HEADER MARKUPS

Vida y Estilo » Mujer

 Imágenes que más excitan a las mujeres
05 de Septiembre de 2007 06:49

Comentarios
 

 

Siempre se ha dicho que los hombres son más visuales y las mujeres más aficionadas a la palabra. En lo que se refiere al sexo, ¿puede sostenerse lo mismo?

Algo de cierto existe en cuanto a las capacidades cerebrales masculinas y femeninas que van mas allá de la influencia social. Hay investigaciones que han encontrado que en el hombre existe un predominio de las áreas cerebrales visuoespaciales, mientras que la mujer tiene más desarrollada las áreas específicas del lenguaje.

 

Esta especialización cerebral surge en etapas del desarrollo embrionario muy tempranas bajo la influencia de la testosterona. Las niñas sometidas al influjo esa hormona masculina durante su gestación, tienen de mayores un gusto por las actividades que exigen una mayor capacitación visuoespacial del cerebro.

 

Y, respecto a la actividad sexual, muestran una mayor preferencia por la utilización de estímulos gráficos, visuales, como la descrita para los hombres.

 

Relatos, fotografías y películas de contenidos eróticos

 

Eso hace que hombres y mujeres tengan preferencias diferenciadas a la hora de elegir estímulos eróticos. Pero tener una preferencia no significa ser exclusivamente atraído por eso. Sólo quiere decir que puestos a elegir, se prefiere una cosa a otra aunque ambas gusten. A menudo se da a la voz ¿preferencia¿ un significado de exclusividad que no tiene, pues sólo marca una tendencia que no es excluyente.

 

Desde hace muchos años existen datos que demuestran sin lugar a dudas que los hombres y las mujeres se excitan de una forma muy similar ante relatos, fotografías y películas de contenidos eróticos; que aproximadamente la misma proporción de hombres y mujeres reaccionan genitalmente (erección; humedad y palpitación vaginal) a esos estímulos eróticos, y con la misma rapidez; que ambos sexos se excitan por igual frente a historias sexuales que contienen elementos afectivos, como ante las que no los tienen; y que reaccionan de forma semejante ante un material visual (considerado tradicionalmente masculino) como literario (tradicionalmente distinguido como femenino).

 

Y respecto a los contenidos, las mujeres prefieren aquellos elementos eróticos y abiertamente sexuales que se encuentran incluidos en historias románticas; aunque no hagan ascos a otro tipo de material explícito.

 

Los strippers masculinos tienen un éxito creciente

 

Las mujeres son también sensibles al material erótico visual. Reaccionan genitalmente con la misma elevada intensidad y rapidez que los hombres cuando contemplan videos de contenido sexual.

 

La reacción que tienen los genitales femeninos al contemplar estos videos es inequívocamente sexual, pues es la misma que muestran cuando ellas se masturban, ya lo hagan manualmente o mediante el único uso de la fantasía. Más aún, se ha podido comprobar que dos de cada cinco mujeres (42%) tienen reacciones de excitación sexual frente a este tipo de material más rápidas e intensas que las que tiene el promedio de los hombres.

 

Quizás por eso, los lugares que tienen espectáculos con strippers masculinos destinados a las mujeres tienen un éxito creciente. Y por esa sensibilidad a los estímulos visuales la publicidad de cosméticos, de lencería femenina, etc., incluye hermosos cuerpos desnudos para atraer las miradas femeninas hacia esos productos. No se trata de que las mujeres sean ¿ciegas¿ a ese tipo de material visual, sino que los contenidos que prefieren son ligeramente distintos al de los hombres.

 

Existe un material que reúne las dos preferencias femeninas mencionadas (palabras y contenidos románticos). Son las novelas románticas, dirigidas a un público inequívocamente femenino. Por eso, tales novelas pueden considerarse la pornografía específicamente femenina (si entendemos como específicamente masculina el material pornográfico visual).

 

Los estímulos eróticos más sencillos que ejercen tal efecto de excitación en las mujeres heterosexuales son contemplar escenas que muestran actividades sexuales masculinas, mientras que esas mismas mujeres ¿se apagan¿ cuando dichas escenas eróticas son protagonizadas por mujeres (lo complementario también es cierto para los hombres).

 

Las escenas románticas heterosexuales

 

Lo que más excita a las mujeres es contemplar a los hombres masturbándose, después se sienten estimuladas al contemplarles manteniendo relaciones sexuales con una mujer y, en último lugar, cuando sostienen relaciones homosexuales.

 

Respecto a las relaciones heterosexuales masculinas que resultan más excitantes de ver para las mujeres son, por el orden que se citan, las siguientes escenas: románticas heterosexuales; sexo en grupo moderado (dos hombres y una mujer); con intercurso genital heterosexual (incluso aunque el hombre maltrate a la mujer); sexo en grupo explícito (tres hombres y tres mujeres); sadomasoquismo moderado y sadomasoquismo duro.

 

Son hallazgos que desmoronan la vieja idea de que la presencia de las mujeres en los vestuarios masculinos (hombres desnudos) es más inocente que la situación inversa. Y explica que la Industria Cinematográfica explote con tanta frecuencia las alusiones y las escenas explícitas de masturbación masculina (bastante más frecuente y directa que la femenina) para atraer a las salas de proyección al público femenino, que fue tradicionalmente menos cinéfilo que el masculino.

 

No puede extrañar que aparezcan en primer lugar las relaciones sexuales que contienen un toque romántico, es una preferencia femenina que por repetida tiene bastante validez, aunque sea relativa. Ni tampoco que aparezcan en segundo y tercer lugar un tipo de relación que puede considerarse humillante para la mujer, al ser cosificada por dos hombres o maltratada por uno sólo. Este es un tipo de contenido que se ha considerado tradicionalmente más atractivo para el sexo masculino que para el femenino, aunque es una fantasía que tienen tanto los unos como las otras (13% y 19% respectivamente).

 

 

Terra Chile