NoticiasFue un debate políticamente correcto en el que las fórmulas vicepresidenciales de los candidatos no se atrevieron a cuestionarse unos a otros, aunque sí marcaron algunas diferencias entre sus campañas. Sergio Fajardo, fórmula de Mockus, demostró su experiencia producto de anteriores fogueos, mientras a Elsa Noguera, vice de Vargas Lleras, se le notó lo novata.
Con el ánimo de confrontar las propuestas de las campañas, la alianza de medios SEMANA y RCN TV invitó anoche a las fórmulas de los presidenciables al primer Gran Debate televisado. Angelino Garzón del partido de la U, Sergio Fajardo del partido Verde, Elsa Noguera de Cambio Radical, Clara López del Polo Democrático, Aníbal Gaviria del partido Liberal y Ernesto Mejía del partido Conservador, debatieron por casi dos horas en un formato de respuestas en tiempo limitado y espacios para contrapreguntas, que fueron desaprovechadas hasta que se tocaron temas álgidos como el TLC y las bases militares.
¿Suman o restan votos?
Luego de ver una breve reseña sobre las vidas públicas de los candidatos, la primera pregunta dio paso para que ellos reivindicaran sus nombramientos como aspirantes a la vicepresidencia y explicaran por qué razón los eligieron. Los periodistas indagaron, con diferentes matices, si su adhesión a las respectivas campañas había sido asertiva y se traduciría en votos.
Angelino Garzón reiteró que si bien él y Juan Manuel Santos “somos dos personas diferentes con orígenes políticos y sociales diferentes, tenemos en común que nos preocupan los asuntos del Estado y queremos un país incluyente donde prospere la política de seguridad democrática”
Sergio Fajardo sostuvo que a pesar de haber recorrido durante dos años el país y haber declinado su aspiración a la presidencia, se siente cómodo en su papel de fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus. “Evaluamos el hecho de que el Compromiso Ciudadano por Colombia no obtuvo ninguno Senado, nos encontramos con Mockus, reconocimos puntos comunes y vamos a llegar a la presidencia”.
Elsa Noguera por su parte negó que su escogencia obedezca a una estrategia para atraer el voto costeño y sostuvo que en cambio, fue fruto de los resultados recogidos durante su paso por la secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Barranquilla.
Clara López dijo que su nombramiento fue más allá de pretender la unidad del Polo, que a su juicio quedó más que demostrada en el acto del Partido el pasado 13 de abril en donde se nombró a Carlos Gaviria como jefe de debate. Sostuvo que fue un reconocimiento de Petro a su compromiso con la mujer, y a la experiencia en lo público.
Anibal Gaviria sorteó el tema de sus divergencias iniciales con Pardo, a quien enfrentó en la consulta interna del Partido Liberal, cuando fue cuestionado sobre las críticas que le hizo por el apoyo del ex diputado César Pérez (condenado por la justicia por una contratación irregular). “Él ya no está en la campaña de Pardo, ahora está respaldando a Santos (…) quizás por eso es que ha bajado en las encuestas”, aseguró.
Aunque Luis Ernesto Mejía se declaró fiel admirador de Uribe, tal como lo hace Noemí permanentemente, dijo que su elección no buscaba atraer votos uribistas, sino “reconocer unos resultados al frente de la cartera de Minas y Energía (…) Revisé sus propuestas y tenemos una gran coherencia en temas de equidad, generación de empleo e inserción de Colombia en el mundo”.
La segunda ronda de preguntas, que incluyó cuestionamientos personales, fue más incisiva. Anibal Gaviria tuvo que responder una vez más sobre las versiones de que el paramilitar Freddy Rendón Herrera, alias el Alemán, habría financiado su candidatura a la Gobernación de Antioquia. Gaviria no solo negó estas acusaciones sino que recibió el respaldo de Fajardo y Garzón, quienes dijeron conocer su gestión, el primero como Alcalde de Medellín y el segundo como Gobernador del Valle.
Elsa Noguera fue cuestionada sobre la suficiencia de su experiencia en Barranquilla para ejercer los cargos que Vargas Lleras ya le asignó: Vicepresidencia y Ministra de Hacienda. Ella reiteró en repetidas respuestas que pretende aplicar a nivel nacional, el modelo que usó allí para sanear las finanzas de la ciudad, a través de una reforma tributaria y políticas de generación de empleo.
A Fajardo le preguntaron sobre la posibilidad de gobernar con un Congreso en contra, a lo que respondió que sabe que los parlamentarios “tienen intereses legítimos, que los pongan de frente y argumento va, argumento viene, los debatiremos (…) No vamos a entregar nada a cambio de puestos y embajadas, no vamos a repartir nunca lo público”.
Angelino Garzón respondió sobre su rol como impulsor del despeje de Pradera y Florida y dijo que lo contempló para solucionar la situación de los doce diputados secuestrados, “a lo que las FARC dieron una respuesta miserable, asesinándolos”. En consecuencia se declaró totalmente contrario a un nuevo despeje.
Clara López reconoció que apoyó y participó en la Coordinadora Internacional por el Acuerdo Humanitario impulsada por Piedad Córdoba, y dijo que si las FARC dejan de secuestrar y poner minas quiebrapatas, estos acuerdos se tienen que dar.
