Los candidatos a la presidencia Noemí Sanín, Juan Manuel Santos, Antanas Mockus, Gustavo Petro, Rafael Pardo y Germán Vargas Lleras sacaron las uñas, en distintos momentos, durante el debate transmitido por RCN televisión anoche. Fue la primera vez que los televidentes pudieron ver a los candidatos atacando y defendiendo sus posturas, en temas controversiales y tan importantes de la actual coyuntura nacional como las chuzadas ilegales del DAS, los falsos positivos, el acuerdo humanitario con las FARC,y la bomba pensional, entre otros.
Los aspirantes punteros de las encuestas, Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, fueron los blancos de ataque para los otros cuatro contendores, que supieron aprovechar el momento -cada uno con un estilo diferente- para lucirse con preguntas inteligentes a los dos punteros, acaparar el tiempo para autopromocionar sus programas o criticar el continuismo que representa Juan Manuel Santos y la ambigüedad de Antanas Mockus en algunas respuestas.
Los militares
El primer tema de debate fue el trato hacia los militares, un tema muy en boga por esta época, pues los generales retirados enviaron una carta a los candidatos en días pasados, preocupados por la supuesta baja moral que hay al interior de las tropas y porque sienten como una injusticia que haya perdido terreno la justicia penal militar.
En general todos los candidatos estuvieron de acuerdo con que hay que mantener el fuero militar para los delitos que se cometen dentro de la actividad militar, pero Petro estuvo en desacuerdo en ampliarlo, pues esto permitió cobijar casos de degradación de algunos militares que cometieron violaciones de derechos humanos. Mockus dijo que los militares eran utilizados a veces, porque cuando se revelaban excesos de la fuerza pública eran culpados, pero cuando las operaciones militares salían bien, los éxitos se los achacaba el gobierno. Todos hablaron de la necesidad de profesionalizar las fuerzas, Santos, Pardo Noemí y Vargas Lleras hablaron sobre el ajuste salarial a las tropas y mejorar sus condiciones de salud y pensión.
Menores delincuentes El segundo tema de debate fue el crimen en las ciudades y qué hacer con los menores delincuentes. Germán Vargas Lleras dijo que había dado una pelea muy fuerte al interior del Congreso cuando se aprobó el código de infancia, que le da un tratamiento especial a los jóvenes infractores. Dijo que eso lo único que ha logrado es convertir a los jóvenes en objetivo de reclutamiento de los grupos criminales.
Para Noemí el problema está en los correccionales que existen actualmente, que no les da la oportunidad de reformarse y educarse, y añadió que se debe castigar con penas más duras a los mayores que vinculen a menores al mundo criminal.
Mockus propuso un pacto de no reincidencia con los menores que cometan delitos, y que si vuelven a actividades delictivas exista la posibilidad, como en Estados Unidos, que se les aplique la ley como si fueran mayores de edad.
Pardo también estuvo de acuerdo con Mockus y Santos dijo que haría brigadas para ir a rescatar a los niños sicarios. Petro le apuntó más a la raíz del problema, y dijo que el incremento de los jóvenes criminales es una expresión de la falta de oportunidades y la desigualdad que viven las familias en el campo y la ciudad.
Los secuestrados
La siguiente pregunta expuso las posturas de los candidatos frente a las alternativas para acabar con el flagelo del secuestro. Antanas Mockus fue el primero en responder y ratificar su política de no negociación con las FARC, que la posibilidad de las liberaciones unilaterales debía ser gestionada por la Cruz Roja o la comunidad internacional y que dejaba abierta también la posibilidad de un rescate militar.
Luego todos los candidatos, menos Petro y Pardo, dijeron que no estaban de acuerdo con el acuerdo humanitario, que era en realidad un canje peligroso. Rafael Pardo los atacó diciendo: “Ahora todos resultaron más papistas que el Papa, pues el presidente Uribe ya ha liberado gente de las FARC y ha hecho el canje”. Vargas Lleras respondió que él siempre estuvo en desacuerdo con la liberación de Granda.
La inteligencia y el escándalo de las chuzadas La temperatura del debate subió aún más cuando las periodistas le preguntaron a Pardo cómo pensaba que se debía hacer la inteligencia del estado. “Dentro de la ley”, dijo el candidato del partido Liberal, y añadió que el problema no era el organismo, sino el abuso en el que había incurrido el alto gobierno para que, violando la ley, entregaran información sobre los magistrados de la corte, y aprovechó el momento para invitar a todos los candidatos a que sentaran su posición sobre el escándalo de las chuzadas del DAS, que era peor al escándalo de el Perú. Dijo que era importante que saliera rápido a la luz quién había dado la orden desde el alto gobierno de hacer este espionaje ilegal. “¿Quienes son los Montesinos colombianos?”, dijo.
German Vargas Lleras estuvo de acuerdo con Pardo en que el problema no era la institución sino individuos criminales dentro de ella, pero defendió al director de la UIAF, Mario Aranguren, calificándolo como un persona honorable que probablemente estuvo sometido a una “gran presión” para entregar información sobre las cuentas de los magistrados.
