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El otro Rodrigo Lara

Rodrigo Lara Sánchez, el hijo menos conocido del fallecido senador y ministro de justicia, Rodrigo Lara Bonilla, es el número 10 del partido Compromiso Ciudadano de Sergio Fajardo al Senado.
Febrero 17 de 2010
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El otro Rodrigo Lara
Rodrigo Lara Sánchez, candidato al Senado por Compromiso Ciudadano por Colombia

¿Quién es?

 

Rodrigo Lara Sánchez siempre supo que era hijo de Rodrigo Lara Bonilla, y aunque no creció con su papá heredó la pinta, los gestos y la vena política. Las personas que pudieron conocer a su papá en vida le dicen que es la viva imagen de su padre. "Para mí es un honor que me comparen con alguien que dio tanto por este país", dice Rodrigo.
Lara Sánchez creció con la familia de su madre en Neiva. Estudió medicina en la Universidad del Cauca y se especializó en cirugía de tórax. Hace 3 años y medio regresó a su ciudad natal para desempeñarse como médico y profesor de la Universidad Sur Colombiana.


 

En Neiva todo el mundo sabía que él era hijo del ministro de justicia asesinado por Pablo Escobar el 30 de abril de 1984. Pero fue en 2004, luego de una prueba de ADN, que Lara comprobó que él era su hijo y adoptó el apellido Lara. 
Aunque Lara Sánchez no creció junto a su papá, dice que su ejemplo le ha servido como norte para saber qué tipo de ciudadano y miembro de familia debe ser. La última vez que Rodrigo lo vio fue en un homenaje público que le hicieron en Neiva cuando él tenía 12 años. "Las balas me quitaron la oportunidad de compartir más con él pero aún hoy en día le pido, le rezo, le comento y lo visito en su tumba”.
Lara Bonilla dejó un legado de discursos que le han servido como inspiración, y que según Rodrigo, se pueden aplicar 20 años después por lo que está viviendo el país actualmente, con un congreso ilegítimo e infiltrado por la mafia.

 

 
¿Qué propone?

 


No pensaba seguirle los pasos a su papá pero terminó metido en política por culpa del ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo. Hace un año un amigo periodista de Neiva le dijo que había una reunión con Fajardo y lo invitó a conocerlo. Lara aceptó porque admira la labor que hizo el ex alcalde en Medellín con la campaña “Medellín la más educada” y es un fiel creyente de la educación, porque según él, fue eso y no su apellido lo que le abrió las puertas en la vida.

 


Lara se unió al equipo de Fajardo en el Huila y recorrió el departamento con él para recolectar las firmas. Fueron las condiciones de vida de muchos huilenses lo que lo hicieron pasar de voluntario a candidato. Durante 20 años estuvo por fuera del departamento, pero cuando regresó y empezó a participar de brigadas de salud como médico se dio cuenta de la manera como la corrupción ha afectado el progreso de la región.

 


Sus propuestas están enfocadas a la salud y la educación, derechos mínimos que el Estado debe cumplir a todos los ciudadanos. Lara propone que la educación preescolar sea gratuita para toda la primera infancia y que hay que reformar el Icetex para que los jóvenes puedan estudiar con préstamos sin fiador.

 


En salud Lara propone darle más importancia a los hospitales universitarios, que sean verdaderos centros de investigación y formación, y quiere impulsar un proyecto de ley que permita medir la calidad en salud. Considera que como no hay pisos tarifarios no hay forma de medir un adecuado conocimiento dentro del cuerpo médico y la contratación por cooperativas ha empeorado las condiciones de trabajo de los médicos en Colombia.
En temas de corrupción propone crear penas perpetuas para los corruptos y hacerles entender que si mezclan la política con la corrupción no pueden volver a ejercerla. Lara no conoce de cerca las propuestas que su medio hermano, Rodrigo Lara Restrepo, el ex zar anticorrupción está trabajando como candidato.  Aunque los dos hermanos se conocieron en el apartamento de un tío hace diez años, no hablan de política.

 


Su estrategia para llegar al Congreso

 


"La forma como se financian las campañas va a determinar la forma cómo van a gobernar esas personas. Creemos que la gente no tiene precio y por eso no le estamos apuntando a comprar votos”, dice Lara Sánchez sobre la manera en que está haciendo política el partido de Fajardo.
Lara Sánchez afirma que está financiando su campaña a punta de ahorros y de voluntarios que le ayudan a dar a conocer sus propuestas en la calle.  “Eso fue una de las lecciones que le aprendí a Fajardo, que en la calle no cobran”. Reconoce, sin embargo, que es difícil hacer campaña sin contar con una gran cantidad de dinero como el que tienen muchos de los políticos de tradición con maquinaria.

 


Dice que el hecho de ser un novato en la política es más una ventaja que una desventaja para Lara, porque cuando sale a la calle no se presenta como político sino como médico que quiere participar en la política y que quiere hacer algo por la gente. "La estrategia es ir a convencer a los escépticos, a ese 60 por ciento que no creía en políticos como yo".


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