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Erotismo y felicidad
Practica el sexo tántrico
Se habla mucho de sexo tántrico y en no pocas ocasiones sin saber exactamente a que nos referimos con ello. ¿Tú lo sabes?
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El Yoga es una disciplina oriental que, junto a la Meditación Trascendental,
están orientadas hacia el logro de un estado espiritual superior, libre de
deseos y del temor a perderlos, que facilita la disolución del sujeto en lo que
muchos conocen como divinidad, mente universal, o cualquiera otro apelativo.
De ese modo se rompe la ley del Karma y el sujeto evita volver a
reencarnarse una vez y otra, lo que supondría sufrir los rigores de sucesivos
pasos por la Tierra.
La Meditación Trascendental es menos trascendental (en términos
occidentales) de lo que sugiere su nombre. No es un proceso reflexivo sobre
algún concepto de importancia extraordinaria, sino el detenimiento y la
concentración de la mente sobre algo concreto (que cambia según avanza el
iniciado) con la finalidad “trascendental” (aquí sí) de alcanzar ese estado
espiritual superior de consciencia mencionado. Lo trascendental de la Meditación
Trascendental no es sobre lo que se medita, sino la finalidad con la que se
hace.
Para ese proceso de elevación espiritual se requiere una cada vez mayor
toma de conciencia de uno mismo. Y para lograrlo al completo es necesario
incorporar el cuerpo a la consciencia. Y para sentir ese cuerpo e incorporar
esas sensaciones a nuestra percepción mental de nosotros mismos, es preciso
estimularlo. De ahí los ejercicios del Yoga (que es mucho más que mera
gimnasia), que son cada vez más complejos.
El Yoga tiene diferentes ramas según sean las actividades que se manejan
para lograr esa mayor toma de conciencia del cuerpo para incorporarla a la
mente. Y una de ellas es el Tantra-Yoga.
El Tantra-Yoga busca el estímulo de las sensaciones, llamémoslas
eróticas, del cuerpo para, digamos, incorporarlas a la mente. No se trata de
disfrutar de ellas (porque eso implica el temor a no disfrutarlas), sino de
percibirlas en incorporarlas a nuestra psique para tomar un concepto de nosotros
mismos más amplio.
El llamado sexo tántrico tampoco busca la satisfacción sexual orgásmica,
porque eso limita el tiempo de estímulo y las sensaciones a incorporar. De
hecho, el Tantra-Yoga considera el orgasmo como un derroche energético que hay
que evitar a toda costa. Por eso, quienes lo practican suelen limitarlo a uno
cada mes.
Sexo tántrico Cualquiera interesado puede practicar
el sexo tántrico. Sea hombre o mujer. Sería equivalente a la práctica de la
sensualidad, de la voluptuosidad; siendo el orgasmo una meta lejana que vendrá,
si viene y cuando venga, sin ser la finalidad última de la práctica. Lo que
busca el sexo tántrico es percibir las sensaciones voluptuosas del cuerpo y
disfrutar de ellas.
Para obtener esa clase de estímulos vale utilizar cualquier parte del
cuerpo capaz de activar los sentidos del otro y los propios. Y si se practica el
coito (que puede ser prescindible), este sólo va dirigido a ocasionar las
sensaciones eróticas genitales sin buscar el orgasmo. Por eso, los coitos
tántricos son muy lentos y recreativos.
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