El turno luego fue para Santos que defendió la ley de inteligencia creada por el gobierno, pero dijo que había que crear una nueva institución, más pequeña y dedicada solamente a realizar tareas de inteligencia. Santos dijo que él tenía la certeza de que el presidente Uribe no estaba involucrado. “Yo sé que el Presidente nunca me insinuó que hiciéramos inteligencia”, dijo.
Luego contestó Petro, quien a pesar de haber sido víctima de las chuzadas ilegales del DAS, dijo que no iba a referirse a su caso personal. El candidato del Polo contestó que era muy importante que la inteligencia en Colombia tuviera un control civil y que era necesario que se levantara la reserva, cada diez años, como un mecanismo de control y de transparencia de cara a la ciudadanía.
Mockus dijo que el escándalo de las chuzadas enviaba el mismo mensaje que la Yidispolítica, en donde el resultado es más importante que los medios, y concluyó que era un problema de cultura del atajo. Noemí le contestó: “Es cultura, pero es delito lo que se hizo”, y dijo que felicitaba a la justicia por la forma rápida como se está avanzando en el proceso.
El acuerdo sobre las bases con EEUU
A Vargas Lleras le tocó contestar primero qué haría si la Corte le tumbaba el acuerdo con Estados Unidos. El candidato de Cambio Radical respondió que lo volvería a presentar porque era necesario para continuar no solo la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, sino también para disuadir las intenciones guerreristas de países vecinos.
Luego vino un rifi rafe entre Petro y Santos. Petro siempre ha dicho que ese tratado no es válido, basándose en el concepto que emitió el Consejo de Estado, que el gobierno ni siquiera lo pasó por el Congreso y que en Colombia no puede haber tropas extranjeras. Santos reviró argumentando que este era un acuerdo y no un tratado, que por eso no lo habían sometido al Congreso. Noemí metió la cucharada en la pelea para decir que este acuerdo no era necesario, porque ya existían acuerdos de cooperación militar anteriores y que en su gobierno buscaría acuerdos con Europa.
Contra la corrupción y contra Santos Juan Manuel Santos fue el primero en exponer su estrategia para acabar contra la corrupción: reforma al artículo 28 para que no prescriban los delitos de corrupción, exigencia, rendición de cuentas, eficiencia y eficacia (lo que denominó los principios del buen gobierno que según él ha puesto en práctica en todos los ministerios que ha dirigido), y añadió con su estilo de estratega militar, “Vamos a ir detrás de los nodos de corrupción”.
Una de las periodistas contra preguntó, haciendo tropezar a Santos: “¿Usted cree que la reelección es legítima sabiendo que por medio hubo un delito de cohecho como lo denunció la Corte Suprema de Justicia?” Santos respondió: “Creo que la reelección es legítima. El hecho de que haya habido o no cohecho no invalida el número de votos que fueron depositados a favor de la corrupción, perdón, de la reelección (sic)”.
Luego contestó Vargas Lleras pidiendo una reforma a la ley de contratación, lo que le dio pie a Rafael Pardo para lanzar otro ataque contra el gobierno y Juan Manuel Santos, el candidato que según él, representa el continuismo de un gobierno que dejó una “mancha” de corrupción, más grave que las FARC, y dijo que Colombia no puede reelegir eso.
Santos pidió réplica inmediata pero las periodistas le dieron el turno primero a Petro, que habló de la articulación del poder político y las mafias como la causa de esa corrupción, Mockus se proclamó como el candidato que justamente representa un quiebre en la forma corrupta como se ha gobernado en le país, e invitó a los electores a que dieran junto con él eso que muchos consideran “un salto en el vacío” pero que quedó demostrado con su experiencia como alcalde de Bogotá que es posible.
Noemí habló del grave problema de la contratación y le dio pie a Pardo para echarle sal a la herida que ya había abierto para acusar a Santos de representar la continuidad de la corrupción del gobierno actual, al preguntarle a Juan Manuel qué iba a hacer con las roscas de concesionarios y contratistas que 8 años de Uribe dejaron enquistadas.
Santos respondió que él no tenía nada que ver con eso, que en sus tres ministerios nunca había sido parte ni oído de esa corrupción.
Justo cuando se pensaba que el tema iba a quedar ahí, Vargas Lleras pidió la palabra y metió el dedo en la llaga, subrayando que los mayores aportantes en la financiación de la recolección de las firmas para la reelección del presidente Uribe fueron los contratistas del gobierno, y pidió a los periodistas verificaran si esas mismas firmas han contribuido a la financiación de los partidos políticos.
Luego Petro se metió a la pelea acusando a Santos de haber mantenido la resolución secreta 029, que según él, promovía las bajas a cambio de recompensas dentro de las fuerzas militares, y cuestionó la postura ética de Santos de ser parte de una familia y un grupo económico que está actualmente licitando para el tercer canal, en plena época de campaña. Noemí también coincidió con Petro en el conflicto de intereses que esto genera y propuso que se aplazara la licitación.
