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El efecto Rendón

A 26 días de las elecciones, Juan Manuel Santos provocó un revolcón al interior de su campaña con el firme objetivo de ganar, cueste lo que cueste, los comicios del 30 de mayo. El anuncio de la llegada de Juan José Rendón a la campaña provocó fuertes declaraciones y la renuncia de tres integrantes de su equipo. ¿Quién es Rendón y por qué no lo quieren?

Mayo 4 de 2010
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El efecto Rendón

El primer pronunciamiento en contra de la llegada de Rendón fue el de Fabio Echeverri, gerente en la campaña para la reelección de Álvaro Uribe en el 2006 y actual asesor de Juan Manuel Santos.  “Es sabido que el señor Rendón tiene como especialidad hacer muy buenas campañas pero que sabe hacerlas como se necesiten: constructivas o destructivas. Cuando en campañas políticas se dice destructivas es porque se va a hacer una guerra negra, y la guerra se hace contra alguien a quien uno le tiene miedo o respeto”, dijo Echeverri a Caracol Radio.

 

Pero otros integrantes de la campaña pasaron de las declaraciones a las renuncias. Alberto Velásquez, quien era el gerente general de la campaña presidencial de Juan Manuel Santos, fue el primero en renunciar tras la llegada del publicista venezolano. Velásquez, quien fue Secretario General del presidente Álvaro Uribe aseguró que en el equipo no había espacio para él y J.J. Rendón, quien es conocido como el artífice de la propaganda negra. 

 

La segunda renuncia la anunció el representante de la U Nicolás Uribe, quien se desempeñaba como jefe de voluntariado. La desconfianza de Uribe hacia Rendón se remonta al 2007, cuando el asesor venezolano intentó chantajearlo por medio de fotomontajes en los que Nicolás aparecería con prostitutas, según denunció el propio Uribe ante el Pleno de la Cámara el 18 de octubre del 2007.

 

“A finales de junio de este año, el señor Juan José Rendón, asesor extranjero del Partido de la U, tuvo el atrevimiento de amenazarme y constreñirme ilegalmente por intermedio de mis asesores y luego directamente con el objetivo único que intercediera por la destitución de un funcionario del Alto Gobierno y aclarara malos comentarios sobre él”, según consta en la Gaceta del Congreso.

 

En la misma intervención, Uribe asegura que: “Las amenazas versaron sobre todo tipo de artimañas, entre las que sobresalen, por su bajeza y ordinariez, la de realizar fotomontajes inescrupulosos”.

 

El último en renunciar fue Juan Mesa, quien había sido nombrado como asesor del candidato presidencial del Partido de la U, y que explicó que entregaba su dimisión porque él representa al Grupo Prisa en una disputa jurídica que se mantiene con J.J. Rendón.
 

El rumor como sable político

 

“Firme en la convicción de no desenvainar su sable frente a retos que no estén a la altura de sus expectativas, J.J. lo hace cuando el momento político lo amerita”, se lee en el perfil que cuelga de Rendón en su página web.

 

La figura de este psicólogo, comunicador y publicista de 44 años, no pasa desapercibida y ha provocado odios y amores en las contiendas políticas de las que ha participado. Así ocurrió en Venezuela, donde asesoró las campañas presidenciales de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera y denunció un supuesto fraude de la campaña chavista, lo que le ha costado ser persona no grata del Presidente Hugo Chávez.

 

En su página web, figuran las herramientas que le han procurado sus “exitosas gestiones de consultoría política”. Entre estas destacan la ‘Clínica del rumor’. Este mecanismo funciona, según su propia descripción, en crear un sistema preventivo para la desactivación o compensación de rumores que permite corregir situaciones desestabilizadoras.

 

Hace cuatro años, cuando trabajaba en la campaña de Álvaro Uribe, varios fueron los rumores que se le otorgaron a Rendón. Entre ellos, y el que volvió a ser noticia recientemente, fue el de vincular al hoy candidato liberal Rafael Pardo, con las Farc. Este señalamiento fue reprochado hace poco por Pardo, durante uno de los debates presidenciales quien, extrañado, le preguntó a Santos sí: “¿usted de verdad creyó que eso era cierto?”. El candidato de la U respondió que él ya se había referido a ese incidente por medio de una carta en la que se disculpaba.

 

El penúltimo rumor que persiguió a Rendón, lo acompañó hasta el día que abandonó el aeropuerto El Dorado. Supuestamente, el venezolano había sido sorprendido con más de 30.000 dólares en un maletín que no había declarado, dinero que sería parte del pago por su trabajo en el Partido de la U. Rendón pudo partir de Bogotá sin dar explicaciones a las autoridades, gracias a que presuntamente hubo unas llamadas de muy alto nivel y cercanas al gobierno Uribe, que se aseguraron de que Juan José Rendón pudiera abandonar tranquilamente el país.

 

La llegada de Rendón a la campaña de Santos puede ser interpretada como una medida desesperada. La contienda en este último mes, bajo la influencia de este estratega político, será a muerte.


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