El ministro de agricultura, Andrés Fernández, descartó la posibilidad de renunciar pese a un debate en el Congreso en donde enfrenta el riesgo de ser separado de su cargo si prospera una moción de censura por un presunto caso de corrupción.
El funcionario es acusado por los opositores Partido Liberal y Polo Democrático Alternativo de otorgar subsidios agrícolas por casi 4 millones de dólares en forma irregular a empresas y empresarios cercanos al presidente Alvaro Uribe.
‘Yo lo que tengo que hacer es defender la legitimidad del Gobierno, ante las eventualidades uno no puede tirar la toalla y salir corriendo, por el contrario tiene que enfrentar todas las dificultades’, dijo Fernández a su llegada al Congreso.
La adjudicación de subsidios agrícolas es el más reciente escándalo que enfrenta Uribe, quien aún no ha anunciado ni descartado la posibilidad de ser candidato en los comicios del 2010 para buscar su segunda reelección inmediata.
La oposición ha denunciado que millonarios recursos del presupuesto fueron adjudicados a través de subsidios agrícolas a personas con poder económico y a empresas que apoyaron la primera reelección de Uribe y que están a favor de su continuidad en el poder.
Los críticos del Gobierno han cuestionado la entrega de millonarios recursos con el argumento de que los campesinos pobres no tienen acceso a créditos del Gobierno para producir o ampliar sus cosechas.
El Gobierno, en un aparente intento por apaciguar el escándalo según la oposición, excluyó a grandes empresas y empresarios como beneficiarios del polémico programa de subsidios agrícolas.
El Polo Democrático y el Partido Liberal promueven en un debate en el Congreso una moción de censura contra el ministro de Agricultura, quien enfrenta el riesgo de salir del cargo si prospera la figura.
La moción de censura es el procedimiento a través del que el Congreso puede exigir la responsabilidad política al poder ejecutivo y forzar la sustitución de un funcionario del Gobierno.
Fernández se defiende con el argumento de que más del 80 por ciento de los subsidios adjudicados fueron entregados a familias campesinas pobres.
Terra Colombia / Reuters