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La disputa electoral en el departamento del Chocó para llegar al Senado de la República en las próximas elecciones tiene hoy en la contienda a dos mujeres que encarnan dos visiones políticas opuestas sobre una de las zonas más pobres del país. Se trata de Betty Eugenia Moreno Moreno, del Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia, y Astrid Sánchez Montes de Oca, del Partido de la U.
Son dos talantes distintos, dos orígenes distintos, dos formaciones diferentes. Moreno Moreno es administradora de empresas. Ha sido Secretaria de Educación de Quibdó, Directora Regional de Sena en el Chocó y antes de iniciar su campaña política se desempeñaba como consultora de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Sánchez Montes de Oca, por su parte, es abogada, ha trabajado como fiscal seccional y asesora jurídica de la Universidad Tecnológica del Chocó; además, hace parte de una familia que ostenta el poder político del departamento desde hace más de diez años y es hermana de Odín, ex Representante a la Cámara detenido el año pasado por sus presuntos nexos con grupos paramilitares, y de Patrocinio, actual gobernador del departamento.
Votebien.com y Reporteros de Colombia tuvieron la oportunidad de dialogar con ambas mujeres en ambientes muy distintos: a Betty Eugenia Moreno Moreno la encontramos cerrando su campaña en el corregimiento Pacurita, a poco más de media hora de Quibdó, de donde es oriunda su madre, una licenciada en matemáticas y física. A Astrid Sánchez Montes de Oca, la entrevistamos en su casa de la capital chocoana.
Ambas reconocen la crisis social, económica y política que atraviesa este departamento; también coinciden en advertir sobre los riesgos de desintegración del Chocó como unidad territorial; además, concuerdan en llamar la atención sobre los riesgos que implica para la democracia la compra de votos, práctica con la que toman distancia y niegan que desde cada una de sus campañas lo hagan; y por último se comprometieron, cada una a su manera, a buscarle soluciones a los graves problemas que aquejan a las comunidades chocoanas, tales como la falta de educación, el aislamiento vial y la falta de industrialización.
“Hay un Chocó posible”: Betty Eugenia Moreno Moreno
“Me metí a la política convencida de que hay un Chocó posible y de que debemos reconstruir el tejido social”, dice la candidata por el Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia.
Y apela a las riquezas naturales del departamento para plantear la existencia de potencialidades turísticas que pueden contribuir a hacer realidad esa posibilidad de la que habla: “tenemos muchas alternativas, entre ellas el etnoturismo, de selva, de sol y playa, religioso, pesca deportiva, surfing”. No obstante plantea que debe dársele a este tema una mirada integral que exige vías de comunicación adecuadas y una eficiente conectividad.
Pero donde más pone el énfasis esta aspirante al Senado de la República es en la educación, uno de los temas fuertes de su jefe político, el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo Valderrama. “Hay una apuesta en educación que debe hacerse para que sea posible que su población sea capaz de construir sociedad y desarrollo”.
Pero Moreno Moreno no habla de una educación cualquiera: “tiene que ser una educación integral, en salud, desarrollo de conocimiento, investigación, tecnología y en democracia. Allí están las pautas a seguir”.
No obstante, este planteamiento se enfrenta a una dura realidad para los chocoanos. La educación a nivel departamental, así como la salud, están intervenidas por el Gobierno Nacional desde hace tres años. Al respecto, la candidata al Senado indica que esas decisiones se originaron no sólo en las malas prácticas de la administración, sino en algunos factores asociados a la pobreza.
“Es mucho más fácil mantener a un pueblo sin educación para que sigan siendo borregos de los politiqueros que educarlos para que sean autores de su desarrollo”, advierte y en su análisis plantea que los pobres son fácilmente corruptibles: “se les compra su conciencia para facilitarles, supuestamente, mejores condiciones de vida, que no llegan jamás porque ya te pagaron por anticipado lo que correspondía a las posibilidades del desarrollo. ¿Y con qué se paga? Con los recursos públicos. Y así ha sido durante los últimos años”.
De acuerdo con Moreno este tipo de circunstancias bloquea la democracia. Para sustentar su afirmación, recurre a lo que se percibe en las calles durante las campañas electorales: “te acercas a una persona común y corriente, y te condiciona el voto a que le des algo porque se le está cayendo la casa, tiene problemas de salud o requiere una beca para estudiar en la universidad. Eso, aparte de lo que significa todo el proceso de corrupción, significa que no tenemos sociedad”.
Por ello en sus discursos siempre insiste en un punto que la desvela: su campaña no le está comprando a nadie el voto. “Ni compramos votos, ni jurados, ni testigos, ni registradores, nada de eso”, advierte con tono claro. “Yo sigo en el ejercicio de convocar a la decencia”.
¿Qué le asusta a esta candidata al Senado de la República? “Me asusta que la debilidad institucional del Chocó finalmente lleve a decisiones de desmembración del departamento. Creemos que no es posible en el inmediato futuro, pero podemos llegar a eso”.
Esta candidata es consciente que su campaña se asemeja a la pelea entre el huevo y la piedra. “No tengo los millones de pesos para invertir en la campaña, no tengo la infraestructura política ni las instituciones del Estado para hacer la política. Estamos compitiendo contra el poder y las malas prácticas políticas y administrativas”, advierte e insiste que a través de su participación en política pretende que los chocoanos entiendan que hay otra forma distinta de administrarse, de representarse. “Mi compromiso es volver a restablecer el orden que debe tener este departamento; enrumbar al Chocó por el camino que corresponde, el de la prosperidad y el progreso, y que pasemos del discurso a los hechos”.
