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Foto: Getty Images
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Conoce las claves para disfrutar del sexo en el agua

 

Si la rutina se ha apoderado de tu sexualidad y después de la cama, el sofá es lo más novedoso que tiene tu vida sexual, es hora de que pruebes algo nuevo y súper excitante: el sexo en el agua. A continuación te presentamos algunas ideas para que te atrevas a explorar en esta nueva dimensión del sexo.



Lo bueno. La temperatura cálida, los cuerpos bronceados y sudados, las olas revoloteando alrededor, meciéndolos como en una cuna, y la sensación de que alguien pueda descubrirlos, son factores que hacen que el sexo en el mar sea una experiencia realmente sexy.

 

Lo malo. La arena y sal propias del mar, pueden producir irritaciones en la zona íntima, por lo que es importante que después te laves con abundante agua dulce. 

 

La clave: La posición ideal para hacer el amor en el mar es uno frente al otro, abrazándose, como si simplemente estuvieran conversando, así se puede disimular mejor lo que realmente está pasando bajo el agua. Y otro consejo: no se alejen mucho de la orilla, pues no sería nada sexy que terminaran siendo rescatados medio desnudos por el guardacostas.


Sexo en la piscina

Lo bueno. Tienes las mismas ventajas eróticas del mar, con la diferencia de que en una piscina puede ser bastante más privado, ya que es más factible encontrarse a solas aquí que en una playa. También existe el pro de que no hay arena ni sal, por lo que te olvidas de las posibles irritaciones. Es más, el agua puede generar un efecto “lubricante” muy placentero, tanto para el hombre como para la mujer.

 

Lo malo: Es necesario estar solos. Si no lo están, resulta casi imposible pasar desapercibidos, pues a diferencia del mar, el agua de la piscina es transparente, por lo que queda en evidencia cualquier cosa que quieran realizar.

 

La clave:


Las piscinas son amplias y además tienen bordes y escaleras en los cuales afirmarte y apoyarte, así que has uso de ellos para probar todas las posiciones que se te ocurran.


Sexo en el jacuzzi

 
Lo bueno. Hacer el amor en un jacuzzi es una de las experiencias más sexis de la vida. Por algo es el lugar preferido para la mayoría de las películas eróticas. La espuma, las burbujas, el vapor y los chorros de agua a presión, generan un ambiente erótico indescriptible. A esto le puedes agregar un par de velas y una esencia aromática de jazmín y listo, son protagonistas de su propia película porno.

Lo malo: No todos tienen la suerte de poseer un jacuzzi propio en casa, por lo que si este es tu caso, estás obligada a vivir esta experiencia en el jacuzzi de un hotel o motel.

 

La clave: La posición más cómoda para hacerlo en el jacuzzi es sentarte tú sobre él o bien, a lo perrito apoyándote en el borde del jacuzzi.

 
Sexo en la ducha


Lo bueno: Resulta muy sexy estar tú y tu pareja abrazados bajo un chorro de agua caliente que baja por sus cuerpos. Además, la ducha es un lugar muy íntimo y privado, por lo que pueden hacer y decir lo que se os ocurra.

 

Lo malo: Hacerlo en la ducha puede ser un poco incómodo, ya que normalmente las duchas no son muy amplias y además no hay donde ni en qué apoyarse.

 

La clave: Una posición que resulta cómoda en la ducha, es con el hombre atrás y la mujer inclinada un poco hacia delante, apoyándose en la pared. Pero además, la ducha es un lugar muy bueno para practicar el sexo oral, quedando el que recibe de pie y el que lo practica apoyado sobre sus rodillas. El agua escurriendo alrededor de tu cara y boca mientras lo haces le da un toque aún más sexy.

 
Terra

 

 

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