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Los vices hablan: derechos humanos, chuzadas y periodismo

Las fórmulas de los candidatos a la presidencia discutieron hoy sobre libertad de expresión y derechos humanos en un foro organizado por Medios para la Paz y distintas organizaciones defensoras de derechos humanos en Colombia.
Mayo 5 de 2010
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Los vices hablan: derechos humanos, chuzadas y periodismo
Clara López, Luis Ernesto Mejía y Angelino Garzón

Angelino Garzón, fórmula de Juan Manuel Santos del partido de la U, Clara López, fórmula de Gustavo Petro del Polo Democrático Alternativo, y Luis Ernesto Mejía, compañero de fórmula de Noemí Sanín, estuvieron presentes en el auditorio Gabriel García Márquez, en Bogotá. Los demás candidatos vicepresidenciales no pudieron asistir al encuentro.


¿DDHH responsabilidad de quién?


En el actual gobierno los derechos humanos han sido manejados desde la oficina de la Vicepresidencia de la República, por eso la primera pregunta para las fórmulas es si esta tarea iba a quedar a cargo de ellos o pasaría a otra dependencia.


Para Clara López, en Colombia ha existido una gran distancia entre la teoría y la práctica a la hora de defender los derechos humanos. López dijo que es un problema de voluntad política,  y que con Petro conformarían un dúo dinámico para velar por los derechos humanos.


Luis Ernesto Mejía dijo que los derechos humanos serán un asunto no del vicepresidente, sino que quedarán en cabeza del jefe de estado, y que lo principal para lograr el respeto por los derechos humanos en el país es que la justicia sea efectiva.

“Yo no voy a aparentar como vicepresidente, yo voy a ser vicepresidente”, dijo Angelino Garzón y afirmó que como vicepresidente será la persona encargada de velar por los derechos humanos del país.  “Hay que tener una política de desarmar la palabra. La diferencia no significa enemigo”, dijo Garzón de manera repetitiva durante todo el encuentro para afirmar que empezará por cambiar la manera como se ha estigmatizado a los defensores de los derechos humanos, miembros de la oposición o periodistas independientes con las palabras. 

Desde el auditorio le preguntaron a Garzón que si defendía tanto la impieza de las palabras porque él y Juan Manuel Santos habían contratado a J.J. Rebdón. Garzón esquivó la pregunta respondiendo que él era víctima de la “guerra sucia” de algunos sectores que estaban horrorizados por ser sindicalista. Dijo que él no conocía a Rendón pero que él, a diferencia de otros candidatos que “quieren pasar de agache” y no enfrentar los temas cruciales del país, había cambiado sus planes para cumplir esta cita. 


Durante el foro se presentó un audio y un video donde aparecía el presidente Álvaro Uribe  tildando a los defensores de derechos humanos como “traficantes de derechos humanos” y acusando al periodista Hollman Morris de ser cómplice de las Farc.


Luego de escuchar las declaraciones del presidente, Clara López dijo que el marco ético de un país debe venir del primer mandatario y que era muy grave que el presidente hiciera estas afirmaciones porque imponían un marco ético negativo y enviaban un mensaje de deslegitimación de los defensores de derechos humanos.


Luis Ernesto Mejía y Angelino Garzón prefirieron no comentar sobre las afirmaciones del presidente y dijeron que lo importante era las acciones que podían emprender para el futuro y no quedarse en el pasado. Pero Mejía sí insistió en la necesidad de hacer afirmaciones basadas en la investigación rigurosa y con bases ciertas.  

 
López dijo que una vez asuma el poder, el presidente Petro enviaría una circular presidencial defendiendo la lucha de los derechos humanos como una lucha legítima y que ordenarían limpiar  los archivos de inteligencia mentirosos.

A su turno Garzón dijo que la primera medida puntual sería crear nuevamente el Ministerio de Justicia, separado del Ministerio del Interior, pedirían indicadores de gestión a los jueces para que se avance en los procesos judiciales, y que ratificarían los compromisos adquiridos antes instancias internacionales.


Otra acción concreta que mencionó Luis Ernesto Mejía es que es urgente que se llegue a un consenso sobre las cifras e indicadores oficiales y no oficiales en derechos humanos, y que habría que hacer una mesa de concertación para unificar criterios y “sincerarse” sobre ese punto.

 

Las chuzadas y la persecución a la oposición


Sobre las chuzadas y el DAS, Garzón dijo que esto ha sucedido en Colombia contra los opositores de los gobiernos desde finales de 1970 y que se debe llegar a un acuerdo con el gobierno y todos los partidos políticos, de que algo así no puede volver a repetirse. “La inteligencia es para avanzar, no para ver a los contradictores como enemigos”. 

 
Clara López dijo que es cierto que las chuzadas suceden desde hace años, pero añadió que desde 2002 se incrementó de manera sistemática y constante la persecución y que el problema no ha sido solo del DAS sino también de la policía y las fuerzas militares. “Hay que rehacer una nueva doctrina de seguridad, no solo hacer cursillos en derechos humanos”, añadió.


Luis Ernesto Mejía dijo que había que evaluar si en realidad se necesitaba un cuerpo de inteligencia en Colombia, pero que cualquiera que fuera el organismo o entidad que tenía esta tarea, debía ser vigilada y controlada.


Frente al exterminio de la Unión patriótica, Clara López dijo que se conocían algunos autores materiales de los crímenes, pero que el país debe conocer quienes ordenaron ese genocidio. Garzón dijo que el Estado tiene una deuda con todas las víctimas de la UP, y que además de pedir perdón, el Estado debe buscar mecanismos para asegurarse que algo así no vuelva a repetirse. “Si la UP existiera como expresión política hoy, no habría legitimidad para los grupos armados irregulares”, añadió Luis Ernesto Mejía.


Periodismo independiente en Colombia


En el foro también hubo un espacio para preguntarles a los candidatos qué pensaban sobre las difíciles condiciones de trabajo para los periodistas colombianos, en donde deben pagar por cupos en muchas emisoras, y además de hacer reportería, buscar pauta para poder tener sus espacios.

Luis Ernesto Mejía aseguró que crearán una superintendencia laboral, donde se revisen los falsos temporales y las condiciones de trabajo de los periodistas. Clara López dijo que este esquema de trabajo promueve la autocensura y afecta la calidad del periodismo y la democracia en Colombia. Garzón dijo que no se puede hablar de libertad de prensa así, y que hay que promulgar un estatuto de trabajo de la ley 53 de la Constitución.

Frente a la labor de los periodistas en Colombia, Clara López dijo que era necesario tener un respeto absoluto por la libertad de expresión. Luis Ernesto Mejía dijo que prefería los excesos de los medios de comunicación antes que someterlos a la censura y dijo que la prensa no debía colocarse del lado de la institucionalidad. Angelino Garzón dijo que había que diferenciar el gobierno de la institucionalidad: “Los periodistas no deben ser incondicionales al gobierno pero sí a la institucionalidad”.