Debates Online1. ¿Cómo sería su proyecto de ley agrícola para mujeres?
Gilma Jiménez: En general para la mujer trabajadora, especialmente la cabeza de hogar, sea de las áreas rurales o urbanas, el mayor problema para resolver es el adecuado cuidado y atención de sus hijos menores. Una mujer campesina debe tener la posibilidad de contar con todos los servicios sociales para ella y para sus hijos, servicios sociales oportunos, de calidad y por supuesto subsidiados.
Dilian Francisca Toro: Desde la legislatura pasada se ha venido estudiando la posibilidad de presentar un proyecto de ley en el que se permita a la mujer la posibilidad de acceder a créditos blandos para el cultivo de la tierra, ya que son ellas quienes constituyen la fuente primaria de desarrollo del campo en nuestro país. Pero más allá de un proyecto en ese sentido, se debe buscar el reconocimiento de la labor de las mujeres campesinas quienes son el alma del campo.
Amparo Arbeláez: Invertir en el agro, dignificando la labor de los hombres y mujeres del campo, con un verdadero ingreso seguro, a través de la figura de agricultura por contrato, modelo que implementé durante mi pasada administración como gobernadora de los Quindianos. Este modelo generó una política agraria de ejemplo nacional, la cual llevaré hasta el Senado para que el campo colombiano salga de su abandono y ostracismo. Esto lo lograremos con la asignación de capital semilla no reembolsable a las mujeres trabajadoras.
2. ¿Cuál es su posición frente al matrimonio homosexual?
Gilma Jiménez: La decisión de las preferencias sexuales es de cada individuo. Más que el matrimonio, con lo que sí deben contar es con seguridad para quienes en pareja forman un proyecto común de vida.
Dilian Francisca Toro: Considero que los homosexuales deben tener derecho a compartir bienes patrimoniales, a la libre escogencia y a los beneficios de pareja que tiene un matrimonio normal.
Amparo Arbeláez: La institución del matrimonio no se puede extender a las parejas del mismo sexo porque nuestra Constitución establece un modelo de familia fundado en la pareja monogámica y heterosexual, que es la esencia del matrimonio, y ese matrimonio es la célula de la sociedad. Aclarando que se pueden establecer discriminaciones en los derechos fundamentales. El Estado tiene que luchar seriamente para que no se discrimine por razón de sexo, de raza o cualquier otro motivo. Pero en aquellas otras cosas en que somos distintos los humanos, las leyes, para ser justas, tienen que distinguir. Distinguir no es discriminar. Hay que luchar por la reivindicación de los derechos de los hombres y mujeres con tendencias homosexuales, sin desconocer que el matrimonio tiene una significación biológica, reproductiva y social que alcanza su total plenitud solo en la unión heterosexual.
3. ¿Cree que para que una mujer gobierne este país debe dejar su ternura para convertirse en una mujer "berraca"?
Gilma Jiménez: No creo que la mujer sea tierna por sí misma. La ternura es una cualidad o actitud que tienen mujeres y hombres. La "berraquera" es una condición que debe tener cualquier mujer u hombre que pretendan gobernar un país. Además se debe contar con la preparación, la disciplina, la constancia y la firmeza necesarias para dirigir cualquier nación, con mayor razón un país tan complejo como Colombia.
Dilian Francisca Toro: De ninguna manera, creo que en nuestra condición de mujeres la ternura es inherente, el carácter lo podemos demostrar fácilmente a través de nuestras decisiones y acciones sin necesidad de abandonar el hecho de ser femeninas y tiernas.
Amparo Arbeláez: Somos berracas porque nos sobra talante y nunca nos abandona la voluntad, mientras el hombre se muestra rudo, nuestra ternura es pétrea superando cualquier fiereza masculina. La mujer berraca es aquella que exige, que protesta, que trabaja. La misma que se entrega a los suyos sin menguar esfuerzos. Porque si algo hace especial a la naturaleza femenina, es su formidable capacidad de modificarse sin deformarse para estar a la altura de las situaciones más adversas.
4. ¿Cree que para que la mujer se sienta con igualdad de derechos con respecto al hombre, necesariamente debe llegar a tener el poder político como presidenta del país?
Gilma Jiménez: No necesariamente la presidencia de una mujer significará que las mujeres en Colombia logren la igualdad de derechos. Más allá del sexo del gobernante, lo importante es el compromiso de quien gobierna con la construcción de igualdad de toda la sociedad, de mujeres y hombres, especialmente de los niños y niñas. El día en que en Colombia todos los niños y niñas que nazcan sean deseados, tengan garantizado el afecto y el respeto, y acceso a todos los servicios básicos, ese día la igualdad en Colombia dejará de ser retórica, para ser una realidad.
Dilian Francisca Toro: Me considero un ejemplo de que no es así. Las mujeres hemos conquistado espacios que anteriormente no eran permitidos para nosotras, uno de ellos es la política. Pese a que en el estudio del Observatorio Internacional con respecto a la participación de las mujeres en los parlamentos del mundo en el cual participan 184 países y Colombia está en el puesto 111, el último en América Latina, eso no nos ha detenido. Por eso las parlamentarias hemos ejercido un papel eficaz en el poder legislativo y hemos impactado políticamente, fortaleciendo nuestro poder de decisión al desempeñarnos con compromiso en el legislativo abanderando causas sociales. Eso explica la importancia de la consolidación de la bancada de mujeres que inicié desde la presidencia del senado.
