Pasta para tacos
En un perol grande mezclar la masa harina con la sal, si se usa. Poner 275 ml de agua tibia dando vueltas para formar una masa suave, bien trabajada y no pegajosa. Si estuviera consistente añada un poco más de agua. Si quedara húmeda y pegajosa, espolvorear con un poco de masa harina por encima y mezclar con los dedos.
Para dar forma a las tortillas, tomar trozos de masa del tamaño de un huevo pequeño. Poner entre dos trozos de papel impermeable a la grasa y aplastarlo ligeramente para que forme una tortilla de 10 cm de diámetro.
Poner una encima de otra intercalando un papel impermeable a la grasa.
Calentar una plancha o una sartén de fondo grueso a fuego mediano. Quitar con cuidado el papel impermeable que tapa la tortilla y poner sobre la plancha o en la sartén caliente.
Cuando los bordes empiecen a rizarse, al cabo de un minuto, darle la vuelta con una espátula. Dejar que se haga otro minuto. Quedará con motas marrones. El lado que se haga primero será la parte de arriba, que formará ligeras burbujas.
Envuelva la tortilla en un paño grueso para que se conserve caliente. A medida que estén ponerlas una encima de la anterior, bien envueltas.
Se conservarán calientes y tiernas, y servirlas a la mesa envueltas, tapándolas de nuevo cuando cada comensal haya tomado su parte.
Para recalentar las tortillas, envolverlas en el paño y todo ello en hoja de aluminio, hornee a 140º C unos 15 minutos.
También se pueden conservar calientes en un paño y hoja de aluminio en la parte interior de su horno.
Puede emplearse harina de maíz amarilla y harina corriente blanca a partes iguales en lugar de la ''masa harina''. Sin embargo, no quedan tan bien como las auténticas.
Los tacos son tortillas rellenas, el relleno va envuelto en la tortilla ya hecha o bien se enrolla sobre él la tortilla sujetándola con un palillo y se fríe en manteca de cerdo o aceite. Se comen con los dedos.
Los rellenos más corrientes son de tiras de pollo, de cerdo o de vaca picada, se riegan con una salsa de tomate, como es la salsa cruda, guindillas picantes del tipo serrano o jalepeño, lechuga a tiras, queso curado, frijoles refritos y guacamole.
Por último, el mole poblano es el relleno perfecto.