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Los candidatos presidenciales Juan Manuel Santos del partido de la U y Antanas Mockus del partido Verde tuvieron su penúltimo cara a cara en el debate del Canal Caracol, vísperas a la elección que en segunda vuelta definirá quién será finalmente el Presidente de los colombianos.
Por espacio de una hora los aspirantes a la Casa de Nariño debatieron sobre temas que con variados matices, marcaron diferencias en sus propuestas de país, su carácter y las políticas que conducirían bajo las banderas de la legalidad democrática, según Mockus y la prosperidad democrática, según Santos.
Las divergencias
El rescate de cuatro militares que estaban en poder de las Farc desde hace doce años, y que tuvo lugar el fin de semana, fue el primer eje de debate teniendo en cuenta que aún son 19 los uniformados en poder de ese grupo insurgente.
Mockus no descartó posibles gestos unilaterales y conversaciones con las Farc bajo la condición de que "abandonen el secuestro y se acojan a la Constitución". Acto seguido cuestionó a Santos sobre su posición respecto al diálogo y el despeje, herramientas que el candidato uribista propuso en 1997 ante la Comisión de Conciliación Nacional.
Santos a su turno sostuvo que continuará con la presión militar y que en "algún momento por la vía de la presión política, si ellos (las Farc) quieren hacer gesto para liberarlos será bienvenido". No quiso argumentar sobre el tema del despeje y en cambio hizo una moción para que no hubiera agravios en el debate invitando a Mockus a volver a lo que llamó "su versión I". "He visto una especie de transformación del profesor Mockus. Había una versión I hasta el 30 de mayo muy tolerante que sacaba el lápiz y el girasol, era un filósofo matemático y a partir de entonces paso a ser un sofista matemático, con mucha agresividad (…) Ojalá no se repita en este debate”, pidió.
Mockus respondió que su nueva versión II se la agradecía a J.J. Rendón, el controvertido asesor venezolano de la campaña de Santos, quien "es experto en sembrar rumores como que acabaré con el SENA y otros parecidos que me han afectado".
La tensión sirvió para que los moderadores Darío Arizmendi y Darío Fernando Patiño, introdujeran el tema de la verdad y la mentira en la política, temática en la que Santos argumentó que es "legítimo decir verdades a medias en situaciones de Estado" donde se podría crear "una debacle".
Mockus respondió que moralmente no puede decir mentiras. "Se me nota en la cara si miento", argumentó. Cuestionado sobre las mentiras de la clase política actual Mockus dijo que se ha generado "una especie de complicidad en cosas que se hacen por fuera de la ley". "Es muy profundo en el sistema político utilizar acciones ilegales, mentir sobre ellas y finalmente resulta preferible no contar". Santos dijo que "hay políticos, que mienten, otros que mienten a medias y otros que no mienten", por lo que "generalizar es un poco injusto".
Otro tema que generó un rifirrafe entre los dos fue el enfrentamiento del Ejecutivo con el poder judicial pues aunque Santos habló de "trazar linderos en las zonas grises donde los poderes se chocan", se negó a sentar una posición respecto a las críticas que Uribe ha hecho a las decisiones de la Corte Suprema que ha encontrado culpables a varios allegados a su gobierno.
Mockus le dijo que no tenía sentido "asumir comportamientos de continuismo sin los costos del continuismo si se declara el heredero de Uribe". Lo retó a aceptar que "por lealtad no dice lo que piensa" o a sentar posiciones claras sobre, por ejemplo, la propuesta de incorporar la Fiscalía al Ejecutivo.
Después de mencionar que le gustaba más "el Mockus tolerante por el que votaron 3 millones de colombianos", Santos finalmente arguyó que el responsable de la política criminal debería "controlar a quien la ejecuta" y que hoy día la Fiscalía es un "híbrido" que no está bajo el control de ninguno de los dos poderes. Mockus le contestó que eso rompe el sistema de contrapesos en Colombia.