Amparo Arbeláez: La igualdad de derechos es una búsqueda que se debe construir día a día, la igualdad no se construye solo con cuotas burocráticas o cargos de poder, la igualdad y equidad de género deben estar en cada hogar, en cada oficina, debe ser una política pública que involucre todos los actores sociales. Se requiere, además, que las mujeres que llegan al Congreso asuman un mayor compromiso con los asuntos de interés para las mujeres, que formen alianzas o bloques para actuar como frente unido ante la mayoría de varones y que intensifiquen el trabajo de sensibilización de sus colegas varones para tenerlos como aliados, haciendo énfasis en lo que pierde la democracia con la no participación ciudadana de las mujeres.
5. Se ha reconocido una alta afectación psicológica de las mujeres en zonas de conflicto, pero no hay una atención especializada que garantice los tratamientos profesionales, ¿Qué propone ante esta situación?
Gilma Jiménez: Por supuesto un conflicto de las complejidades y niveles de violencia como el de Colombia, debe ser atendido de manera profesional para las víctimas directas y colaterales del mismo. Esa falla hace parte de una larga lista de faltantes para las madres, hermanas, esposas, compañeras de todos quienes han sido víctimas de esta pesadilla. Sobre eso debemos trabajar.
Dilian Francisca Toro: Actualmente cursa en el congreso un proyecto de ley con respecto a la salud mental de los colombianos, el cual incluye a la población en situación de conflicto. La salud mental es un problema de salud pública que estamos reconociendo y que debemos priorizar en la agenda. Las mujeres están incluidas en este proyecto ya que son ellas la base de las familias colombianas.
Amparo Arbeláez: Promover un mayor compromiso de las organizaciones internacionales para que exijan a los Estados, el cumplimiento de las obligaciones contraídas en los instrumentos de Derecho Internacional. Hay que atacar el tema de raíz, trabajando con fuerza para que cada vez sean menos las zonas de conflicto.
6. ¿Qué haría para apoyar a las mujeres que defienden los Derechos Humanos individualmente o junto a otras de forma voluntaria y de manera no violenta?
Gilma Jiménez: Respetar y potenciar su trabajo. Esperaría una acción más explicita de apoyo a los miles de niños y niñas víctimas de los más aberrantes tratos.
Dilián Francisca Toro: Considero que estas mujeres son muy valiosas para la sociedad colombiana, las apoyo desde el legislativo brindándoles el espacio que requieren para hacer que su voz sea escuchada. Soy una representante del género femenino en el Senado de la República y creo que he aportado al permitir que en el Congreso haya una comisión dedicada única y exclusivamente a tratar e impulsar temas de mujeres.
7. ¿Qué mecanismos utilizaría para que los convenios internacionales (de protección a los derechos y deberes para las mujeres) se apliquen?
Gilma Jiménez: Hacer que se cumplan por la vías que la Constitución y la ley permiten. Sencillamente quienes tienen la obligación de garantizar el cumplimiento de convenios, lo deben hacer.
Dilian Francisca Toro: En ese tema hemos avanzado al punto de tener una Ley de NO violencia contra las mujeres. Esta ley, que contempla penas entre cuatro y ocho años a quienes sean encontrados culpables por el delito de violencia intrafamiliar, dio origen a otros beneficios para las víctimas como asesoría jurídica, custodia de los hijos; será el agresor quien deba desalojar la vivienda que comparte con la víctima y los procesos judiciales no podrán ser retirados por los demandantes. Ya hicimos una parte muy importante, ahora nos falta divulgar los alcances de la ley.
8. ¿Cómo lograr la incidencia de la mujer rural en el seguimiento a los presupuestos municipales?
Gilma Jiménez: Con preparación, empoderamiento y obligando a las autoridades municipales a permitir la participación activa de las mujeres en las decisiones presupuestales.
Dilian Francisca Toro: Pensaría que tendrían varias opciones. Una de ellas es que tendrían que formar veedurías de participación en los concejos municipales para que la mujer rural sea capacitada en el manejo de ingresos y tenga voz y voto en el manejo de estos presupuestos. Otra es que se pued Gilma Jiménez: Sí. Ya lo estoy proponiendo: La prisión perpetua para la violencia contra los niñ@s, en la que la niñas son las víctimas más frecuentes. Dilian Francisca Toro: Como ya lo explique, ya tenemos una ley en ese sentido en la que se tipifica la violencia contra la mujer como un delito con penas de hasta 8 años de cárcel para quienes causen daños, sicológicos, físicos, sexuales e inclusive daños patrimoniales. El problema es que la mayoría de mujeres no conoce la ley. 10. Existe una participación negativa de mujeres en los procesos de organización por falta de una formación en cultura política. ¿Qué propone ante esta situación? Gilma Jiménez: Primero que la mujer se empodere, se libere de sus propios miedos, se prepare, asuma posiciones y asuma el liderazgo de los procesos políticos. Dilián Francisca Toro: Seguir trabajando es la única opción. Actualmente estamos apoyando un proyecto de ley para convertir la comisión accidental de mujeres en una comisión legal permanente para que a través de ella se priorice la agenda de los temas que nos conciernen. De igual manera creo que estos espacios son los que nos permiten a quienes estamos en el legislativo, conocer más de cerca las inquietudes de las mujeres con respecto al tema de equidad de género y eso nos da una idea más clara de cómo avanzar en la agenda.
9. ¿Crearía usted una ley distinta para que castigue el daño o sufrimiento físico o sexual a las mujeres?
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