La actriz estadounidense Lindsay Lohan hizo una pausa en su proceso de rehabilitación de las drogas para celebrar su 21 cumpleaños.
Lo festejó el domingo en su casa de Malibú (California), acompañada de su familia, amigos íntimos y el chico con quien se la ha relacionado últimamente, Calum Best. La actriz tenía pensado conmemorar la fecha con una costosa fiesta en Las Vegas pero, para no tener que enfrentarse a demasiadas tentaciones, decidió cambiarlo por una fiesta diurna en la playa.
La prensa estadounidense ha difundido imágenes de los asistentes en bañador. Entre ellos, la propia Lohan, que llevaba un bikini azul marino y blanco con motivos marineros y unas llamativas sandalias de cuña de color azul chillón.
Además de Calum Best, entre los invitados se encontraban su hermano de once años, Dakota; y su hermana de 13, Aliana. Mientras la mayoría de sus amigos permanecieron en el exterior de la vivienda, bajo grandes sombrillas; Lohan y sus más allegados se quedaron en el interior.
Lohan fue ingresada en el centro de rehabilitación Promises, de Malibú, el pasado 28 de mayo. Desde entonces, está sometida a un proceso de "reaprendizaje para incorporación a la vida normal".
Terra / EFE
