Más Noticias |
|
|
|
|
¿Eres alegre y ahora andas amargada?
10 señales que indican que estás perdiendo tu identidad
Cuando te enteraste que le encantaba el rock, te convertiste en groupie de alguna banda, aún odiando ese estilo de música. Cambiaste tu ropero entero por él y hasta amoldaste tu carácter para no pelear. ¡Ojo! Que podrías estar perdiendo tu identidad. Especialista explica.
¿Cómo esconder los celos?
El gran mito sobre lo que ellos buscan en una mujer
'Mentir en las citas no es malo'
Cuando alguien se enamora, es común sentir la necesidad de sumergirse en el mundo del otro. Uno quiere conocer los lugares que va nuestro objeto de afecto, uno escucha la música que él escucha, y hasta puede ocurrir que si a él le gusta el rock, una termine volviéndose groupie de alguna banda de este estilo musical. Aún cuando habíamos dicho hasta el hastío que nos cargaba ese tipo de música.
¿Cuáles son los límites entre querer compartir con el otro y ceder al punto de perder nuestra propia identidad?
Según explica la sicóloga Pamela Verdugo este tipo de situaciones son muy comunes al iniciar una relación de pareja. “Esto tiene que ver con el apego inicial y ocurre para poder generar un vínculo semejante al apego que se tuvo con los padres o con las figuras importantes dentro de nuestra historia”.
Sin embargo, tras un tiempo, suele llegar el sentimiento de “diferenciación”. Esto consisten en entender que hay dos personas involucradas en una relación, y que no es necesario que sean idénticas, que es normal que existan diferencias, distintos gustos.
Pero en algunos casos, por un tema de inseguridad y de aspectos de una misma no resueltos, se termina perdiendo la identidad al punto de no saber dónde empieza una y termina el otro. Acá te damos las señales.
¿Quién soy? La primera señal de pérdida de identidad no comienza cuando una está en pareja, sino mucho antes que eso. Cuando estamos con otra persona es fácil echarle la culpa al otro por la pérdida de nuestra identidad, pero en realidad eso nos sucedió porque nunca tuvimos claro quiénes éramos desde un inicio.
¡Lo que sea! Si sientes de pronto que eres capaz de hacer lo que sea con tal de darle en el gusto al otro e incluso pasar por encima de tus propios principios, tienes que estar alerta. Porque posiblemente el apego que sientas hacia tu pareja esté lleno de inseguridad. Temes que te deje de querer simplemente porque hay cosas que no te gustan hacer. Pero la verdad es que ¡eso no tiene nada de malo!
¡Quédate conmigo! Todos tenemos límites. Y efectivamente hay cosas que una es incapaz de aguantar o tolerar. Sin embargo cuando comenzamos a olvidar quiénes somos, hacemos oídos sordos de lo que nos dice nuestra propia conciencia, todo con tal de que él no se vaya para ningún lado.
Auto censura Es absolutamente normal que aún amando a una persona, una no concuerde en muchas cosas con él. Pero a veces el temor de que nos abandonen es tan grande, que callamos lo que opinamos, por miedo a lo que el otro vaya a pensar.
Sin necesidades Cuando comenzamos a perder identidad solemos incluso callar nuestras necesidades. Un clásico ejemplo de esto es cuando una quisiera que nuestra pareja dejara de tener contacto con su ex, porque eso nos provoca tremendos celos y nos crea inseguridad. No obstante, callamos, por miedo a su reacción e incluso muchas veces actuamos como si no nos importara. ¡Error! Es importante que tu pareja sepa las cosas que sientes, si al final, hablando se entiende la gente.
Alta tensión Otra señal clave que estamos perdiendo nuestra identidad es cuando tenemos sentimientos de enojo y molestia del tipo “antes salía mucho con mis amigos y hoy ya no lo hago por ti”. Si es así es porque estás sintiendo que has sacrificado cosas de ti misma por el otro. Pero ojo, que de acuerdo a Pamela Verdugo al estar en pareja y sentir esto podría ser una muy buena instancia para “mirarnos y para crecer” y para “ir reconociendo qué es lo que se siente al irse relacionando con el otro”.
Look a su pinta Un caso extremo de pérdida de identidad se da cuando una es capaz de cambiar la forma de vestirse, tan sólo porque él te dijo que te verías mejor con tal o cual prenda. Lo mismo con el pelo. No tiene nada de malo que el otro opine acerca de nosotras, pero ojo, que es una opinión y no un mandamiento. Si él te ama debiese ser capaz de amarte por cómo eres y no por cómo él quiere que tú seas.
Mismos lugares Si estás despiertas un día y te preguntas cuáles son los lugares que te gusta visitar y sólo respondes aquellos que a él le gustan. ¡Pon atención! Es muy posible que hayas dejado tanto de lado tus gustos, que ahora seas incapaz de pensar en ti. Si no tiene nada malo que compartas gustos con tu pareja, pero no te olvides que ustedes son dos personas distintas.
Sólo sus amigos Es cierto. Una quiere caer bien en los círculos sociales del otro. Por eso, una le pone ganas cada vez que sales con tu pareja y sus amigos y amigas. Y está bien, pero hay que tener mucho cuidado con no descuidar las amistades propias. Por una razón bien simple, si es que se llegara a terminar la relación es más que probable que sus amistades se inclinen por tu pareja y si abandonaste tu círculo, podrías quedar muy sola.
El apéndice En un caso extremo de pérdida de identidad, solemos amoldar nuestro carácter al de él. Vale decir, si él es más bien frío, y nos damos cuenta que nuestros besos y arrumacos varios le incomodan, de manera inmediata nos amoldamos a su personalidad y nos olvidamos de ser cariñosa. Al final es como si nosotras fuéramos un apéndice de él ¡Esa no es la idea!
Jessica Ramos / Copyright Terra Networks S.A.
|