

Niños, jóvenes, adultos no se querían perder nada de lo que transmitían los medios de comunicación sobre tan esperada liberación después de doce años.
Cada intervención por parte de los noticieros llenaban de esperanza los ojos de estas personas para poder ver a esta valiente persona que fue secuestrado cuando era cabo y llega a la libertad como Sargento.
El momento tan anhelado llego a las 5:35 de la tarde, en la plaza de Bolívar se escucharon aplausos, se vio el llanto de alegría y sobre todo se pudo presenciar a Pablo Emilio Moncayo libre.
Juan Sebastián Herrera/Ud Reportero