Recorrer las calles de Quibdó y hablar con algunos ciudadanos es enfrentarse a manifestaciones de desencanto político. Pocos creen en la clase política chocoana, dado que se les señala de ser los responsables del atraso social y económico de la población. Al respecto Moreno Moreno precisa que no sólo hay desencanto, “también es cierto que hay mucho constreñimiento, terrorismo administrativo, mucha presión sobre la gente. Y eso es tanto como tener cooptada la libertad, la democracia, es como volver a la esclavitud”.
La aspirante al Senado finaliza con una descripción que, a su juicio, describe claramente lo que vive hoy, políticamente, el Chocó: “antes estábamos amarrados por las cadenas y hoy estamos amarrados por la opresión. No es posible que el ejercicio democrático nos lleve al temor que en otra época generaban las armas. Eso no es construcción de sociedad, eso es pauperización de la sociedad”.
“Somos una familia de servicio”: Astrid Sánchez Montes de Oca
“La familia Sánchez Montes de Oca no hemos hecho las cosas tan mal, puesto que tenemos muchas simpatías de la gente, hay comunidades que creen en nosotros”, afirma la candidata al Senado de la República Astrid Sánchez Montes de Oca, representante de una familia que ha estado en el poder desde hace por lo menos doce años en el departamento del Chocó. (Ver el Clan de los Sánchez Montes de Oca)
“Lástima que mis hermanos tengan que ver con la justicia”, se lamenta la candidata al Senado por el Partido de la U. Confía que esas vicisitudes pasen y acepta que los funcionarios públicos están expuestos a cualquier investigación. “Somos una familia de servicio”, insiste.
Astrid Sánchez Montes de Oca asumió el compromiso de postularse al Senado tras la captura de su hermano Odín, quien hasta antes de sus líos judiciales tenía esa pretensión. “El equipo político decidió que yo continuara para que no se perdiera el trabajo que él venía haciendo de servirle al pueblo”.
Si bien admite que su postulación fue discutida, la considera como un relevo generacional de políticos del Chocó. “El doctor Odín venía de la Cámara y la dejaría para aspirar al Senado y abrirle espacio a los del mismo movimiento que quisieran aspirar a esa corporación pública”, dice Sánchez.
¿Pero, qué tan independiente puede ser su candidatura y su posible trabajo como Senadora de la República de la influencia de sus hermanos? “Este es un equipo, somos una familia. Y decir que el doctor Patrocinio o el doctor Odín no hagan sus aportes en ideas es mentiras”, responde la candidata, pero indica que sí tiene independencia en la toma de decisiones.
Con respecto al diagnóstico sobre su departamento, Sánchez Montes de Oca admite que el Chocó vive desde hace varios años una severa crisis institucional: “tenemos intervenidas la salud y la educación. Aquí había fábrica de licores, de velas, de baldosas, y ya no tenemos nada de eso. La lotería también está en liquidación. Entonces cada día vamos perdiendo independencia”.
Para sacar a su departamento de la crisis que agobia a sus habitantes, esta candidata le apostará desde el Senado de la República a la reglamentación del régimen especial, discutido y aprobado en el año 2009, y un mecanismo a través del cual se tramitan algunas soluciones requeridas para sacar al Chocó de la miseria y que justamente impulsó en la Cámara el representante Odín Sánchez Montes de Oca.
La candidata se refiere al Régimen Especial en lo económico, lo político, lo social y lo administrativo que fue incluido como artículo 14 en el Acto Legislativo No. 1 de 2009 y sancionado por el Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez el 14 de Junio de 2009. A través de su aplicación se pretende crear una serie de mecanismos legales que busquen reducir los bajos índices de crecimiento y los desequilibrios existentes entre un conjunto de ecorregiones y con el resto del país. Este régimen incluyó a la Sierra Nevada de Santa Marta, Ciénaga de Zapatosa, Serranía del Perijá, Llanos Orientales, Amazonía, Región del Catatumbo, Orinoquia, Chocó biogeográfico, Montes de María, Mojana Sucreña y los pueblos palafitos del Magdalena y el Pacífico.
“Con este régimen especial vamos a buscar un equilibrio con aquellos departamentos desarrollados”, dice y plantea que para hacer más eficiente ese proceso es necesario convocar a todas las alcaldías del departamento, a las universidades, a la empresa privada, para que definan cómo superar la crisis departamental.
Pero la gente en las calles de Quibdó es recelosa, se está cansando de escuchar soluciones que no llegan y antes que valorar las propuestas, cuestiona la voracidad burocrática de los Sánchez Montes de Oca, a lo que la aspirante responde que si bien su equipo político tiene algunos cargos en la Gobernación y la Alcaldía, entre ellas varias de sus hermanas, “no son la mayoría” y justifica esa circunstancia alegando que así opera la estructura política en todo el mundo”
La candidata rechaza también cualquier asomo de sospecha sobre la supuesta compra de votos que viene haciendo su campaña. “Es una práctica que tenemos que erradicar”, recomienda e insiste que es una mujer transparente: “además, soy leal y honesta, eso es de familia”. Y concluye diciendo que las circunstancias que están pasando sus hermanos son coyunturales. “Somos gente buena, que queremos trabajar por el departamento. Hace 20 años no tenemos Senador y queremos estar ahí para que haya un vocero del Chocó”.
Reporteros de Colombia es una iniciativa de Medios para la Paz, la Pontificia Universidad Javeriana y el Cinep-Programa por la Paz. Agrupa periodistas de varias regiones del país comprometidos con el cubrimiento responsable del conflicto armado y los esfuerzos de construcción de paz en Colombia. www.reporterosdecolombia.net