El real debate
La pregunta sobre replantear las relaciones con Estados Unidos finalmente abrió el debate. Sobre el TLC, Clara López y Elsa Noguera coincidieron en que la situación de los derechos humanos en el país, ha sido la real causa de la demora en su firma, mientras Garzón dijo que la presión viene por parte de los sindicalistas norteamericanos a quienes simplemente no les gustan los TLC. Clara López intervino de nuevo y recordó que la puja no es por los derechos laborales sino por el asesinato de sindicalistas que suma 47 muertes desde 2005.
A Mejía, vice de Noemí, le preguntaron si admitiría que la Corte Penal Internacional investigara los “falsos positivos”, y este sostuvo que llevar estos casos ante la justicia internacional, para juzgar la responsabilidad política de funcionarios públicos, era como admitir que el Estado colombiano “sería un Estado fallido”.
Aníbal Gaviria no compartió esta opinión y dijo que si la justicia colombiana no avanzaba la CPI tenía jurisprudencia. Clara López recordó que en el país no se ha reconocido lo que dijo la Relatoría para los derechos humanos de la ONU: que las ejecuciones extrajudiciales son delitos de lesa humanidad.
Garzón a su turno defendió al gobierno diciendo que sobre estos hechos, “pidió perdón y reclamó justicia”. Además argumentó que las chuzadas y los falsos positivos se cometen en el país hace 20 años. Gaviria le pidió pruebas al respecto, y el ex gobernador del Valle sostuvo que cuando era dirigente sindical, del M-19 y de la UP, vivía “chuzado”, y que las desapariciones forzadas eran falsos positivos.
Clara López señaló que el 64 por ciento de falsos positivos se incrementaron desde que el Ministerio de Defensa emitió la circular secreta 29, según la cual “se ponía precio a las cabezas de los guerrilleros”.
Hubo controversia entre los candidatos al reconocer la vigencia del tratado que permite la presencia de personal norteamericano en bases colombianas. El periodista Rodrigo Pardo tuvo que explicar que aunque el Consejo de Estado emitió un concepto que dice que el acuerdo no es vigente por no haber sido aprobado por el Senado, éste no es vinculante hasta que haya un pronunciamiento de la Corte Constitucional.
Preguntan los presidenciables
En esta sección los candidatos a presidente enviaron preguntas a las fórmulas, pero la mayoría cayó en el lugar común de preguntar sobre el rol que ejercerían como vices. Solo Santos indagó sobre el papel que jugarían en la reivindicación de los derechos indígenas, específicamente de las comunidades wayuu, y Petro preguntó sobre qué política implementarían para quitarle al narcotráfico y a las mafias, las tierras de los campesinos, tema que atraviesa su propia propuesta de gobierno.
La primera pregunta le correspondió a Anibal Gaviria quien dijo que recorrió todos los municipios de la Guajira y que su gobierno impulsará la creación de Secretarías para indígenas y afro descendientes.
La de Petro fue para Luis Ernesto Mejía, quien dijo que lo harían a través de una reforma a la justicia y una corresponsabilidad con los países consumidores de drogas, incluyendo a la Unión Europea.
Clara López dijo que su rol sería el designado por Petro, que hasta el momento incluye el diseño del Ministerio de la Mujer. Elsa Noguera dijo que velará por los derechos humanos de tercera generación y la inversión social. Fajardo sostuvo que donde esté se dedicará a “la integración de la ciencia, la tecnología, y la innovación cultural”, de la mano con “el desarrollo de las regiones”. Garzón sostuvo que Santos ya le encargó el desarrollo de la agenda social de su gobierno.
Lo que no contestaron
Aunque en general los candidatos hicieron frente a las preguntas, algunas cosas se quedaron sin resolver. Sobre los rumores de que Santos habría hecho una mala elección al escoger a Garzón y que habría un replanteamiento de la fórmula, éste se limitó a decir que “solo Dios puede terminar con esta unidad y sólo Él tiene derecho sobre la vida de nosotros”.
Todos los candidatos pasaron por alto la pregunta sobre con quién harían alianzas y con quién no, de llegar a segunda vuelta. Coincidieron en un discurso unánime sobre la importancia de que esos otros coincidan con el contenido programático de sus campañas, aunque Clara López dio un guiño sobre el que nadie le contrapreguntó: Dijo que si bien habían unas claras diferencias entre la propuesta del Polo y las demás, “solo me acercaría al candidato que defiende los valores como la transparencia, la decencia y la legalidad”, en una clara alusión a las banderas del partido Verde.
La candidata del Polo en cambio no respondió a una pregunta sobre el clientelismo del que se le acusa, cuando estuvo en la Secretaría del Distrito. Dijo que esos señalamientos eran un logro del DAS, que con las interceptaciones a la oposición buscaba desprestigiar al Polo.
A Elsa Noguera no le alcanzó el tiempo para evaluar la gestión de Francisco Santos como vicepresidente y tampoco quiso referirse a su propia enfermedad al ser cuestionada sobre el Parkinson del candidato Mockus.
Angelino Garzón también evitó hacer críticas a la reforma laboral de Uribe y en cambió señaló a Mockus por no “dar la cara en el foro de la CGDT”.
Los vices se verán de nuevo en el segundo gran debate que tendrá lugar el próximo 27 de mayo.