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Se cree que Narváez era muy allegado al asesinado jefe paramilitar Carlos Castaño. Foto: Cortesía La Silla Vacía.com
 

Narváez, el economista que es ficha clave del fenómeno paramilitar en Colombia

Actualizado: Febrero 9 de 2010

Lentamente se está cerrando el cerco sobre un economista asociado con el paramilitarismo que es considerado uno de los principales personajes de la guerra sucia que ha vivido Colombia en las últimas décadas.

Desde su detención, en agosto pasado, se han ido acumulando denuncias de actividades ilícitas de José Miguel Narváez, uno de siete ex funcionarios del DAS que hace poco fueron acusados formalmente de espiar a opositores al Gobierno.

Se le imputa a Narváez haber instigado asesinatos, incluidos los de dirigentes de izquierda como el senador Manuel Cepeda (1994) y el humorista Jaime Garzón (1999).

Se cree que Narváez, que fue subdirector del Departamento Administrativo de Seguridad, y era muy allegado al asesinado jefe paramilitar Carlos Castaño, puede ayudar a determinar hasta dónde llegaban los tentáculos del paramilitarismo.

Narváez ha rechazado cargos

Narváez ha rechazado los cargos y negado alguna relación con escuadrones de la muerte y con los homicidios de Cepeda y Garzón, pero testimonios de parientes de ex jefes paramilitares aseguran que él era quien recomendaba a los paramilitares quiénes debían ser aniquilados en el marco de la lucha contra la guerrilla.

La Fiscalía dijo también en su presentación que Narváez fue "gestor y organizador" de un grupo de espionaje de opositores creado en el interior del DAS hacia 2005, conocido como G-3. "Lo direccionaba y escogía los blancos" a ser espiados, agregó.

Economista de 50 años, Narváez se desempeñó como subdirector del DAS entre mayo y octubre de 2005, cuando fue destituido por denuncias periodísticas que lo relacionaban con paramilitares.

Antes de llegar al DAS, Narváez dictaba conferencias sobre la lucha antiguerrilla y defendía siempre a los militares.

Aunque a través de su defensor Narváez se negó en varias ocasiones hablar con la agencia AP, personas cercanas a él lo recuerdan como un hombre rígido, enemigo del anarquismo y admirador de los militares.

Narváez el economista

Cuando ingresó a la facultad de Economía de la Universidad Santo Tomás de Bogotá se hizo famoso por la forma en que defendía en los debates estudiantiles el controversial "Estatuto de Seguridad" implantado por el presidente de entonces Julio César Turbay (1978-1982) para combatir a los grupos guerrilleros. Fue un cuatrienio en el que se acusó al Estado de cantidad de desapariciones y torturas.

Tras terminar los estudios superiores, Narváez se convirtió en catedrático en guarniciones militares. Allí conoció al que con el tiempo sería uno de sus mejores amigos: el general retirado del ejército Rito Alejo Del Río, un viejo aliado del presidente Álvaro Uribe. Del Río, cuyo nombre ha sido vinculado desde hace más de 10 años con paramilitares, está en prisión desde septiembre de 2008 por el asesinato de un campesino.

Sería a través de esos militares que Narváez conocería a personajes como Castaño, quien con el paso de los años se convirtió en el máximo jefe de las Auc, que agrupaba a bandas paramilitares de distintos puntos del país.

Respaldo de Fedegán

Tras ser despedido del DAS, Narváez empezó a trabajar como asesor de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), un gremio que habría sido uno de los primeros en financiar bandas armadas para combatir los secuestros y extorsiones de los guerrilleros.

José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, dijo a la AP que los hechos que se le imputan a Narváez "para mí no son del todo claros" y que el ex subdirector del DAS "cuenta con el apoyo de Fedegán hasta que lo condenen, si es que lo condenan".

En el último año, varios ex jefes paramilitares desmovilizados y extraditados a Estados Unidos por narcotráfico empezaron a contarle a las autoridades lo que sabían de Narváez.

Salvatore Mancuso y Diego Murillo, alias "Don Berna", presos en Estados Unidos, así como Freddy Rendón, alias "El Alemán", y Ernesto Báez dijeron a las autoridades colombianas que Narváez era una especie de "ideólogo" de los paramilitares.

Jorge Iván Laverde, alias "El Iguano", un mando medio paramilitar desmovilizado, aseguró que vio a Narváez en las fincas de Castaño. "Lo vi dos veces, hace más de 10 años, hablando con Castaño", expresó en una entrevista con la AP en una cárcel en el sur de Bogotá.

Según "Don Berna", el asesinato del senador Cepeda en 1994 fue ordenado por Castaño. Pero "me enteré por boca del comandante Castaño que quien sugirió el nombre de Manuel Cepeda fue el doctor Narváez", dijo "Don Berna" a los fiscales en agosto de 2009.

Relación con asesinato de Jaime Garzón

Agregó que Narváez instigó el secuestro, en 1999, de la senadora Piedad Córdoba y el asesinato de Garzón. Tras unas pocas semanas de cautiverio, Córdoba fue liberada.

Las denuncias más fuertes contra Narváez las hizo Juan Rodrigo García, de 45 años y quien dijo ser hermano de Carlos Mauricio García, alias "Doble Cero", un jefe paramilitar ultimado en 2004 en un ajuste de cuentas en el interior de las Auc.

García explicó que conoció a Narváez en 1998 a través del general Del Río. Agregó que dos o tres días después del asesinato de Garzón viajó hasta una de las fincas de Castaño, entonces máximo jefe de las Auc.

"La primera pregunta que me hizo Castaño fue que qué pensaba yo de la muerte de Garzón; yo le dije que aunque a mí no me gustaba el humor de Garzón, si eso (el asesinato) habían sido ellos (los paramilitares), había sido su mayor estupidez" por la popularidad del humorista. Recordó que "en ese momento el comandante Castaño inmediatamente miró al doctor Narváez, quien argumentó que el señor Garzón era un guerrillero, que... se beneficiaba (económicamente) en secuestros en los que mediaba" para la liberación.

También contó que la víspera del asesinato de Castaño, éste "me manifestó que Narváez y otros como él era(n) la caverna (o la oscura instancia de decisiones sobre asesinatos realizados por paramilitares) y quienes habían llevado (a) este país a la situación de guerra en la que estamos".

Respuesta de la defensa

El abogado de Narváez, Ulises Durán, consideró que todas las acusaciones son parte de una "venganza".

"Ahora a mi cliente le quieren acomodar (o acusar) todo", dijo.

"Todo esto es una venganza contra el sector militar y ganadero de los ex jefes paramilitares extraditados que quieren alejarse de las acciones de Carlos Castaño", agregó el abogado. "Y García fue la persona que buscaron para ese cometido", sentenció.

Para la Fiscalía, el testimonio de García es creíble por haber sido hermano de un hombre que tuvo tanto poder en las Auc como "Doble Cero". Además desestiman que el testigo esté inventando acusaciones porque no tendría ninguna ganancia judicial con ello ya que contra él no hay una investigación pendiente.

Por: Libardo Cardona / AP

 

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