En casa, un abrazo de varios minutos de duración y uno que otro chiste de recibimiento de la familia marca el regreso de los hermanos Monroy a Colombia y el de Wilson al hogar de su hijo Alejandro.
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El cuarteto, que durante más de 35 años hizo reír a los colombianos con sus ocurrencias, ahora es un dúo radicado en Nueva York.
Carlos murió y Rafael se retiró hace años. Quedan los menores, Wilson y Jorge, quienes llegan al país a contar que el legado Monroy aún sobrevive y se aplaude, aunque lejos de casa. Wilson además viene a verse con sus hijos y a propósito del mes del Padre, habla para Terra sobre su relación padre e hijo con Alejandro, el roquero de la casa.
"La gente es muy chistosa, a mí me dicen: ah, ¿Usted es el hijo de los hermanos Monroy? Pero, no, padre solo hay uno, y el mío es Wilson. Yo qué voy a ser producto de una bacanal de esas", dice Alejandro.
Parecidos pero distintos
Mientras Wilson Monroy aprendió desde muy pequeño a cantar y a tocar música colombiana con su guitarra acústica, su hijo Alejandro aprendió a los 14 años escuchando Metallica, con una eléctrica.
Wilson, junto a sus hermanos llegó de San Gil, Santander, a la capital, cantando música colombiana y contando chistes, con su pelo corto, sus infaltables gafas grandes y cara de niño inocente que lo hacían tan diferente al resto de los hermanos.
Alejandro, de 29 años, con el pelo casi a la cintura, a simple vista una antítesis de su padre, pero le heredó sus rasgos más destacados: el humor, el gusto por la música y “por las damas”, como reconoce Alejandro.
Padre e hijo se reencuentran cada par de años, pues desde hace cinco, los hermanos Monroy viajaron al exterior a conquistar hispanos y estadounidenses con sus chistes y música folclórica, mezclados en un mismo repertorio.
Alejandro, el hijo de Wilson, espera a su padre para disfrutarlo un poco antes de que regrese al país que escogió para radicarse y donde estará por lo menos dos décadas más, pues según Wilson, sólo dentro 15 años, él y su hermano Jorge, se devolverán de manera definitiva a Colombia.
Desde muy pequeño, el mayor de los tres hijos de Wilson, andaba detrás de los hermanos, mirando cerca de los escenarios las presentaciones de sus tíos y padre. Sus juguetes siempre fueron los instrumentos que había en la casa. Alejandro aprendió a tocar esos instrumentos pero llegado el momento cambió la guabina y el bambuco por el rock, la guitarra acústica por la eléctrica y los 'shows' de familia por los toques con amigos en una banda llamada: NPI.
Aunque nunca lo obligaron a seguir una profesión, Alejandro descubrió, después de estudiar Publicidad, que aquello de la música como instrumento para hacer reír era como un negocio de familia, "pero de esos que se llevan en la sangre".
Ahora el mayor de los hijos del menor de los hermanos Monroy es tan músico y humorista como su padre y aunque él es un rockero empedernido, reconoce, respeta y hasta abusa de la influencia que le ha dejado a lo largo de los años, el cuarteto Monroy.
Y además de alguno que otro gesto, que se descubren bajo esas gafas oscuras y del apellido de su padre, que delatan su procedencia genética "es el humor el mejor legado que me puede dejar mi padre porque con humor hasta los problemas de la vida se asumen de una forma distinta, más simple", comenta el guitarrista que hace parte de la banda de rock NPI.
Enfrentamiento generacional
Los amigos que siempre han sido y que se demuestran por medio de bromas cuánto se quieren, también han trabajado juntos a pesar de sus gustos musicales.
Aunque al grupo de los Hermanos Monroy no podía entrar nadie, hace 10 años cuando uno de los hermanos se retiró, él empezó una pequeña participación en el grupo. "Fui metiendo de a poquito la cucharada", asegura. Luego entró al grupo a hacer cosas, como secuencias y apoyos en la parte musical con un secuenciador.
Poco a poco Alejandro empezó a hacer participaciones cada vez más importantes en el grupo que incluían libretos, hasta que terminó grabando un disco con ellos. "Trabajamos juntos en la última producción que sacamos llamada Nuevonadas, en donde incluimos un humor de actualidad con imitaciones", comenta Wilson.
Carranga rock ‘sumercé’ es uno de los temas que incluye el último disco y en el que Alejandro participa con su voz y guitarra eléctrica. Los dos creen que aún con gustos diferentes se pueden complementar el uno al otro. Por eso definen la mezcla como un enfrentamiento generacional que llega a un final feliz.
‘Con mucha tela por cortar’
Aunque del grupo sólo quedan dos, la agrupación todavía tiene mucha tela por cortar, canciones por cantar y muchos chistes por inventar.
Desde el año 2003, ‘Los hermanos Monroy’ viajaron a Estados Unidos en busca de mejor suerte, a causa de los problemas económicos del país.
Aún en otro país, cientos de colombianos recuerdan aquel grupo que los hizo reír y disfrutar durante tantas noches con aquellas buenas canciones y con ese fino humor que ya poco escucha e Colombia y que según Wilson, ahora está mal adornado por las malas palabras y las vulgaridades.
El menor de los Monroy recuerda con agrado cuando un grupo de deportistas colombianos los abordó en un Mc Donalds para pedirles autógrafos, "los gringos nos miraban sorprendidos porque la gente nos pedía firmas y aunque ellos no sabían quiénes éramos, terminaron pidiéndonos autógrafos, también".
Con más de 35 años de carrera, los hermanos se han presentado en países como Italia, Canadá, México, Estados Unidos, Ecuador, España y Venezuela, entre otros, gozando en todos de gran reconocimiento.
Ahora los Monroy planean la producción de un nuevo DVD. En estos días regresaron a Colombia para realizar unas presentaciones privadas y otras en Santander. Se presentarán en el Parque Nacional del Chicamocha, Panachi, donde a diario llegan cientos de turistas extranjeros.
Alejandro hará parte del show en algunas ocasiones, pues dentro de poco su agrupación empezará a grabar con un productor mexicano. Su rock, también humor y está influenciado por la música Andina.
‘El hijo Monroy’ no descarta, a pesar de la diferencia de gustos, ser quien más adelante tome las riendas de esta agrupación que en medio de chiste y chanza, deja todo un legado de buen humor musical a toda Colombia.
Terra Colombia
