Democracia en Juego
Que en Amazonas ya no se vota por partidos y que los electores no tienen la cultura de la reelección, es vox pópuli entre los pobladores de este Departamento, quienes apenas hace tres meses eligieron Gobernador. Olbar Andrade Rincón, del Partido Cambio Radical, salió triunfante en la atípica jornada del pasado 20 de septiembre, luego de que su antecesor Félix Francisco Acosta fuera destituido por celebración indebida de contratos, hecho que lo mandó a pagar 6 años de prisión.
De tradición liberal (votaron masivamente por Serpa en las elecciones de 2002), la crisis nacional de partidos se ha sentido fuertemente en las esquinas de la amazonia colombiana, donde todas las alianzas tienen lugar y las predicciones de lo que pasará en los comicios del 2010 resultan incompletas. “Aquí la gente no vota por programas ni partidos, sino por personas”, asegura el analista Jorge Enrique Picón Acuña, especialista en estudios amazónicos de la Universidad Nacional. “El tradicional Partido Liberal ha hecho crisis dejando espacios a partidos como el de la U y Cambio Radical. El electorado es tan volátil que cambia partido como de camisa”.
El triunfo de Andrade es sin duda un ejemplo de ello. Logró un caudal de 11.690 votos sin haber ejercido ningún cargo público anterior y enfrentándose a viejos caciques como Octavio Benjumea Acosta, de Convergencia Ciudadana, en una de las elecciones más concurridas en el Departamento: A las urnas fueron con casi 20 mil votantes de un potencial electoral de 34 mil, según datos de la Registraduría local. Cerca de 2000 nuevas cédulas inscritas hasta diciembre se sumarán al potencial de votantes para las próximas elecciones de marzo.
Con la ausencia de centros de consultoría o encuestas y unos medios de comunicación bastante atados al partido en el poder, -que además tiene Representante en la Cámara, el legislador Manuel Antonio Carevilla Cuellar-, el “Estado de opinión” por estos lados es impredecible. Lo que históricamente se sabe es que ningún candidato ha sido reelegido en ninguna contienda (ni siquiera el presidente Álvaro Uribe), hecho que no aleja a los poseedores de las curules del Departamento en el Congreso Nacional, a lanzarse al ruedo.
“Es cierto que nunca nos han reelegido pero creo que es hora de que premien o castiguen nuestro trabajo”, dice el representante-candidato Carevilla quien presidió la Comisión de Presupuesto en la Cámara y asegura haber gestionado $150 millones en recursos para el Departamento. Como deuda pendiente de su periodo le quedó la educación gratuita para los amazonenses, y es con esa promesa que está seduciendo a su electorado que se compone en un 40% por miembros del magisterio.
A pesar de jalonar el voto en este sector, que junto con los comerciantes e indígenas tienen un peso decisorio en elecciones, Carevilla se ha visto salpicado por investigaciones relacionadas con la parapolítica y el desvío de recursos, así como una reciente por concusión (exigencia de dinero aprovechando el carácter de servidor público), interpuesta por un antiguo miembro de su UTL.
“Dicen que yo les exigí dinero para la compra de una moto, cuando fue un préstamo. Estamos esperando el auto inhibitorio” asegura Carevilla quien en el pasado militó en el Partido Comunista, la UP, el Frente Social y Político y el Polo Democrático, y hoy es acompañado en su lista por Jorge Enrique Canchala y Jesús Lozano.
En la baraja de candidatos de los otros partidos aparecen Alejandro Calvache por el Polo Democrático (partido que en la consulta interna apenas sumó 1000 votos en este departamento) y la ex contralora Amparo Lozada y el docente Rafael Erizalde por el Partido Conservador. Después de perder las elecciones pasadas a gobernador, Octavio Benjumea de Convergencia Ciudadana, también está compitiendo por la curul y le apuesta a la colonia costeña para la contienda.
No es probable que ninguno de ellos incline la balanza en la campaña presidencial, pero lo cierto es que por la suma de partidos, la coalición Uribista es fuerte. El analista Picón supone que Germán Vargas Lleras tendría una alta posibilidad en el departamento, incluso con un candidato presidente. “Insisto, no somos un departamento reeleccionista”, concluye.