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 Gramalote, un pueblo que se tragó la tierra
19 de Diciembre de 2010 03:21

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Los algo más de 3.000 habitantes del pueblo, fundado hace 150 años, evacuaron de afán.

Los algo más de 3.000 habitantes del pueblo, fundado hace 150 años, evacuaron de afán.

Gramalote, un pueblo ubicado en el departamento de Norte de Santander, amaneció este domingo como un pueblo fantasma, que minuto a minuto ha sido tragado literalmente por la tierra, saturada por las intensas lluvias del último mes.

Los algo más de 3.000 habitantes del pueblo, fundado hace 150 años, evacuaron de afán, y hoy las carreteras que lo unen con Cúcuta, capital departamental y con las pequeñas localidades de Santiago y Sardinata fueron cerradas por fracturas en varios tramos.

El viernes pasado se impartió la orden de salir del pueblo por cuanto se advirtió de cómo se podría registrar un alud sobre el casco urbano.

Sin embargo, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, y el director del Comité Regional de Prevención y Atención de Desastres (Crepad), Aldemar García, impartieron desde Cúcuta, capital departamental, la orden de desalojo inmediato de la localidad, cruzada por una falla geológica.

El alcalde de Gramalote, Rafael Ángel Celis, por su parte, pidió a las autoridades apoyo aéreo para evacuar a los habitantes, y dijo a emisoras de radio que muchos pobladores se encontraban en pánico.

PUEBLO FANTASMA

El mismo Celis dijo que Gramalote es un pueblo de aspecto fantasmal, que las casas se van derrumbando gradualmente y que la tierra cruje.

Según Gustavo Adolfo Velandia, Defensor del Pueblo de ese pequeño municipio, "tal como está previsto, en cualquier instante Gramalote puede desaparecer".

Gramalote era un pueblo recostado sobre la cordillera oriental de los Andes, con un relieve montañoso, fuertemente quebrado y escarpado y que las mismas montañas devoraron por la furia de la naturaleza.

Decenas de casas se han ido a pique y las iglesias del pueblo empezaron a agrietarse con la amenaza de caer en cualquier momento.

Entre el viernes y el sábado una gran romería de sus habitantes empezó a dejar el pueblo.

Decenas de camiones, volquetes y oros vehículos cargaron las pertenencias de los moradores, algunos desconsolados por la situación, y se dirigieron a otros pueblos vecinos o a Cúcuta, la capital.

"Nadie que esté en una zona calificada de altísimo riesgo puede resistirse a evacuar", dijo este sábado el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, tras realizar un vuelo en helicóptero sobre Gramalote.

BORRADO DEL MAPA

Vargas Lleras admitió que Gramalote desaparecerá del mapa pero lanzó una promesa a los habitantes.

El Gobierno pagará el alquiler de casas temporales a cada familia que tuvo que ser evacuada de ese municipio y "ese compromiso será hasta que se entreguen las viviendas definitivas a las familias", aseguró el ministro del Interior y de Justicia.

Las autoridades formulan llamados para que los habitantes evacuados, no solo de Gramalote sino en otras regiones, para que no regresen, pues la tierra sigue moviéndose y las crecientes súbitas por los ríos desbordados son una amenaza.

Las últimas cifras de víctimas mortales por las precipitaciones que han afectado este año al país, intensificadas en las últimas semanas, llega a 281, mientras la de damnificados supera los 2,1 millones de personas.

Asimismo, han dejado 271 heridos, 62 desaparecidos, 3.001 viviendas destruidas y 303.215 dañadas.

Las dos temporadas lluviosas de este año que se han registrado en Colombia han provocado, además, unas 1.600 emergencias en más de 700 de los 1.120 municipios en 28 de los 32 departamentos y en el distrito capital de Bogotá.

Las precipitaciones igualmente han afectado y destruido carreteras, puentes de vehículos y peatonales, acueductos, alcantarillados, centros de salud, establecimientos educativos, y más de un millón de hectáreas de cultivos.

El Gobierno declaró la emergencia económica, social y ecológica la semana pasada para facilitar la adopción de medidas en todos los órdenes y atender las tragedias generadas por las precipitaciones.

Terra.com.co / EFE