Noticias
El partido Verde rechazó el acuerdo. Ese fue el mensaje que apareció en el twitter de Gustavo Petro a las 2:30 pm hoy viernes. Luego empezó a dar más detalles con otros mensajes que continuaron con algunos minutos de distancia: “El sector de Peñalosa se opuso y malogró el acuerdo”. Una hora después escribió que el Polo pronto iba a tomar una decisión y que al parecer iban a convocar al abstencionismo.
Mientras tanto el partido Verde redactó una carta dirigida a Clara López y al Polo en la que afirmaba que el fracaso obedeció a las diferencias que tienen cada uno en temas internacionales, un punto en el que Gustavo Petro ha sido radical al afirmar que hay que reevaluar los acuerdos con Estados Unidos y su presencia en las bases militares colombianas. “La dirección política, con argumentos, consideró no aceptable el punto de las relaciones internacionales”, dijo Mockus. La carta dice adicionalmente: “No celebraremos acuerdos electorales con ningún partido. Sin embargo, estamos abiertos a incorporar en nuestro programa propuestas que resulten relevantes y coincidentes con nuestros principios”. El candidato del partido Verde hizo un llamado para que el Polo no convocara al abstencionismo, como lo había advertido Petro en su twitter.
Por otro lado, la presidente del Polo, Clara López dijo que Mockus no aceptó el acuerdo porque “prefiere el continuismo de Álvaro Uribe” y que su partido “adoptó por unanimidad la decisión de no votar por ninguno de los dos aspirantes a la Presidencia”. Añadió que en la decisión influyó la visita de Mockus al Presidente en la que se comprometió a cuidarle los huevitos de la Seguridad Democrática y las declaraciones de Enrique Peñalosa en la radio esta mañana cuando dijo que pensaba que la “foto” entre Petro y Mockus le hacía daño a Mockus.
¿Por qué no aceptaron el acuerdo?
Si los verdes jugaran a la política tradicional hubieran salido a buscar alianzas el mismo domingo en la noche, pues como perdedores de la jornada necesitan unirse a otras fuerzas para sacar más votos contra Santos. Pero los verdes juegan en un terreno distinto y la matemática la aplican a otras ideas, como la de salir a cautivar a los esquivos abstencionistas y le echan mucho cálculo al tipo de alianzas que evalúan como convenientes.
Si bien es cierto que uno de los lemas de la campaña de Antanas Mockus es precisamente “la unión hace la fuerza”, y los líderes del partido son un ejemplo de una alianza política: Mockus, Peñalosa, Lucho y Fajardo, unidos bajo la bandera de un partido que ya existía, el Patido Verde Opción Centro, hay que decir que esta unión también es sui generis en política. Hay otro lema de campaña que tal vez define mejor la unión de los verdes: “ideas para compartir y nada para repartir”.
Por eso al interior de los verdes había muchas dudas. Un grupo de líderes dentro del partido entre los que se encuentran Enrique Peñalosa no eran partidarios de abrirle la puerta al Polo. Petro y Peñalosa tienen una vieja rencilla. Petro apoyaba a Maria Emma Mejía como candidata a la alcaldía (pero la consulta interna del partido la ganó Samuel Moreno) contra Peñalosa. En ese entonces Petro dijo que no compartía el concepto de ciudad que manejaba Peñalosa. “Cuando él fue alcalde, yo era representante a la Cámara y le critiqué su idea de extender la ciudad más allá de los límites. Su proyecto político es insostenible, caro, antidemocrático, y genera una enorme segregación social”, sostuvo Petro.
En esa campaña, aparecieron varios rumores, como que Peñalosa tenía una flota de taxis de su propiedad lista para tomarse las calles si ganaba en la capital. El ex alcalde siempre señaló al Polo de haber jugado sucio en la campaña y haberse inventado estos rumores en su contra. Luego de que Samuel ganó la Alcaldía, Peñalosa siempre ha sido crítico de su gestión y la de su hermano, Iván, quien hizo una cuestionable alcaldía en Bucaramanga.
Además, programáticamente hay muchas diferencias entre Mockus y Petro, en estilo, en ideología, en posturas económicas y en su discurso. Mockus no se ha distanciado al extremo del presidente Uribe y es capaz de reconocer los avances en materia de seguridad del actual gobierno. Un acuerdo programático con Petro podía ahuyentar a aquellos uribistas que prefieren a Mockus que a Santos.
Adicionalmente, si hay algo que a Mockus le han criticado los electores en esta contienda ha sido a ratos su falta de coherencia o confusión con ciertas ideas, y hacer ahora unos acuerdos programáticos con el Polo sería añadirle más “confusión” a la percepción que tienen sobre él los ciudadanos.
Pero además un acuerdo con otro partido (Mockus también se reunió con Pardo esta semana) podría ser interpretado como un acto hipócrita y oportunista, por los votantes de opinión. Desde principios de la semana los verdes habían dicho que querían alianzas ciudadanas, no políticas, por esa misma razón que la palabra “alianza” entre políticos está ligada a una cadena de favores que después se tiene que pagar con puestos y apoyos a futuro, y eso va en contra de lo que han predicado los verdes. Hacer alianzas solo por contar con unos votos más, que difícilmente les darían la victoria para la segunda vuelta, sería dañino para la transformación de las prácticas políticas que los verdes quieren lograr, así tengan que hacerlo a largo plazo y no ahora.
