Noticias- ¿A dos años de su liberación que ha pasado con su vida?
He tenido una recuperación integración a la vida social en calma y tranquilidad. Estoy reintegrado en el ámbito familiar, con mi señora, mis hijos y mis nietos. También a la actividad pública. Desde el momento de mi liberación me comprometí a buscar una salida para los secuestrados que quedan en la selva y a opinar sobre la vida política del país.
-En su opinión, ¿Se debería atacar los territorios en donde están los secuestrados en Venezuela.
Yo no comparto eso, el Derecho Internacional se ha hecho para dirimir los conflictos que puedan suceder entre naciones. Violarlo es caer en las guerras. Se debe aplicar toda la diplomacia y el poder de las cancillerías para dirimir los conflictos, hay que recuperar la comisiones de vecindad que permiten dirimir conflictos entre ellos el paso de actores armados ilegales a otro países.
- Recientemente su compañera de secuestro, Ingrid Betancourt dijo que estaba de acuerdo con un rescate militar ¿cuál es su posición?
No la comparto porque tanto ella como yo vivimos el horror de un secuestro. Un rescate representa un riesgo inminente para los secuestrados. Yo lo deseé pero ahora creo que en la guerrilla es capaz de asesinarlos. Los comandantes tienen impartidas las ordenes de fusilarlos si se presenta un operativo militar.
-¿Ahora tiene los mismos ideales que lo acompañaban antes del secuestro?
He cambiado sin duda. Se me quito el velo. Yo ejercía como senador cuando fui secuestrado. En ese momento no reconocía la existencia de la otra Colombia, de otro país lleno de conflictos marginado de los procesos de desarrollo nacional. Esto es caldo de cultivo de la guerrilla. A los siete años los hombres del campo terminan como raspachines y las niñas de prostitutas.
-En su concepto ¿qué ha pasado con la liberación de Pablo Emilio Moncayo y el soldado Josué Daniel Calvo?
El gran problema para las liberaciones es la falta de voluntad política de ambas partes. Parto de la base que es la guerrilla la que tiene que liberar a los secuestrados sin condiciones. Abrigo la esperanza que el Gobierno no le ponga trabas. Se mira más réditos políticos que un compromiso humanitario. Hay que superar las trabas que se ponen en el camino pensando en los secuestrados. Tiene que primar el criterio humanitario.
De vuelta a la política
-¿Cómo se encontró con Sergio Fajardo para encabezar la Selección Colombia?
Lo conocí en un viaje en el que coincidimos hacia París, Francia. Hablamos de su alcaldía. Yo le conté mi tragedia. Coincidimos en la que se debía superar la polarización que se encuentra la política colombiana. ‘Uribismo’ al que se califica de aliado a los paramilitares o ‘antiuribismo’ cercano a la guerrilla. Queríamos un movimiento con autoridad moral. Que se haga política con transparencia. Se puede estar ganando la guerra en lo militar pero no en lo social. Eso nos unió.
-¿Cómo están los partidos políticos tradicionales?
Los partidos políticos en Colombia han perdido su sindéresis. No tiene rumbo definido. El Partido Conservador vendió sus ideales a favor del Gobierno de turno. El Liberal, ha perdido su rumbo ideológico y añora la pérdida de la burocracia estatal.
-¿Cuáles son sus prioridades para llegar al Senado?
Primero reconciliación. Colombia no se puede desarrollar sin un perdón interior. Quiero volver a ser el senador de las fronteras para que haya recomendaciones al Gobierno sobre todo en momentos como estos.
-Varios ex secuestrados se lanzan al Congreso ¿cómo ve usted eso?
Hay diferencia marcadas. Unos comparten tendencia ideológicas y sobre todos como se soluciona el conflicto interno colombiano, ahí está la diferencia. Yo llevo 25 años en la política. Hay algunos que quieren dárselas de políticos. Mi posición es que el conflicto interno hay que solucionarlo mediante el diálogo sin claudicar en la política de seguridad democrática. Hay que hacer una reingeniería al presupuesto para poder atacar factores estructurales que generan la violencia.
-¿Qué hacer con los vecinos que no se encuentran en la misma línea ideológica de Colombia.
Si Venezuela ha tomado la línea izquierdista, a Colombia se le debe respetar su posición. Eso implica que se tengan buenas relaciones. Hay que fomentar el respeto a la libre auto determinación de los pueblos.
-¿Cree usted que se está haciendo política con las liberaciones?
No creo eso. Todos hemos sido políticos. Salvo Clara Rojas, los demás éramos congresistas. No se pude pensar que por tener una exposición mediática no vamos a aprovechar esas circunstancias. Pienso que hay una vocación de servicio.
-¿El referendo de la reelección lo ve viable?
Se debe declarar inexequible el referendo porque existen 26 razones de forma de fondo y por vicios en el trámite. Pero el Procurador (Alejandro Ordoñez) ha sido laxo frente al Gobierno, debe su designación a las fuerzas de éste en el Congreso.
-¿Que hacer para acabar el narcotráfico?
Debe existir una correlación internacional. Todo lo que hagamos es un paño de agua tibia. Debe haber corresponsabilidad internacional para legalizar la droga y así acabar con el negocio.
-La seguridad en las ciudades es preocupante…
La concentración de la delincuencia se esta haciendo en las grandes ciudades. Los alcaldes deben ejercer su función de comandantes de policía, hacer los esfuerzos presupuestales necesarios.
-Los congresistas han perdido su credibilidad como luchar con esa mala imagen.
Hay que actuar con transparencia, actuar libres y legislar para todos. Esperamos recuperar la credibilidad.