Más canales
 
Servicios
 
BELLEZA
Cuida tu piel en la oficina.
Más Noticias


¿Cómo enfrentar las reacciones cutáneas que producen los elementos de la oficina en tu piel?
A cuidar la piel también en la oficina

 

Si pudieras escoger el trabajo más seguro para tu piel, probablemente elegirías una oficina, en la creencia que es en ese ambiente donde estaría menos expuesta a los daños, comparado con una fábrica de productos químicos o una mina de carbón.


Estrellas de piel blanca están de moda.

Alimentos que favorecen la salud de tu piel.
Cuidados para pieles jóvenes.

 

Sin embargo, a medida que la oficina se moderniza, ayudada por la alta tecnología, surgen riesgos que afectan la salud y que pueden estar escondidos en todos lados: desde el archivador hasta la máquina fotocopiadora.

 

El conocimiento de las reacciones cutáneas que pueden ocurrir y cómo enfrentarlas, puede ayudarte a convertir tu oficina en un entorno más cómodo, saludable y seguro.

 

Según declaraciones del Dr. Carlos Montenegro, Dermatólogo de la Clínica San Borja, “las personas que trabajan, manejan o se divierten en áreas con mucha luz solar, incluso en recintos cerrados, deben aplicarse un protector solar”.

 

La peligrosa “luz artificial”

 

Como sabemos, la casi totalidad de oficinas modernas utilizan iluminación fluorescente de techo, combinada con lámparas de escritorio, con luz incandescente. La luz fluorescente se produce, cuando la radiación ultravioleta (UV) es absorbida por elementos fosfóricos específicos, contenidos en una bombilla.

 

En los últimos tiempos se ha empezado a estudiar la seguridad de la iluminación fluorescente en las oficinas, debido a la existencia de pruebas suficientes de que los rayos UV provenientes del sol, pueden causar envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

 

La cantidad de radiación UVA y UVB emitida a través de las luces fluorescentes es mínima y gran parte de la misma es filtrada por las cubiertas de plástico que, por lo general, protegen las lámparas.

 

De acuerdo a los mismos estudios pueden presentarse reacciones similares a quemaduras solares en personas que trabajan bajo iluminación fluorescente y que están tomando determinados medicamentos fotosensibilizadores, tales como reguladores de hipertensión, algunos antibióticos y píldoras anticonceptivas, así como sulfonamidas para el tratamiento de infecciones urinarias.

 

Por ello, la aplicación de un protector solar de amplio espectro en las zonas expuestas de la piel, puede ayudar a prevenir las reacciones de fotosensibilización, lo que también se puede lograr eliminando las lámparas fluorescentes de techo que no estén, por lo menos, a una distancia conveniente del lugar de trabajo.

 

Al respecto, el Dr. Montenegro, señala. “Aunque el daño ocasionado por el sol en la piel no se aprecia de manera inmediata, hay que ser conscientes de que, tarde o temprano, sufriremos las consecuencias de una exposición irresponsable al sol o por una falta de conocimiento acerca de este tipo de radiación. La prevención ha de comenzar en los niños y no dejarse nunca”.

 

 


Terra