Noticias
Myriam Paredes Aguirre se enorgullece de la participación de las mujeres en el departamento de Nariño, de donde es oriunda, porque durante la década de los 80 fue muy alta.
“En 1981 yo fui secretaria de gobierno de la primera mujer gobernadora, Leonor Ortiz, cuyo gabinete de 13 secretarios, ocho eran mujeres. Luego en el 83, asumí la gobernación (con tan solo 27 años) en reemplazo de Carlos Albornoz y luego me siguió otra mujer, Mercedes Apraez de Ortega. Había además varias alcaldesas y dirigentes de partido”.
Esa “buena racha” no obstante se cortó entrados los 90’s cuando muchas mujeres se fueron retirando de los cargos públicos y Paredes siguió casi en solitario su carrera siempre en el partido Conservador. En suma ha sido, además de gobernadora, tres veces concejal de Guachucal, municipio donde nació, dos veces diputada en la asamblea y tres veces representante a la Cámara por Nariño desde 1998.
Coincidencialmente, hoy son dos mujeres las que por el partido Conservador buscan una curul en la Cámara: Nieva Amparo Portilla y Diela Liliana Benavides.
“Durante mi paso por la gobernación fuimos los creadores de la oficina de género en el departamento de Nariño, y en esa época todo el impulso de temas femeninos lo daba la política nacional. Hoy la coordinación ha perdido fortaleza y ni siquiera la Consejería mira a las regiones, porque en materia autónoma y de presupuesto, es muy limitada”.
La dirigente nariñense cree que un órgano que diseñe las políticas de género “debe tener un rango de Ministerio de la Mujer como en otros países, que para no ser burocratizado, debe tener un presupuesto propio. Imagínese cuántos programas podrían impulsarse desde allí, esa es mi propuesta”.
Esta abogada de la Universidad de Nariño también fue directiva de la bancada de mujeres en el Congreso, de la que cree fue una experiencia “solidaria e interesante” que no obstante entró "en una etapa de letargo".
“Tanto Dilian Francisca (Toro) como Nancy Patricia (Gutiérrez) fueron las que más impulso le dieron a esa comisión accidental, pero el famoso pacto por la inclusión de la mujer en la política, a pesar de ser firmado por todos los partidos, nunca funcionó. Ese es un trabajo que no se puede dejar a mitad de camino”.
Paredes reconoce eso sí, que por su condición de conservadora, hay temas que quedan vedados para discutir en esa colectividad como los derechos reproductivos, o de las comunidades homosexuales. “Yo he sido muy clara en que para mí el derecho a la vida prima por sobre toda situación. En la bancada debemos unir esfuerzos en temas donde no haya posiciones ideológicas que nos separen o comprometan nuestras creencias de partido”, dice la representante.
Aunque la dirigente nariñense fue absuelta por la Corte Suprema en un proceso de parapolítica, no se ha escapado de la polémica en esta campaña. Sus contendores la han señalado numerosas veces de incurrir en prácticas de clientelismo a través de cuotas en entidades como el ICBF, Cedenar (Centrales Eléctricas de Nariño) y Empopasto (Empresa de obras sanitarias de Pasto).
Regresar a : En busca de la bancada femenina