Los candidatos también divergieron en el tema de la ampliación del fuero militar que se volvió a traer a colación, luego de la condena al coronel Alfonso Plazas por las desapariciones del Palacio de Justicia hace 25 años. Santos defendió una vez más a los militares diciendo que ellos deberían ser juzgados por los suyos, a lo que Mockus argumentó que eso era como decir que los periodistas deberían ser juzgados solo por periodistas. El candidato uribista recordó que él había sido ambas cosas, periodista y militar, y que ambas profesiones eran incomparables por cuanto los segundos "arriesgan la vida" y son "columna vertebral de la democracia".
Mockus recordó que en este país los periodistas también arriesgan su vida, aunque apuntó su crítica al hecho de que los crímenes de lesa humanidad "son un estándar mundial" y deben ser juzgados desde "una perspectiva internacional".
Finalmente los entrevistadores les preguntaron cómo gobernarían desde su propuesta de pacto de Unidad Nacional en el caso de Santos y desde su rechazo a alianzas en el caso de Mockus. El primero defendió los acuerdos a los que llegó con los partidos Conservador, Liberal y Cambio Radical después de la primera vuelta, argumentando que no son basados "en reparto de burocracia", sino en la inclusión de puntos programáticos en su eventual gobierno.
Mockus respondió que es imposible desconocer "cuán grande es" la relación del partido de la U con la parapolítica y aseveró que aunque hay "parlamentarios admirables" hay otros que "están en la costumbre del reparto burocrático". La pregunta es si los aliados de Santos "se van a comportar como lo han hecho siempre o si hay una decisión profunda de romper con el clientelismo. Mi elección lo significaría claramente: no habría más necesidad de sobornos ni presiones indebidas".
Las convergencias
No obstante durante el debate los candidatos también convergieron en varios puntos. En el tema de los rehenes ambos coincidieron en que el intercambio humanitario no es una salida pues fortalecería la industria del secuestro, al tiempo que aseguraron continuar buscando la libertad por la vía de los rescates.
Ante la pregunta de qué harían en su gobierno ante la petición del presidente ecuatoriano Rafael Correa, de recibir copia de los computadores incautados durante el bombardeo a Angostura, en el que murió el número dos de las Farc, Raúl Reyes, Mockus dijo que lo haría público a menos que su equipo de asesores le argumentara que es inconveniente hacerlo.
No obstante se declaró contrario "al ocultamiento de documentos claves que no le hace bien a la humanidad" y aseveró que mostrarlos podría permitir precisar "las responsabilidades de países vecinos" con las Farc. Santos, quien comandó esa operación como Ministro de Defensa, explicó que en su momento no se revelaron estos datos por "la cadena de custodia y la solicitud formal de jueces para preservarla", pero añadió que no tendría "ningún problema en revelar esos documentos, si es la condición de Ecuador para restablecer las relaciones".
También dijeron que no era prioritario para ninguno hacer una reforma constitucional en lo que al periodo presidencial se refiere, aunque Santos dijo que propondría extenderla a alcaldes y gobernadores. En el tema del fuero militar coincidieron en que eventualmente el régimen disciplinario que le compete a las fuerzas armadas debía quitársele a la procuraduría, y en el tema de regalías, propusieron hacer una reforma al régimen de transferencias, que pueda ser vigilada por la comunidad. Mockus dijo que buscaría que éstas se manejaran por regiones, mientras Santos propuso destinar el 10% de ellas a ciencia y tecnología.
El libro del cierre
El minuto de despedida fue finalmente aprovechado para las últimas pullas, pues Santos le criticó a Mockus el giro que dio en su campaña citando la frase de uno de sus comerciales: "No puedo compartir la debilidad de quienes festejan falsas victorias de guerra a costa de la vida de civiles inocentes". La calificó como injusta con las fuerzas militares y le regaló el libro que el ex ministro escribió llamado "Jaque al terror", en el que relata su paso por la cartera de defensa.
Mockus prefirió hablarle a los votantes de la ola verde aunque al final le dijo que le parecía curioso recibir un libro sobre Raúl Reyes sin que el candidato haya explicado su reunión en Costa Rica con el extinto jefe de la guerrilla. "En otro momento la explicara", dijo Mockus a su contendor, con quien se enfrentará de nuevo el domingo aunque esta última vez, en las decisivas urnas.