría, visitó varios puestos de inscripción. “No se encontró nada raro en el trabajo de la Registraduría,” dijo Ibáñez a Votebien. Explicó que no hay irregularidades en los formatos de inscripción, ni cédulas o huellas repetidas en los registros. Sin embargo, el funcionario no descarta que pueda estar ocurriendo el trasteo o la compra de votos. “Si llegan cuatro buses con gente, no podemos decirles que no los inscribimos”, pero dijo que es al Consejo Nacional Electoral al que le corresponde investigar el origen de las filas “descomunales”.
Varios delegados del Consejo Nacional Electoral, la Procuraduría, la Registraduría y las autoridades de policía se reunirán el jueves 29 para analizar la situación.