Juan Pablo Montoya - Foto: Todd Warshaw/ Getty Images
Kyle Busch logró el domingo la más importante victoria en su joven carrera al salir desde la parte posterior del pelotón para ganar en la pista Las Vegas Motor Speedway, de su localidad natal.
Por su parte, el colombiano Juan Pablo Montoya terminó en el lugar 31, tras haber salido en el puesto 23, a bordo de su Chevrolet No. 42, en el cual completó 281 vueltas, para una clasificación de 77,3 y una recompensa de 70 puntos en el campeonato.
Un choque y una falla mecánica relegaron al piloto colombiano a los últimos puestos de la tercera válida del campeonato. Juan Pablo tuvo un buen arranque pues antes de las 70 vueltas logró subir hasta el octavo puesto. Sin embargo, una vez cumplidos 100 giros, empezó su mala racha.
Tuvo un choque con el auto de Clint Bowyer que le causó daños en su Chevrolet y tuvo que pasar por los pits. Regresó con una vuelta perdida y se le hizo duro remontar. A falta de 50 vueltas un desperfecto mecánico en una de las llantas de su auto lo demoró en los pits. Así las cosas, tuvo que resignarse con terminar la carrera con cuatro giros perdidos en el puesto 31.
Aunque hay pistas con un mayor mística en Nascar, este óvalo de 2,41 kilómetros (1,5 millas) en el desierto es donde "Wild Thing" (cosa salvaje en inglés) como le dicen a Busch, deseaba ganar con más fervor. Y fue tal el gusto que su celebración de la victoria terminó con él de rodillas, para luego tumbarse y besar la meta.
"Déjenme decirles que esto es maravilloso. No sabía exactamente qué significaría todo, pero al acercarme a la bandera a cuadros, sentí mariposas en el estómago. Es más importante que ganar las 500 de Daytona. Dije que no iba a ser así, pero lo es", indicó Busch.
Terra/ AP