De los 1.001 municipios que tiene el país, en el 41.9 por ciento de ellos hay incursiones de grupos armados ilegales que pueden entorpecer las próximas elecciones legislativas.
Así lo advirtió un reciente estudio de la Misión de Observación Electoral, MOE, con base en estadísticas oficiales y comparando los registros de las elecciones pasadas de 2007.
De los 420 municipios en riesgo por factores de violencia, 146 tienen un riesgo extremo y están en los departamentos de Arauca, Guaviare, Caquetá y Cauca. Otros 83 tienen un riesgo alto y se encuentran en departamento como Antioquia, Caldas, Huila y Risaralda. Y otros 191 municipios de Santander, Magdalena, Atlántico y Boyacá presentan un riesgo medio.
(ver tabla)“La reducción del riesgo por violencia es del 27 por ciento. Con respecto a las elecciones locales de 2007, tanto el número de municipios como el nivel de riesgo bajaron sustancialmente. En 2007 la MOE identificó 576 municipios en riesgo por violencia, de los cuales 164 se clasificaron en riesgo extremo, 175 en alto y 337 en medio”, señala el informe de la MOE.
A pesar de que estos indicadores son una buena noticia, el riesgo por fraude electoral augura un panorama poco alentador. De los 1.001 municipios que hay en el país, en el 54.5 por ciento se reportan riesgos de que ocurra este delito durante las próximas elecciones de Senado y Cámara. Esto se ve en 546 municipios, de los cuales 40 reportan un riesgo extremo en Arauca y Guaviare. Otros 120 presentan un riesgo alto en los departamentos del Cauca, Tolima, Huila, La Guajira, Vichada, Antioquia y Norte de Santander, mientras otros 386 en Chocó, Putumayo, Valle y Bolívar reportan un riesgo medio.
(ver tabla)La investigadora y directora del Observatorio Político Electoral de la MOE, Claudia López, explicó que este panorama, de baja de un riesgo pero el aumento de otro, es producto “por un lado de la mayor presencia y eficacia institucional, y por otro, del cambio de estrategias de los grupos armados al margen de la Ley y de los candidatos que se alían con ellos”.
Los investigadores de la MOE advirtieron que hoy los grupos guerrilleros podrían tener menos capacidad para amenazar candidatos, impedir la movilización de votantes o hacer paros armados. “Pero los grupos neoparamilitares y bandas criminales emergentes, conocidas como Bacrim, estarían usando más recursos ilícitos para promover a sus candidatos de referencia”.
Con preocupación, los veedores indicaron que casi todos los partidos aceptaron en sus listas a candidatos apoyados por políticos investigados o condenados por vínculos con organizaciones al margen de la Ley. “Esto influye en que se mantenga un nivel de riesgo alto de coerción al votante y de fraude electoral”, explica la MOE en su informe.
La directora de esta organización, Alejandra Barrios, hizo un llamado a las autoridades civiles, policiales y militares para que concentren sus esfuerzos en los departamentos donde hay más riesgos combinados. “En 200 municipios se registra alto riesgo electoral y de violencia para las próximas elecciones. Estos se concentran principalmente en los departamentos de Arauca, Guaviare, Caquetá, Cesar, Sucre, Caldas, Antioquia, Tolima, Nariño y Huila”, concluyó Barrios.
El informe fue elaborado por investigadores y analistas de la Corporación Nuevo Arco Iris, el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip); La Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), y la Misión de Observación Electoral, MOE.
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