Tras una reunión que se prolongó por más de tres horas, los presidentes de Colombia y Venezuela, Juan Manuel Santos y Hugo Chávez, acordaron “relanzar” las relaciones diplomáticas ente ambos países y anunciaron que a partir de la fecha quedaban restablecidos los nexos bilaterales luego de reconocer las “visibles diferencias” que existían entre los dos mandatarios.
Por Juan Carlos Millán Guzmán / Terra Colombia
Pocos imaginaban que dada la pública animadversión que ambos mandatarios sienten el uno por el otro, fuera posible un encuentro como el que se registró este martes, si bien el presidente Santos ya había dado muestras de avanzar en este camino, no bien resultó elegido como nuevo mandatario, al emprender una agresiva gira diplomática que lo llevó hasta la Argentina, pasando por Brasil y República Dominicana; países que de una u otra forma han jugado un papel clave en las turbulentas relaciones por las que han atravesado Colombia y Venezuela.
De la mano de canciller designada, María Ángela Holguín, comenzó a abonarse el terreno para recomponer las maltrechas relaciones bilaterales durante un proceso que terminó siendo interrumpido de manera intempestiva por el gobierno del presidente Uribe.
Sin embargo, gracias a la paciente perseverancia de la experimentada diplomática no sólo se logró que el canciller venezolano, Nicolás Maduro, asistiera a ceremonia de posesión presidencial, sino que además se dieron los primeros pasos para que el trascendental encuentro en la Quinta de San Pedro Alejandrino fuera un éxito.
Durante el discurso de posesión el propio presidente Santos manifestó su interés en solucionar las diferencias con los países vecinos de manera directa y en el menor tiempo posible; voluntad que rápidamente pasó del discurso a los hechos convirtiéndose en una realidad que comienza a perfilar al mandatario en el gran estadista capaz de desvincularse de la imagen de Uribe para hacer historia por propia cuenta y riesgo.
Santos no podía festejar de mejor manera su cumpleaños número 59, puesto que a los acuerdos de mutuo entendimiento alcanzados con las altas cortes, así como a la acogida que ha tenido el nombramiento de su gabinete y el resto de su equipo de Gobierno en tan sólo cuatro días de mandato, viene a sumarse ahora este nuevo episodio que sin lugar a dudas será considerado como un nuevo capítulo de las relaciones exteriores que mantiene el país con sus vecinos, del que se anticipa el pleno restablecimiento de relaciones con Ecuador.
Por la manera discreta como han sido encarados ambos procesos por parte de la Cancillería, a lo largo del cual el presidente Santos siempre ha sabido guardar un prudente silencio que dista mucho de la denominada “diplomacia de micrófono” a la que estaba acostumbrado el anterior Gobierno, es de esperar que Colombia comience a transitar aguas menos turbulentas en esta materia.
No obstante, quedarán entre el tintero asuntos tan complejos como el de la presencia de
las Farc y el Eln en el vecino país, así como el acuerdo militar suscrito con los Estados Unidos, que sin duda continuarán siendo motivo de controversia, y para los que el Gobierno del presidente Santos deberá desplegar toda su habilidad diplomática.
<< Anterior
Terra Colombia