Para superar las dificultades financieras debes dejar de lado las recriminaciones y las peleas, porque sólo el dialogo los ayudará a organizarse para restringir sus gastos y pagar las cuentas. Además, pueden recuperar la simpleza del romanticismo, lo que puede ir en beneficio directo de la convivencia.
Estamos en plena crisis económica y llegar a fin de mes para cada familia se vuelve una verdadera odisea. Y lo primero que se restringe cuando el dinero escasea son los gastos extras, como las salidas a restaurantes, los viajes, el gimnasio, entre otras comodidades que pueden generar uno que otro conflicto.
Además, las cuentas impagas suelen tensionar aún más la relación, y a veces la única salida que encuentran para relajar su nerviosismo es desquitarse con quien tienen a lado. De hecho, hay matrimonios que han llegado a su fin al verse desempleados, porque el amor queda en segundo plano cuando las dificultades nublan su percepción de la realidad.
Lorena tiene 33 años y ha vivido directamente la presión de estar sin trabajo, lo que ha repercutido en su tranquilidad familiar: "En un comienzo nos unimos con mi marido y dijimos que íbamos a ser capaces de salir adelante a pesar de todo, pero al pasar los meses y ver que no había dinero, las peleas fueron inevitable".
Lorena nos cuenta que, aunque no discutían por las cuentas, la tensión se podía respirar en el ambiente, porque ella se sentía inútil al estar todo el día en la casa, mientras él guardaba un silencio que la perturbaba: "No me hablaba, andaba silencioso por la casa, yo sabía que debíamos ajustarnos al máximo, y discutíamos por el calor que hacía, porque nuestro hijo lloraba, hasta por un mosquito que pasaba por la casa".
Pero transcurridas unas semanas decidieron hablar el tema, porque se dieron cuenta que el dinero no podía condicionar el amor: "Le dije a mi esposo que yo me sentía mal al estar desempleada, y que su actitud me dañaba más. Me dijo que me apoyaba, pero se sentía incapaz al darse cuenta que no podía sostener solo nuestra casa".
En ese momento, Lorena comprendió que la crítica no era hacia ella sino que su marido se autocastigaba por la situación, así que decidieron unirse mucho más, y optar por una mentalidad más positiva: "De momento me he salvado con algunos trabajos esporádicos y he aportado un poco a los gastos. Hemos repactado las deudas, y nos tranquilaza tener salud, comida y casa, así que confío que saldremos adelante", concluye.
Sobrevive a la escasez
La psicóloga, Thamar Álvarez Vega, nos comenta que las dificultades económicas suelen ser causales de gran estrés, pero se puede salir adelante si la pareja enfrenta las dificultades como un equipo, porque nos explica que las discusiones generalmente surgen por omisión de información, porque algunas personas prefieren vivir su angustia en solitario, mientras otros explotan ante el mínimo estímulo para volcar parte de su preocupación.
A pesar de ello, la especialista invita a mirar la crisis desde un plano positivo, porque puede ser beneficiosa para lo amoroso, siempre y cuando se actúe inteligentemente: "Es importante que ninguno de los dos adopte una postura juzgadora ni prejuiciosa, para que puedan resolver el problema con soluciones y alternativas que puedan ayudarlos a salir adelante. Si se apoyan en época de crisis, pueden salir muy fortalecidos, y sentirán que no están solos frente a las dificultades".
Por lo tanto, vale mucho el dicho que "dos cabezas piensan más que una", porque si cada uno deambula por su lado, será mucho más difícil reorganizar su economía. Y si existe desempleo, lo mejor es no desesperarse, porque la presión suele nublar las oportunidades que surgen en el entorno.
En la riqueza y en la pobreza…
Entonces, la clave radica en la organización, porque deberán calcular cómo hacerle frente a las cuentas de ambos, y si el porcentaje es superado por lo que reciben, deberán restringir sus finanzas, o buscar alternativas para conseguir otro ingreso.
De partida, tendrán que olvidarse de las salidas y paseos, deben evitar comprar ropa o zapatos. Traten de no desperdiciar la comida, reutilicen lo que les quede en tortillas o sopas, compren productos en el supermercado de marcas genéricas, y dejen el auto en la casa, porque es mejor andar en bicicleta o caminar.
También, pueden recurrir a sus redes de contactos para solicitar u ofrecerse para un empleo, porque si no existe una vacante, pueden crear su propio proyecto, incluso iniciar un pequeño negocio, que les permita al menos solventar el día a día, como la venta de cosméticos, de colaciones o tortas, pedir el cuidado de niños, redactar documentos, realizar trámites financieros, entre otros oficios.
Pero también deben distraerse, y resultan ideales las caminatas por una plaza, o los masajes que ambos se pueden realizar, porque los relejará en esos momentos que más necesitan sentir afecto. Puede que descubran incluso, que nunca antes compartieron tan amorosamente, porque cocinarán unidos, estarán más hogareños, y se reencantarán con lo simple.
Por último, deben considerar que las crisis obedecen a ciclos, y si logran superarla estarán preparados para enfrentar cualquier cosa. Además, que poseen el capital más importante para triunfar en la vida, que es la salud y el amor, así que sólo les resta comprometerse, y atreverse a pedir ayuda a su familia si necesitan una mano, porque si se aman no hay nada que no puedan superar.
Verónica Lavado / Copyright Terra Networks SA