Santos por fin pudo defenderse y dijo que esa directiva no recompensaba las bajas sino la información, y que había sido una política muy exitosa, y que en cuanto al tercer canal, él había vendido todas sus acciones dentro del grupo, pero que no sabía si el vicepresidente Francisco Santos, su primo, las había vendido.
La bomba pensional y las megaobras La pregunta para los candidatos era si subirían la edad de la jubilación para evitar la bomba pensional. Vargas Lleras y Pardo, dijeron que no, y Santos dijo que no, por ahora. Noemí expresó que la verdadera bomba era que había mucha gente que no tenía pensión en el país y Petro explicó que la solución para evitar la bomba pensional era crear un sistema de pilares similar al que se está utilizando Noruega y Argentina. Mockus dijo que no era necesario aumentar la edad si se cobraban más impuestos.
Frente a las obras de infraestructura a las que le darían prioridad si llegan a la Presidencia, Noemí Sanín dijo que la mejor obra que podía dejar era un buen sistema de contratación. Mockus le apostó a un plan de obras bien hecho pero reconoció más concretamente que era importante solucionar de manera urgente la carretera entre Medellín y Quibdó y una buena vía hacia Buenaventura. Pardo compartió la idea de la carretera a Quibdó y habló también de la necesidad de convertir el Río Magdalena en una arteria importante de transporte multi modal. Vargas Lleras quiere hacer una gran autopista que conecte el Orinoco al resto del país y Santos le apuntó a un plan de doble calzadas.
Como le quedó tiempo, Santos aprovechó para decir que él no iba a subir los impuestos y el IVA como Mockus, porque esto frenaría la economía y aumentaría el desempleo. Petro salió a la defensa de Mockus y dijo que no era cierto esa teoría de Santos, que los impuestos sí hacen crecer la economía. Luego se defendió el propio Mockus diciendo que nunca ha hablado de subir impuesto al IVA, como lo sugirió Santos, que sólo se ha referido a diferentes niveles de impuesto a la renta.
El candidato del Partido Verde añadió que los inversionistas no se atraen con exenciones de impuestos, sino también con infraestructura, educación, y con respeto a la ley. Terminó su defensa con una explicación de que Colombia no tendría en estos momentos el déficit fiscal que tiene si se pagaran más impuestos, y que por tener ese déficit el país no puede pedir los préstamos a organismos que financian a Perú, Chile y otros países de la región, quedando endeudado con el mercado de capitales.
Las preguntas entre los candidatos En la última ronda de preguntas los candidatos pudieron cuestionar a sus contendores. Pardo le pidió a Vargas Lleras que hiciera un balance de lo bueno y malo del actual gobierno. Vargas Lleras resaltó los logros de la seguridad pero dijo que el gobierno fracasó en justicia, vivienda popular, materia tributaria, infraestructura, autonomía y descentralización, relaciones internacionales, salud, política para los afrodescendientes, etc.
Luego Vargas Lleras le preguntó a Santos por el informe sobre los falsos positivos, en el que el relator de las Naciones Unidas encuentra que, al parecer, hay un patrón en la manera en que se cometieron esos crímenes. Santos dijo que había leído el informe, pero que estaba tranquilo porque el informe decía que no era una política de estado. La explicación no convenció a Vargas Lleras, quien dijo que un “patrón” lo que indica es que sí hubo una política transversal, “lo cual me parece aterrador”, dijo.
Santos le preguntó a Petro sobre la posibilidad de incorporar algunas de sus ideas a su gobierno de unidad nacional, pero Petro le contestó que él representaba un gobierno que había querido concentrar el poder, que su partido representaba la parapolítica, que había protagonizado el escándalo de las chuzadas, y que su gobierno sería un gobierno multicolor, pero no quería eso. “Mi gobierno será un gobierno sin falsos positivos”, dijo.
Petro luego le preguntó a Noemí si ella estaría dispuesta a construir banca pública. Noemí contestó con rodeos, Petro volvió a insistir y finalmente la candidata dijo que a través de la banca agraria, que sería muy grande, y la banca de oportunidades, con intereses bajos le daría impulso al emprendimiento.
Noemí le preguntó a Mockus si su campaña se había afectado por la guerra sucia o por las mismas metidas de pata que él había cometido como candidato. Mockus dijo que sí había sentido saña, y puso como ejemplo el rumor de su ateismo que había circulado, pero dijo que lo importante ahora era no dejarse distraer.
La última pregunta fue de Mockus para Rafael Pardo. “¿Si es presidente, el 7 de agosto en que termine su gobierno, cuál cree que habría sido su mayor aporte a la sociedad colombiana?”
Pardo respondió que su mayor aporte sería la reducción de la desigualdad como lo había hecho Lula da Silva en Brasil, o en Chile donde se redujo la indigencia hasta el cero por ciento, y finalizó: “Un gobierno honesto, transparente, que reduzca la desigualdad sería mi mayor orgullo”.
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