Con esta decisión se puso fin a una larga espera de los partidos y ciudadanos que siguieron durante toda la semana si el Polo y el partido Verde serían capaces de zanjar sus diferencias y llegar a un acuerdo. Así fue la cronología de una alianza que no se dio.
Lunes – El mensaje de Mockus sobre las alianzas
Luego de conocerse los resultados de la primera vuelta presidencial, muy rápidamente Juan Manuel Santos empezó a mover sus fichas para hacer alianzas con los otros partidos. “Unidos con Juan Manuel” es el lema del candidato de la U, y desde antes de salir como el gran ganador de la contienda se esperaba que buscara alianzas políticas con otros partidos. No fue para nadie una sorpresa que se cuajara tan rápido un acuerdo con el Partido Conservador, pues sus emisarios habían hecho acercamientos por debajo de la mesa con parlamentarios de esa colectividad y también del partido Liberal. Santos ha dicho que su gobierno será uno “de unidad nacional”.
Antanas Mockus fue el primero en alertar que eso sonaba a una nueva reedición del Frente Nacional, en donde durante años los conservadores y liberales se turnaron el poder sin dejar espacio para otras expresiones políticas. ¿Qué quiso decir Mockus con la crítica a su contendor? Para unos Antanas había querido decir que el partido Verde cerraba la puerta a todo tipo de alianzas. Para otros era una crítica más bien a la manera como Santos había hecho esos acuerdos, cocinando acuerdos poco transparentes a espaldas de los mismos candidatos de esos partidos, pero no significaba una postura radical contra las alianzas. La respuesta solo se conocería al final de la semana.
Mientras tanto, al interior del Polo se discutía qué camino tomar, si buscar a los verdes o convocar al voto en blanco. Desde el lunes las discusiones entre los distintos sectores del Polo fueron álgidas. El grupo menos radical que representa Petro proponía una alianza con el otro partido, pero sectores radicales del MOIR y la ANAPO preferían convocar al voto en blanco. Curiosamente, el partido Comunista estaba también dispuesto a explorar la posibilidad de dialogar.
Martes – la carta del Polo
Finalmente, el martes hacia finales de la tarde el Polo Democrático Alternativo le envió una carta con cinco puntos clave sobre los cuales se podría llegar a un acuerdo programático. Los cinco puntos eran:
1. La superación de la influencia de la mafia sobre el Estado Colombiano.
2. La verdad, justicia y reparación sobre los crímenes de lesa humanidad y el cese del hostigamiento al poder judicial, a los partidos de oposición y a los movimientos sociales.
3. La aplicación de una política para extinguir la propiedad de la tierra en manos del narcotráfico y las mafias, y su entrega a los campesinos, a las víctimas y a los desplazados.
4. En la perspectiva del mejoramiento de las relaciones con los países vecinos, lo invitamos a acordar una nueva política de relaciones internacionales de Colombia basada en la soberanía política, económica y militar y fundada en el respeto a los principios del derecho internacional.
5. De acuerdo con su afirmación de que la vida y los recursos del erario son sagrados, proponemos la creación de sistemas públicos en los que la salud y educación sean derechos humanos fundamentales.
La carta fue recibida por los miembros del partido Verde, y muy rápidamente su buscó que se reunieran integrantes de ambos partidos al día siguiente.
Miércoles de espera
Miembros del Polo estuvieron esperando todo el día la llamada de invitación de los verdes a discutir punto por punto. Pero el miércoles en la noche era evidente que los verdes les habían hecho el quite. El Polo, impaciente, insistía que ellos ya habían hecho su movida, y ahora todo dependía de los verdes. Esa misma noche, en vez de reunirse con el Polo, Mockus fue a visitar al Presidente.
Jueves – El encuentro entre Mockus y Petro
Finalmente Mockus le abrió la puerta a Petro hacia finales de la tarde en la sede del Movimiento Visionarios con Antanas para discutir durante cinco horas los puntos de la carta que había enviado envió el Polo. De esa reunión salió un texto común que cada cual debía discutir con su partido al día siguiente y por separado.
Viernes - Los partidos no aceptaron
Petro explicó en la radio muy temprano que era un acuerdo para convocar a los ciudadanos en estas semanas a que votaran por Mockus, bajo el entendido de que el partido Verde trabajaría por los temas que habían acordado. Se dejó en claro que el Polo no participaría en el gobierno de los verdes si Mockus fuera elegido.
Mientras Petro y luego Lucho Garzón hablaban de forma esperanzadora sobre la alianza, en otra estación de radio, Peñalosa mostraba abiertamente su desacuerdo a cualquier tipo alianza con el Polo. Este criticó la manera clientelista como el Polo ha hecho política en Bogotá y también rechazó lo que llamó “las calumnias” de Gustavo Petro. Dijo que el partido Verde no podía convertirse en un partido envenenado de oposición.
Los dos partidos se reunieron y después de acaloradas discusiones al interior de las dos organizaciones rechazaron la alianza.