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Una de las maestras de yoga más reconocidas de occidente.
'Tengo todos los colores en mi vida': Rainbeau Mars
Podría pensarse que Rainbeau Mars es de esos seres que desde que nacen están predestinados a ser lo que son. Pero no. Llegar a ser una de las maestras más reconocidas de yoga en occidente, no sólo es el producto de la disciplina y la constancia, sino también el resultado de la necesidad de encontrarle un sentido a la vida.
Desde que estaba en el vientre de su madre tuvo los primeros acercamientos al yoga, una práctica milenaria originaria de la India, que para ese entonces no era tan popular en occidente y que ella, conocedora de los beneficios que ésta brinda al el bebé y a la madre al momento de dar a luz, decidió adoptar durante su periódo de gestación.
Al nacer, un 18 de junio de 1976 en Misuri, EE.UU, en el cielo aparecía un arco iris doble, razón por la que su madre pensaría en llamarla Rainbow (arco iris, en inglés). "Aunque mi mamá ya quería ponerme Rainbow, una semana después había cambiado de idea. Yo sería Rochelle". cuenta la maestra de yoga. De esta anécdota, años más tarde, adoptaría el seudónimo de Rainbeau Mars, nombre con el que es reconocida actualmente.
Aunque a los cinco años empezó a sentarse en la postura del loto (con la espalda erguida, cada pie descansa sobre el muslo opuesto, con las plantas hacia el cielo) y a los 10, le encantaba colocarse cabeza abajo, para ese entonces, 'Juegos' que iba alternando con la práctica de artes marciales; Mars, como cualquier ser humano en su juventud se enfrentó a la incertidumbre de no tener muy claro hacia dónde dirigir su vida, pues aunque ya comenzaba a conquistar Hollywood, sentía el vértigo del vacío que deja el no sentirse realizado.
"Yoga salvó mi vida. Cuando tenía 21 años y vivía en Hollywood yo necesitaba algo que me diera un centro porque mivida podría ser un caos. A través del yoga pude descubrir exáctamente lo que quería ser, lo que quería hacer, entonces cambié de dirección y pude entender para qué había venido a este mundo. Antes yo estaba fumando, juzgando, llenándome de apegos, corriendo 400 millas por hora creyendo que ese era el sentido de la vida. Con la yoga encontré un equilibrio, pude dejar atrás temores y sobre todo, aprender a aceptarme y a amarme a mí misma".
Una vez descubrió su vocación, Rainbeau se preparó de la mano de los grandes maestros: el creador del yoga ashtanga (serie de movimientos fluidos y sincronizados con la respiración), Patabhi Jois; del fundador del yoga anusara (posturas con una integración de las enseñanzas tántricas), John Friend; el maestro de ashtanga, Richard Freeman, y la maestra Iyengar yoga (tipo de yoga que usa las asanas o posturas y la respiración o Pranayama para inducir el estado de meditación), Lisa Walford.
Hace más de nueve años que Mars se desempeña como maestra de yoga y entrenadora personal de grandes celebridades como lo han sido Modanna y la tenista alemana Steffi Graf. También, ha creado su propia disciplina de yoga, llamada Ra-Yoka, una particular mezcla de yoga, artes marciales y acondicionamiento.
Como actriz, apareció en el 2.000 en 'Puerta con puerta', película dirigida por David Snedeker y en la película '100 chicas' de Michael Davis. Actualmente es la imágen de la línea deportiva 'Yoga' para la mujer, de una reconocida marca a nivel mundial y continúa como columnista de la revista 'Oxygen', donde escribe desde hace dos años.
Todo ello porque Rainbeau, a través del yoga, entendió que parte de su misión era enseñar y ayudar a sanar. "Yo espero ser como el rainbow, un arco iris que traspasa la tierra; así intento traspasar mivida y la de los demás. Intento estar en el presente de mi vida cotidiana, adquirir y crear herramientas para desprenderme de la debilidad y el temor y conseguir un estilo de vida más holístico, que permita en los otros, a través de la información y la inspiración, una cura a sus necesidades".
Rainbeau, una mujer de lágrimas fáciles, se emociona cuando reflexiona sobre el mundo y el papel de la mujer. Ella 'sabe que el mundo está enfermo' y que parte de esa enfermedad radica en la falta de amor propio, por eso tiene claro que la mujer es protagonista de esa transformación.
"La mujer debe aprender a amarse, y como madre, enseñar a sus hijos a que lo hagan. A mi me parece muy importante que las mujeres aprendan los beneficios de darse así mismas, de amarse así mismas, porque culturalmente desde niñas crecemos con más compasión, más aceptación y más gratitud. Por el derecho de nacer y procrear, debemos heredar a nuestros hijos el amor por la vida y cuando eso ocurra, sin duda este mundo cambiará. La maternidad va más allá de dar a luz. Somos madres del mundo y de su historia".
Rainbeau, todo un fenómeno óptico, con sus 1.70 de estatura, 54 kilos de peso, ojos verdes y piel trigueña, (heredada de algún indígena colombiano ancestro de su padre) está lejos de parecer un monje calvo y panzón de apariencia silenciosa y extra terrenal, al que la reverencia no permite ni mirar a los ojos. Por el contrario, esta mujer de cuerpo perfecto, que siempre sonríe con sus dientes de diseño, descubrió que la felicidad radica en la unión entre el cuerpo la mente y el espíritu, por eso disfruta de los viajes, la natación, la pintura, el surf, la cocina, la danza, el diseño feng shui, la historia del arte y la música.
A sus 31 años, Rainbeau Mars, además de ser maestra de yoga, es esposa, es madre de una niña de cuatro años, y es feliz. "Sí soy feliz. Procuro estar siempre cercada de la belleza y aprovecho las experiencias. Tengo todos los colores en mi vida".
Natalia Romero / Terra Colombia
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