La cocina: arte o show mediático El cocinero español Santi Santamaría, ganador del 'Premio de Hoy' con la obra "La cocina al desnudo", criticó con dureza "el espectáculo mediático" que protagonizan algunos restauradores y dejó claro "el divorcio conceptual y ético" que mantiene con Ferrán Adriá, del restaurante El Bulli.
Cocinero Santi Santamaría arremete contra la cocina-espectáculo
Tras recibir el premio de manos del ministro de Cultura, César Antonio Molina, Santamaría explicó en una rueda de prensa el sentido de su libro, en el que defiende con ahínco la dieta tradicional mediterránea.
Se trata de la primera edición del 'Premio de Hoy' -al que se presentaron 86 originales de España y de América Latina-, convocado por la editorial Temas de Hoy y dotado con 60.000 euros (93.000 dólares), con la pretensión de potenciar el ensayo divulgativo.
El cocinero galardonado se pregunta si hay que sentirse "orgullosos de una cocina, la molecular o tecnoemocional, abanderada por Ferrán Adriá y su cohorte de seguidores", que llena sus platos de "gelificantes y emulsionantes de laboratorio".
El restaurante de Adrià, "El Bulli", fue elegido el mes pasado el mejor restaurante del mundo, por tercer año consecutivo, por la revista gastronómica británica "Restaurant".
Santamaría, de 50 años, es uno de los cocineros españoles de mayor prestigio y desde 1981 es dueño, junto con su esposa, Angels, del restaurante "El Racó de Can Fabes", que cuenta con tres estrellas de la Guía Michelin. Ha abierto también otros dos restaurantes en Cataluña, "Evo" (una estrella Michelín) y "Tierra".
Autor de numerosos libros sobre gastronomía, Santamaría comentó que es la primera vez que se presenta a un premio y que lo hizo por la necesidad de "explicar con sinceridad" qué siente alguien de su oficio en esta época "en la que los cocineros han pasado a engrosar ese espectáculo mediático" en que se ha convertido todo lo relativo al oficio.
De ahí que haya escrito "La cocina al desnudo" en defensa de su oficio y para que "no se convierta a los cocineros en los bufones del siglo veintiuno".
"Nos ha costado mucho tener un reconocimiento social y ser exponentes de nuestra profesión y de nuestra cultura, y una vez que hemos ganado voz propia, por lo menos que se nos respete", pedía este cocinero, cuya obra ha sido premiada por unanimidad.
Santamaría dejó claro que él respeta "a todos los artistas y talentos de cualquier disciplina", pero critica que los de su gremio "sean capaces de legitimar formas de cocinar que se apartan de las tradiciones" y cocinen "con productos químicos", como la metilcelulosa, cuyo consumo puede ser perjudicial.
"Nos jugamos un tema de salud pública", aseguró el galardonado, a quien le preocupa que circulen por Internet recetas con esos productos químicos y quien cree que los restaurantes deberían informar a sus clientes de los ingredientes de sus platos.
Santamaría dijo que le tiene "un enorme respeto" a Adriá, con quien ha compartido "muchas aventuras", pero "la competencia y la crudeza que imponen a veces los retos profesionales, hacen que las personas se alejen".
"Hoy tengo con Ferrán un divorcio enorme, conceptual y ético, y tanto él como su magnífico equipo van en una dirección contraria a mis principios", subrayó el galardonado, que, como "hijo de agricultores", siente "un respeto profundo" por la cocina tradicional.
Santamaría defiende la sencillez y cree que los cocineros "no deben hacer esculturas ni pintar cuadros cuando trabajan. A ver cuadros -dijo- se va a los museos".
EFE