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¡Necesito volver a enamorarme urgente!
Natalia Paris, una madre modelo
Además de ser un ícono de la belleza colombiana, Natalia Paris es la encarnación del sueño de la mujer moderna; es bella, famosa, una empresaria exitosa y aunque, ahora no está enamorada, su vida está completa con su hija Mariana.
Natalia Paris y su faceta como madre
La modelo paisa habló en entrevista exclusiva para Terra Colombia de todos los roles que desempeña en su vida. Eso sí, dejó claro que de todo lo que hace, existe una prioridad con nombre propio: Mariana.
Su pequeña de 7 años, no sólo es el motor que impulsa su vida, por el contrario en ocasiones es quien la modera, pues son varias las ofertas de trabajo a las que ha tenido que decir ‘No’.
Un No, que se le dificulta si es a su hija a quien debe decírselo, y es que Natalia reconoce que entre las cosas más difíciles de la maternidad están los momentos cuando debe 'tener mano dura' con Marina. "Marina me hace caritas, llora o me dice algo y yo siempre término negociando el castigo. Pero sé que debo educarla con mayor rigidez, porque a veces los hijos se vuelven abusivos sin culpa’.
Aunque su vida laboral está llena de actvidades y negocios, Paris tiene claro que todas las madres deben tener compromiso y dedicación en la crianza, por eso aconseja a las más jóvenes, 'que no se dejen distraer por sus otras ocupaciones porque un niño requiere el 100% de la atención y de la mamá'.
Cuándo le preguntamos por cuál ha sido el momento más difícil en la crianza de Mariana, ella aseguró que actualmente la niña está en una etapa difícil: 'Alega por todo, quiere ser grande. Se me revela mucho. Aunque debo decir que todas las etapas son difíciles... pero también divinas’.
Natalia describe a su hija como una niña con temperamento fuerte pero noble a la vez. Auténtica, tiene su propio estilo. Se viste como quiere, nunca usa lo que yo le digo. Opina y habla como una grande. Le encanta hacer 'picnic' en parques, descalzarse y disfrutar de la naturaleza. Por el contrario, le molesta profundamente la montonera y el tumulto'.
La modelo afirma, que de Mariana espera que sea cuando grande lo que ella decida y le guste, aunque reconoce que la pequeña, que actualmente cursa primero de primaria, ya demuestra una vena artística: 'le encanta la actuación, la música y toma clases de ballet. Le estoy buscando un curso de karate porque me lo pidió y sueña con tocar batería. Trato de complacerla en lo que más pueda'.
Al hablar de belleza y cuidados para con su hija, la top model se ríe y dice que para eso sí tiene mano dura. "No me gusta que coma tantos dulces, y trato de que se alimente bien; que coma verduras, arroz integral, cremas, pollo y le mantengo en casa nutela y dulce de guayaba".
¿Madre, empresaria y modelo?
Natalia vive convencida de que para mantener el equilibrio entre ser madre y profesional lo primero es no llenarse de culpas. "Uno tiende a sentirse culpable, pero es necesario intentar lidiar con todo. Lo más importante es el amor. Yo no sé si soy buena mamá pero trato de darle mucho amor a Mariana y de aprender de mis errores’.
De otra parte, nos contó que en un día normal, obligatoriamente le toca madrugar y despachar a su pequeña al colegio; que va al gimnasio, hace ejercicio, y mientras realiza deporte cuadra citas de trabajo, eso sí, siempre hasta las 5 de la tarde. Jamás pone algún evento después de esa hora con el fin de estar con Mariana, ayudarla a hacer sus tareas, jugar y lograr tener momentos llenos de calidad.
El precio de la fama...
Dulce, tierna y muy trabajadora, así es Natalia Paris. Ella sabe que es una mujer hermosa y famosa por lo que ha tenido que cuidar su privacidad y la de su pequeña. Se enternece al hablar de su rol como madre y no le teme a los comentarios de la gente.
