Foto: Getty Images
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Tensión sexual no resuelta, cuando se desea y no se toca
Una vieja enfermedad que en su tira y afloja recibe un nombre de lo más actual: Tensión Sexual No Resuelta.
Si el nombre no te es muy familiar, imagina esta escena: “Dos personas cruzan sus miradas por un segundo y de repente se ilumina todo a su alrededor. Ellos saben que existe una fuerza inexplicable que los atrae como imanes, pero ninguno se atreve a dar el paso. Son eternos amigos, aunque sus cuerpo lancen alaridos para poder tan siquiera rozarse”. La Tensión Sexual No Resuelta, o TSNR, resulta un aliciente tremendamente excitante en parejas platónicas. Se mira, pero no se toca. Una salsa agridulce que según los pasos que se den, resulta más “agri” o más “dulce”.
Posiblemente todos hayamos vivido alguna tensión de este tipo cuyo recuerdo, positivo o negativo, dependerá del desenlace final. Y es que muchas veces la atracción no se llega a consumar y queda ahí, en el aire, dejándonos atrapadas en su tela de araña sin opción a nada. O, en otras ocasiones, al consumar, la realidad se abre pisoteando a la imaginación cayendo en la decepción.
Entre amigos de la infancia o con compañeros de trabajo La realidad siempre supera a la ficción y la TSNR está en el aire independientemente de que se tenga pareja o no.
Somos seres sexuados siempre nos vamos a sentir atraídos por alguien del sexo contrario o incluso del mismo sexo, aunque no se tengan tendencias homosexuales. Que nos seduzca una persona no significa que vayamos a llevar a cabo las fantasías que nuestra mente genera.
Probablemente perdería todo el encanto. Tampoco hay que sentirse eternamente culpable. Tener filling por otro que no es el que ocupa nuestra cama y nuestro corazón no es síntoma que las cosas vayan mal en la relación. La atracción es más una cuestión de herencia animal que de raciocinio humano.
Pero como en todo, hay momentos en los que la Tensión Sexual No Resuelta es más acusada, como en la adolescencia, sobre todo porque, salvo casos excepcionales, no se llega casi nunca a consumar.
En esta etapa en la que las hormonas están en continua ebullición, las dudas, el miedo al rechazo, la falta de confianza, la educación o el no saber cómo controlar estas pulsaciones sexuales provocan que la TSNR sea la nota dominante y, por otro lado, normal, de esta fase.
Si el nombre no te es muy familiar, imagina esta escena: “Dos personas cruzan sus miradas por un segundo y de repente se ilumina todo a su alrededor. Ellos saben que existe una fuerza inexplicable que los atrae como imanes, pero ninguno se atreve a dar el paso. Son eternos amigos, aunque sus cuerpo lancen alaridos para poder tan siquiera rozarse”. La Tensión Sexual No Resuelta, o TSNR, resulta un aliciente tremendamente excitante en parejas platónicas. Se mira, pero no se toca. Una salsa agridulce que según los pasos que se den, resulta más “agri” o más “dulce”.
Entre amigos de la infancia o con compañeros de trabajo La realidad siempre supera a la ficción y la TSNR está en el aire independientemente de que se tenga pareja o no.
Cómo gestionar esta atracción desmedida de manera saludable
No debemos dar la espalda a la tensión sexual, es algo que forma parte de los seres vivos, además de convertirse en objeto de salud al proporcionar bienestar físico y social, siempre que aprendamos a gestionarla. Unos trucos:
Cómo detectarla. Hay que saber detectar y diferenciar lo que es la tensión sexual de cualquier otra señal que envíe tu cuerpo. Unas contracciones vaginales cuando le ves pasar o una subida repentina de la temperatura, no dan lugar a dudas: ¡te encuentras ante una situación ‘tensiónica’!
Aunque tengas pareja. No olvides que somos seres sexuados y que como tales a lo largo de nuestra vida nos vamos a sentir atraídos por otras personas. Eso no significa que tengas que salir corriendo detrás de todas ellas. Si estás bien con tu compañero no te sientas culpable y toma estas situaciones como un buen aliciente para la relación. Además, que otras personas se fijen en ti siempre es una buena fuente donde tu ego puede beber.
¡Huye de las situaciones comprometidas! Cuando notes que todo se complica y no quieras llegar a más, retírate. Nada de ponerte a tiro y avivar su fuego. Recuerda que la fantasía suele estar a años luz de la realidad y resolver una tensión sexual sin sopesar las consecuencias, no te traerá más que problemas.
Decídete. Si has decidido poner en práctica lo que el cuerpo te pide, adelante. Pero si las cosas no salen tal y como esperabas, nada de decepciones y a otra cosa.
Terra
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