Sí. El rey del chisme de la televisión colombiana también es papá. Un papá homosexual, a quien no le ha dado pena hablarle a su hija y al resto del mundo sobre su condición.
Carlos Giraldo, el hombre que por las noches manda a dormir a miles de colombianos con una explosiva recarga de chismes gracias a Sweet, el programa que dirige y presenta desde hace 10 años, es padre desde los 14.
'El rey del chisme' es directo y va al grano. Aunque no le importa ser la comidilla de otros chismosos en el país, asegura que pocas veces lo han convertido en el blanco de rumores y comentarios malintencionados.
"Eso es porque soy muy sincero, digo las cosas como son y por eso no doy pie para que otros las digan", comenta el presentador. Y con esa misma sinceridad cuenta sin pelos en la lengua, como llegó a ser padre a los 14 años, cuando apenas estaba descubriendo su sexualidad.
Giraldo estaba en el colegio cuando se enteró de que sería papá. "Nadie está preparado para ser padre a esa edad, pero es la mejor experiencia de mi vida porque logré formar una familia".
Aunque al principio fue duro para él, los abuelos maternos y paternos de su hija Olga Lucía, le ayudaron con su crianza. "No me echaron de la casa ni me sacaron nada en caro, antes sintieron un fresquito. Esto sucede en todas las familias donde se sabe que el hijo es homosexual y tiene un hijo, eso lo ven como una maravilla", asegura con la rapidez que la caracteriza al hablar.
Por obvias razones, el palmirano no siguió con la madre de su hija, pero no por eso olvidó su responsabilidad. Aunque asegura que fue cuando Olga tenía cerca de 12 años, que él empezó su rol de papá.
Para su familia no fue un chisme bomba que fuera gay
Carlos dice que su relación con su hija siempre ha sido muy normal. Nunca los molestaron por su condición homosexual y siempre se han comportado como se comporta una familia cualquiera. Aunque Olga Lucía confirmó, ya cuando estaba grande, que a su padre no le gustan las mujeres, él cree que ella siempre lo supo.
"Yo estoy seguro que uno siempre sabe cuáles son los miembros de su familia, los papas siempre saben, los primos siempre saben y los vecinos peor". Aún así, su hija siempre lo tomó con mucha madurez y tranquilidad. Lo importante para ella, según él, es que Carlos siempre respondió y fue un buen padre.
"Es peor tener un papá heterosexual y darse cuenta que tiene una familia con cinco hijos por otro lado", comenta afirmando además que sostiene una excelente relación con su hija aunque no se hablan cada rato. No salían a rumbear juntos a pesar de la poca diferencia de edad que se llevan, pues según él, sí hay una diferencia generacional marcada, pero eso no impide que sean muy amigos y que tengan una relación muy madura.
Aún así, fue por su hija que afrontó el momento más duro de su vida, cuando ella le dijo a sus 17 años que estaba embarazada. "Me dio duro saber que estaba embarazada porque yo quería que por lo menos llegara a los 20", dice el rey del chisme.
No volvería a tener otro hijo
A sus 46 años, este 'chismoso' conocido en toda Colombia por lanzar las 'bombas' más grandes de la farándula nacional, ya tiene tres nietos Gabriela Amparo de 15, Juan Sebastián de siete y Laura Sofía de cinco años.
Con ellos se ve en las fechas especiales, pues viven con su mamá en Palmira, Valle. Pero aún así, asegura que también son muy amigos suyos. Así lo ven ellos y a él eso no le molesta. Carlos adora a su hijas a sus nietos y sobrinos pero es directo y decidido al afirmar que no tendría otro hijo "ni por el chiras".
No es un hombre que 'de lora'
Carlos llegó hace 30 años a Bogotá y desde entonces la capital se convirtió en su hogar.
En medio de clases de ballet, danza y teatro musical, se empezó a dar a conocer en el medio y empezó a trabaja en comerciales. Fue así como conoció a César Escola, quien le propuso que presentara una audición en un programa de chismes para el que él estaba realizando la música. Así llegó al programa que le dio reconocimiento en el país y por el que ahora lo ven como uno de los periodistas de farándula con más credibilidad; porque sus 'chismes bomba' están más cerca de la realidad que del rumor de pasillo.
El que Carlos tenga una hija siendo homosexual no es noticia que pueda servirle a su competencia, si lo es que este hombre que vive rodeado de la farándula nacional, más lo es el que no da lora. A pesar de que siempre se le ve activo y con cara de no querer perderse ni la 'movida de una catre', trabaja diez horas diarias con 'el dulce sabor del chisme' y muy poco se le ve en fiestas o de parranda. Es más, asegura que su vida es aburrida y que no tiene mucho que contar sobre él.
Su plan preferido es viajar a su finca con sus perros y disfrutar de la tranquilidad que brinda el campo. De vez en cuando practica deporte, pero no es un fanático de los gimnasios, el yoga o los deportes de moda. Claro, esto no quiere decir que no vaya a seguir dando de qué hablar, pues que más lora que la que da escarbando en la vida de los famosos.
Gynna Ariza / Terra Colombia