Ante la mala fama que muchos han querido otorgarle de 'boba', como ella misma lo comenta, y que llega hasta oídos de su hija, en ocasiones por boca de sus propios 'compañeritos' del colegio, Natalia siempre le aconseja que no les preste atención y que se acostumbre por que tiene una madre famosa.
Sin embargo, "a ella le da mucha rabia. El otro día llegó a decirme que un compañero le había dicho que su mamá era una boba y estaba triste. Yo le dije que estuviera tranquila y le dije que eso decía la gente que no me conocía de verdad, quizás por criticar o por envidia".
Recordando anécdotas de cuando fue madre...
"Mariana nació en Estados Unidos, allá la atención en los hospitales es muy diferente a la de acá. Son muy estrictos, ni siquiera el esposo puede quedarse en la habitación. Cuando me la entregaron yo no sabía hacer nada; me había leído todos los libros pero me asusté porque la niña no lloraba, no hacía nada y no sabía qué hacer, o a qué horas darle de comer y ninguna enfermera venia a ayudarme. Cuando la llevaron al cuartico donde están todos los bebitos para revisarlos, me entró angustia y me quedé parada vigilando que no me la cambiaran".
¿Madre y papá a la vez?
"A un papá no lo reemplaza una mamá, pero trato de ser una madre muy verraca y muy trabajadora. Por otro lado, es complicado llegar a tener la autoridad que tiene un hombre, pero uno se las arregla".
Para Mariana la ausencia de su padre se hizo visible a los 2 años, ella notaba que todos los niños tenían papá y ella no. Le preguntaba constantemente a Natalia por el papá y ella trataba de no darle mucha trascendencia al asunto diciéndole que no pasaba nada, que tenía una madre que la amaba: "Le hablaba mucho, igual que ahora, para que eso no se convierta en un trauma".
Sin embargo, Natalia piensa que aún no es el momento de explicarle las circunstancias en detalle por las que perdió a su padre.
Sobre su propia infancia...
Al igual que su hija, Natalia también creció sin padre. Nació en una familia paisa, católica, conservadora donde las visitas a los abuelos los domingos siempre eran muy importantes, así como las navidades en familia. Nunca le faltó nada aunque ella, al igual que su hija Mariana creció sin papá, pues éste murió cuando ella tenía 8 meses de nacida. Su mamá, otra paisa verraca y trabajadora, se tomo muy apecho los dos roles. "Era brava y exigente" recuerda con cariño la modelo.
¿Y el corazón de una diva?..
¡Necesito enamorarme urgente! Pero de un amor que viva en su casa y yo en la mía. Ojalá en el apartamento del lado; con una sonrisa convincente, asegura que es una decisión inteligente... En cuanto a volver a ser mamá, no niega las posibilidades y afirma que quizás "cuando me vuelva a enamorar si quisiera".
Asegura que actualmente no tiene novio y cuando se le pregunta por el 'Gato', Natalia afirma de manera contundente que entre él y la actriz peruana Stephanie Cayo, sí hubo un romance y que éste fue el causante de la ruptura de su relación de tres años, aunque la Cayo lo haya desmentido en diversas ocasiones.
"El arrancó una nueva novela, le tocó irse a santa Martha, y en la distancia... La verdad es que 'me puso los cachos' con la protagonista de la Marca del deseo, Stephanie Cayo. De este episodio aprendí que soy capaz de perdonar, me di cuenta y entendí la situación, y lo perdoné, pero la confianza es algo fundamental".
"La relación de mi hija y él 'Gato' fue y sigue siendo muy buena. Él era otro niño. Yo cuidaba a dos niños, jugaban fútbol y se querían mucho. Aún la sigue visitando".
Ahora, aunque está sola, gracias a estos dos seres, Natalia la mujer y la madre, tiene claro que para que un hombre la logre conquistar dos cualidades fundamentales que debe tener son la sinceridad y el amor por los niños.
Andrea Ramírez / Terra Colombia
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